Protocolo de Cartagena: Estados Unidos continúa su guerra contra la bioseguridad y la Argentina es su principal aliado

Noticia - 23 febrero, 2004
Mientras se realiza la primer reunión de las Partes del Protocolo de Bioseguridad, China anuncia su inminente ratificación. Greenpeace reclama al gobierno nacional que no acompañe a Estados Unidos en su intento por debilitar la implementación de este mecanismo y en su lugar lo ratifique

China, el mayor importador de OGMs del mundo, anunció su inminente ratificación del Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad. Greenpeace advirtió hoy a la comunidad internacional reunida esta semana en Kuala Lumpur para discutir la implementación del mismo sobre los intentos de la administración Bush, junto sus países cómplices, Canadá y Argentina, para debilitar el encuentro y exigió a estos países que en su lugar, sigan el ejemplo chino y ratifiquen el acuerdo. Suman 87 los países que ya lo han ratificado.

El protocolo de Cartagena es el primer instrumento legal internacional para lidiar con el transporte global (o transporte transfronterizo) de organismos genéticamente modificados (1). Para Greenpeace este protocolo es un primer paso fundamental hacia la bioseguridad y la protección de la biodiversidad, y por eso llama a los países presentes en el encuentro a adoptar medidas estrictas para su correcta implementación.

La ratificación de China causaría un importante impacto en el comercio mundial de transgénicos. China importó un record de más de 20 millones de toneladas de soja en el 2003. Expertos chinos estiman que más del 70% de esa soja es transgénica, y la mayor parte procede de Estados Unidos, Brasil y Argentina. Greenpeace ha advertido que la importación de soja transgénica en China es una gran amenaza ya que este país es un gran centro de diversidad de la soja.

“China está enviando un claro mensaje al mundo sobre cuán seriamente está tratando la bioseguridad.  La ratificación de China agrega un importante peso al protocolo ya que este país es uno de los mayores importadores de transgénicos del mundo, en particular de los Estados Unidos, Argentina y Canadá, países que aún no han ratificado” dijo Doreen Stabinsky de la delegación de Greenpeace en Kuala Lumpur.

Los tres países productores de transgénicos en donde crecen más de 90 % de los cultivos transgénicos del mundo Estados Unidos en primer lugar, nuestro país en segundo lugar y Canadá- no han ratificado el protocolo aunque asisten a la reunión para influir en las discusiones, calificando cualquier restricción a los transgénicos como “barreras comerciales”, y están atentando contra la intención de aplicar el principio precautorio incluido en el protocolo (2).

“Actuando por afuera del proceso multilateral, Estados Unidos, Canadá y la Argentina están atentando contra las posibilidades de que este protocolo sea una herramienta eficaz contra la contaminación transgénica. Esta es otra muestra de cómo los Estados Unidos continúa imponiendo su política unilateral por encima  de los mecanismos legales internaciones”, continuó Stabinsky.

Estados Unidos y Canadá llevaron a México a la firma de un acuerdo trilateral en Octubre del año pasado, que permite una contaminación de un 5% en los cargamentos y establece una documentación mínima para la importación y exportación, trasladando las responsabilidades al país importador. Paradójicamente, México es centro de origen y diversidad del maíz, y en el año 2002 se confirmó la contaminación de maíces nativos con maíz transgénico importado desde los Estados Unidos (3).

“Este acuerdo trilateral podría legitimar la contaminación ocurrida, y la futura posible, sin definir responsabilidades por lo ocurrido, ni un seguimiento científico acorde. El objetivo del Protocolo es la bioseguridad, y no el comercio a medida de Bush y sus alidados”, concluyó la ambientalista.

En tanto, en Argentina Greenpeace reiteró su denuncia en mayo del 2001, por la introducción ilegal del maíz transgénico no autorizado RR GA21 (tolerante al glifosato) de Monsanto, que incluso logró contaminar las exportaciones. Aún este hecho no ha sido debidamente esclarecido por las autoridades ni se han aplicado ninguna sanción a la empresa responsable.

“En Argentina ni siquiera se ha esclarecido debidamente la introducción ilegal del maíz RR de Monsanto que denunciáramos hace casi tres años. Teniendo en cuenta esta trayectoria, las autoridades argentinas deben defender la existencia de un protocolo estricto y de mecanismos fuertes para controlar el accionar de las corporaciones productoras de semillas transgénicas y sancionarlas en consecuencia”, dijo Daniela Montalto, del área de Biodiversidad de Greenpeace Argentina.

”Si la Argentina tiene un compromiso real para con el ambiente, tal como lo declarara públicamente el Subsecretario de Política Agroalimentaria,  Lic. Claudio Sabsay (4), lo que el país debe hacer en primer lugar es ratificar el protocolo, y a continuación clarificar de una vez por todas lo ocurrido con el maíz ilegal RR”, conluyó.

Greenpeace demanda que la comunidad internacional responda en esta reunión vital reafirmando el derecho de los países a rechazar las liberaciones de transgénicos al ambiente. Greenpeace espera que la comunidad internacional haga un alto en la comercialización de transgénicos hasta tanto se resuelvan seriamente los puntos referidos a:

- la implementación del principio precautorio
- la información y documentación para el comercio internacional de comodities que puedan contener transgénicos
- la responsabilidad y la “contención” en caso de daños causados por el comercio de comodities con transgénicos.
- el fin inmediato a los acuerdos bilaterales diseñados para debilitar la implementación efectiva del protocolo.

(1) Este protocolo reconoce que los cultivos transgénicos son distintos a los convencionales dado que poseen riesgos para el ambiente, la biodiversidad y la salud humana. Por estos motivos, o por cualquier otra consecuencia no prevista ni esperada, el Protocolo requiere que se los trate con precaución. Todos los países que no son firmantes del protocolo tienen el derecho a prohibir el ingreso de transgénicos cuando existe incertidumbre científica sobre la seguridad de estos organismos a largo plazo.

(2) Ver países ratificantes www.biodiv.org

(3) El art. 14 del protocolo permite tales acuerdos siempre que no se encuentren por debajo de los niveles acordados en el mismo protocolo, los que aún no han sido definidos.

(4) Nota del suplemente Rural, diario Clarín, del Sábado 14 de Febrero.

(5) El 19 de Diciembre de 2002, el INE (Instituto Nacional de Ecología) de México presentó un estudio que confirma la presencia de organismos transgénicos en maíces nativos en Oaxaca (Sierra Juarez) y Puebla. De un total de 2.128 plantas analizadas en 21 pueblos, 7.6 % dio resultados positivos. Estos resultados confirman la investigación publicada en la revista "Nature" en Noviembre de 2001 por el bilólogo molecular, Ignacio Chapela, de la Universidad de California en Berkley.