Reclamo internacional ante la destrucción del Tratado Climático

Noticia - 13 junio, 2000

Energía Eólica: Planta offshore de Molinos.

Una coalición internacional de organizaciones ambientalistas lideradas por Greenpeace, Amigos de la Tierra y la WWF han denunciado hoy que las naciones líderes del mundo industrializado están debilitando al único acuerdo internacional existente sobre cambio climático.

Según la opinión de las entidades el Protocolo de Kioto que se suponía debía producir una disminución de alrededor del 5% de las emisiones en el mundo desarrollado a lo largo de la próxima década terminará permitiendo un incremento de entre el 15-20% de las emisiones.

Entre los países responsables de esta distorsión del Protocolo se señala a los Estados Unidos, Canadá, Japón, Australia y Nueva Zelandia. La advertencia fue hecha en Bonn (Alemania) durante una reunión de dos semanas preparatoria de la próxima cumbre climática mundial.

"Estos gobiernos están tratando de dar la impresión de que están avanzando hacia políticas climáticas cuando en la realidad, en los entretelones de las negociaciones, están destruyendo sistemáticamente la integridad ambiental del Protocolo de Kioto", expresó Juan Carlos Villalonga de Greenpeace Argentina.

Las organizaciones ambientalistas enfatizan la necesidad de fortalecer el Protocolo de Kioto como un primer paso hacia la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y evitar el alto riesgo del cambio climático. Los ambientalistas están muy preocupados por los "agujeros" que existen en el Protocolo que permitirían a los peores emisores, como Estados Unidos, Japón, Australia, Canadá y Nueva Zelandia, a continuar incrementando sus emisiones y evadir sus compromisos. Uno de los mas grandes "agujeros" está vinculado a las actividades forestales. Canadá, Japón, Australia, Estados Unidos, Nueva Zelandia, Suecia y Francia

favorecen reglas que permitan destruir bosques antiguos y reemplazarlos por plantaciones y generar bonos de carbono.

En tanto Greenpeace Argentina y Amigos de la Tierra- Argentina señalaron que el Gobierno Nacional no ha dado aún ninguna información que indique cuál será la posición argentina en las negociaciones climáticas. Las organizaciones ambientalistas locales demandan a las autoridades nacionales una clara definición acerca de la meta de emisiones presentada por Argentina en 1999 ante la Convención del Clima. Los ambientalistas reclaman también que Argentina limite la aplicación del Mecanismo de Desarrollo Limpio a proyectos de energías limpias (excluyendo nuclear y grandes represas).

El tratado ofrece enormes flexibilidades a los países para cumplir con sus metas de emisión mediante el negocio de los "derechos" de emisión a través de proyectos desarrollados en otros países y mediante la absorción de carbono por parte de los bosques. Sin embargo, los gobiernos parecen estar ahora llevando esta flexibilidad a un punto de ruptura.

También las organizaciones advierten sobre la presión que ejercen países como Canadá, Japón, Francia, Australia, Estados Unidos, Nueva Zelandia y el Reino Unido para que sea aceptada la energía nuclear dentro del Mecanismo de Desarrollo Limpio promovido por el Protocolo de Kioto.

"Estos países están buscando su propio interés y están fracasando en su deber de tomar acciones que prevengan el peligro del cambio climático. Nunca hemos estado en una situación tan desesperante y sentimos la responsabilidad de decirle al público lo que está pasando en la realidad" dijo Roque Pedace de Amigos de la Tierra de Argentina.

"El Protocolo de Kioto está siendo lenta pero inexorablemente destrozado ya que los gobiernos buscan abrir más vías de escape dentro del Protocolo que les permita evitar reducir las emisiones producidas por la quema de combustibles fósiles, que son la causa primaria del Calentamiento Climático" advirtieron los ambientalistas.

Las organizaciones señalaron que "al mismo tiempo que vemos que el mundo se recalienta y aparecen los primeros signos de desastres climáticos como las inundaciones en Mozambique y las grandes tormentas en Europa a finales de 1999, los principales emisores están actuando para asegurarse que no tendrán que cumplir estrictas obligaciones de reducción".