Transgénicos: Solicitan al Gobierno Argentino que retire su apoyo a Bush. OMC: Nuevos documentos!

Noticia - 8 septiembre, 2003
Activistas de Greenpeace representaron frente a la Secretaria de Agricultura de la Nación la acción que las industrias de las semillas transgénicas realizan tanto en la Organización Mundial del Comercio como en sus campañas humanitarias para forzar una alimentación mundial acorde a sus intereses

Transgénicos: Solicitan al Gobierno Argentino que retire su apoyo a Bush. OMC: Nuevos documentos!

A dos días del inicio de la 5ta. reunión ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Greenpeace volvió a reclamar al gobierno argentino que retire su apoyo a la demanda iniciada ante ese organismo por los Estados Unidos contra la Unión Europea debido a su moratoria a la introducción de cultivos transgénicos. La organización resaltó la irresponsabilidad con que la industria de las semillas transgénicas procura utilizar toda herramienta posible para imponer sus productos en todos los mercados.

La Argentina se sumó a la demanda iniciada por Estados Unidos en el mes de mayo de este año, durante la gestión del  canciller Carlos Ruckauf en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio y Culto, a pocos días de que finalizara la anterior administración nacional. La demanda ha iniciado un proceso dentro de la OMC para dirimir el conflicto; la Argentina puede aún retirarse del mismo. Para Greenpeace, la demanda es injustificada e irracional aún desde el punto de vista del interés comercial argentino, ya que en cuanto a sus exportaciones agrícolas, la Argentina no se ha visto perjudicada económicamente por la moratoria europea puesta en cuestión.

"Continuar con este proceso ante la OMC no es más que acompañar los intereses de la Administración Bush que pretende someter al resto del mundo a su política unilateral utilizando a la OMC para barrer con cualquier regulación ambiental o sanitaria precautoria por parte del resto de los países", señaló Daniela Montalto, de Greenpeace. "La acción dentro de la OMC pone en riesgo acuerdos globales ambientales y debilita la autonomía de los países, sobre todo los del mundo en desarrollo”, agregó la ambientalista.

En la explanada de la Secretaría de Agricultura, 25 activistas vestidos de “lobbystas” de la industria transgénica, entre ellos el "presidente George W. Bush", vertían de manera forzada semillas transgénicas a bebés (muñecos). "Esto es lo que está sucediendo a escala global y en nuestro país sufrimos una irresponsable campaña de maquillaje humanitario con el programa Soja Solidaria", explicó Montalto. Un cartel ubicado al fondo de la escena decía: “El ´Libre Comercio´ de Bush = transgénicos a la fuerza”.

El gobierno argentino está apoyando una iniciativa de Bush contra la Unión Europea por su moratoria al ingreso de nuevos transgénicos. Así, la OMC será utilizada por Bush y las multinacionales semilleras para barrer toda regulación sobre el ingreso de transgénicos en la alimentación y el medio ambiente, especialmente en países en desarrollo.

La  demanda de Bush fue apoyada por la Argentina en mayo pasado, a pocos días de finalizar la administración Duhalde. En una reunión mantenida en Cancillería, Greenpeace presentó su posición al canciller Rafael Bielsa, a la espera de que la Argentina revise su posición y se retire justificadamente del proceso, dado que todavía es posible.

Durante esta semana, y a través de su página de internet (www.greenpeace.org.ar), Greenpeace invitará al público a participar del envío de una tarjeta postal electrónica para reclamar al gobierno argentino que retire su apoyo a los Estados Unidos e impida de esta forma que la OMC afecte las normativas ambientales internacionales vigentes, como el Protocolo de Bioseguidad.

“Exhortamos al gobierno argentino, que ha dado muestras de diálogo con las ONGs y respeto a los instrumentos legales internacionales, a que reconsidere su posición en este asunto”, manifestó Montalto. "Esta demanda es una grave avanzada contra la seguridad alimentaria y normas ambientales como el Protocolo de Bioseguidad", agregó.

