Protocolo de Cartagena: Importante avance en las negociaciones. México impidió mayores progresos

Noticia - 27 febrero, 2004
Concluyó la primera reunión de las partes del Protocolo de Cartagena. México se negó a acordar que los requisitos para la identificación de transgénicos sean obligatorios.

Greenpeace condenó la actitud del gobierno de México que impidió un mayor avance en las negociaciones claves en favor de la bioseguridad. Sobre el cierre de la primera reunión de las Partes del Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad (1), México bloqueó el avance sobre los requisitos para la identificación de organismos transgénicos, punto clave del encuentro. La delegación mexicana se negó a acordar que la entrega de información precisa sobre los OGMs (organismos transgénicos) que se importan por los países parte sea inmediatamente obligatoria.

La documentación precisa sobre los OGMs es un requisito inevitable para garantizar la bioseguridad y proteger el ambiente. Los gobiernos decidieron, como un primer paso, que la documentación deberá incluir el nombre científico y las características del transgénico a importar.

"Estos requisitos no son suficientes para proteger el ambiente y la cadena alimentaria de la contaminación, pero son un primer paso importante que los gobiernos deben implementar inmediatamente" dijo Doreen Stabinsky, representante de la delegación de Greenpeace en Kuala Lumpur.

México es la única de las Partes del Protocolo que defendió la toma de medidas débiles, a modo de vocero de los principales países exportadores de transgénicos (USA, Argentina y Canadá) que aún no han ratificado el protocolo. La intervención mexicano logró romper el consenso existente respecto de los requisitos para la identificación de OGMs, y ahora no será inmediatamente obligatoria la entrega de documentación. En octubre de 2003, México firmó un acuerdo trilateral con los Estados Unidos y Canadá, que compromete su capacidad para tomar medidas más estrictas y obligatorias. 

"México es centro de origen y diversidad del maíz, y ya ha sido contaminado por las importaciones de maíz transgénicos procedentes de los Estados Unidos. El gobierno mexicano está traicionando a su propia gente y está destruyendo los recursos genéticos más importantes del país al impedir la implementación de medidas eficaces en este Protocolo", dijo la mexicana Liza Covantes, de la delegación de Greenpeace en Kuala Lumpur. "Además, la firma del acuerdo trilateral con los Estados Unidos y Canadá no hará nada para prevenir una mayor contaminación genética de nuestro maíz” (2).

Los centros de diversidad de plantas comestibles son el mayor recurso para el futuro mejoramiento genético. Por lo tanto, su contaminación genética con cultivos transgénicos son una amenaza concreta para la seguridad alimentaria mundial.
 
Entre otras decisiones tomadas en el encuentro, las Partes dieron un gran paso hacia la negociación de un régimen internacional vinculante y obligatorio en cuanto a la responsabilidad y compensación, en caso de daños. Los países también adoptaron medidas para asegurar el cumplimiento de los términos del protocolo.

“El avance en las negociaciones del protocolo es una clara señal para el gobierno argentino que mantiene tozudamente una posición autista de no ratificar el protocolo”, dijo Daniela Montalto, del área de Biodiversidad de Greenpeace Argentina. “En consecuencia, y teniendo en cuenta los antecedentes argentinos en cuanto a la liberación ilegal de maíz RR no autorizado en mayo de 2001, nuestras autoridades, además de ratificar el Protocolo, deben clarificar de una vez por todas lo ocurrido con el maíz ilegal RR y tomar medidas en consecuencia”, concluyó.