+ “SOJA SOLIDARIA” = SOJA IRRESPONSABLE
Durante la protesta, Greenpeace presentó el informe “Soja Solidaria – Soja Irresponsable”, un estudio de caso sobre una peligrosa e irresponsable maniobra de maquillaje humanitario de la industria de los transgénicos. Para forzar el consumo de sus productos, este sector corporativo aprovechó con oportunismo la situación de pobreza y la explosión del movimiento solidario que despertó la crisis alimentaria que vive el país.

Según la organización, la industria de los cultivos transgénicos aprovechó las necesidades y la solidaridad que despertó la crisis alimentaria por la que atraviesa la Argentina para desarrollar una iniciativa oportunista. “El programa “Soja Solidaria" procuró instalar a la soja como solución y alimento mágico ante la opinión pública, sin embargo las contraindicaciones nutricionales para alimentación en niños dejó en claro que fue motorizada más como una campaña de maquillaje humanitario que la industria de los cultivos transgénicos desarrolló para legitimar sus productos ante la sociedad”, agregó la dirigente de Greenpeace.

Sin embargo, lejos de ser una “panacea nutricional”, el informe recopila advertencias de expertos que señalan que la soja no reemplaza a la leche ni a la carne (como dijeron sus promotores) ni puede considerarse como alimento básico de una dieta. Además, existen factores anti-nutricionales en el consumo de soja que han sido ocultadas. Por otra parte, especialistas citados allí señalan que el consumo de soja en menores podría eventualmente ocasionar desarrollo precoz de eventos puberales y aumento de volumen de las mamas de niños varones. su consumo ocasionaría según nutricionistas y pediatras citados en el informe disminución del coeficiente intelectual en menores con problemas de anemia, tiroides o de retraso de crecimiento. El consumo indiscriminado de esta oleaginosa en personas con cuadros de desnutrición podría además agravar su estado nutricional

Esta iniciativa local tiene una clara analogía con programas mundiales de distribución de granos a países en situación de extrema pobreza, en los que Estados Unidos, principal productor de cultivos genéticamente modificados, pretende colocar sus cultivos transgénicos, pretendiendo imponer los mismo, ganar confianza y abrir nuevos mercados.

INFORMACIÓN ADICIONAL
Estados Unidos lanzó su demanda ante la OMC el día 13 de mayo, justo antes de que se confirmara la ratificación número 50 del Protocolo de Bioseguridad de Cartagena de Indias. Se entiende que el protocolo es el objetivo final de esta demanda, ya que la intención real fue la de hacer retroceder y prevenir las restricciones que el protocolo implica.

Este Protocolo de la Organización de las Naciones Unidas es la primer herramienta legal internacional que reafirma la soberanía de los países para rechazar los transgénicos o regular su comercialización, basándose en el principio precautorio. Estados Unidos enfatiza así su política de debilitar a las Naciones Unidas y sus acuerdos multilaterales.

La Argentina es parte de la Convención sobre Diversidad Biológica (CDB), y suscriptora del Protocolo de Bioseguridad de Cartagena, aunque aún no lo ha ratificado. El objetivo de la administración de Bush es legitimar a la OMC por encima del Protocolo definiendo las restricciones a los transgénicos como “barreras comerciales”, con lo cual, se buscará también bloquear el camino posterior a la implementación del Protocolo.

Greenpeace cree que la OMC es un organismo totalmente inapropiado e incompetente para el manejo de asuntos ambientales como es el de los organismos transgénicos.

Ver informe de Greenpeace “La guerra de Estados Unidos contra el Sur y la Biodiversidad”, Junio de 2003.

SOJA SOLIDARIA
La industria de las semillas genéticamente modificadas y sus promotores procuraron que los porotos de soja “sobrantes” en la Argentina sean el “alimento” para los niños argentinos que sufren desnutrición. De ningún modo estos porotos pueden sustituir los alimentos básicos. Durante más de un año se insistió en mostrar a la soja como solución al problema del hambre, estafando en gran medida, a quienes creyeron en sus premisas, dada las contraindicaciones de la soja para alimentar niños expuestas por los especialistas. Ver el informe: “Soja Solidaria”-Soja Irresponsable, de Septiembre de 2003.