Activistas de Greenpeace instalando una "pescadería" y exigiendo pesca sustentable en las afueras del Ministerio de Economía. ©Greenpeace/Lorenzo Moscia

Desde hace tiempo que el debate en torno al futuro de las pesquerías nacionales se ha focalizado en quién se queda con la cuota en vez de ver qué se hace para asegurar que se recuperarán las pesquerías de la actual crisis.

Para Greenpeace el derecho a pesca es lo único que reconocemos, pero la administración de la cuota y el cuidado de los recursos son responsabilidad del Estado, o sea de todos los chilenos y chilenas que viven en este país. Por tal razón es que las políticas públicas deben estar orientadas a la generación de empleo y el cuidado del medio ambiente en vez de asegurar el negocio a un grupo de personas. En este contexto, creemos que las cuotas no deben sobrepasar el 1% de la cuota global de captura por persona. Consideramos, además, que es justo que las cuotas sean entregadas –cualquiera sea la formula de asignación- preferentemente a una persona que sea parte de la tripulación de un barco y no a alguien que nunca haya pescado.

Sobre la administración y sustentabilidad de los recursos pesqueros, nosotros entendemos que hay tres ‘tiempos’ para la administración de las pesquerías: el primero debe responde la pregunta ¿Cuánto se debe pescar?; el segundo ¿Quién debe pescar? y el tercero ¿Cómo se debe pescar? Debido que el debate actualmente está centrado en la segunda pregunta, Greenpeace ha exigido que se responda a la primera necesidad, aprovechando la oportunidad que hoy existe de cambiar el régimen de pesca por una nueva legislación a implementarse en enero de 2013.

Un 40% de las principales pesquerías están sobre explotadas y otro 20% tiene graves problemas de conservación, por eso es urgente responder primero la pregunta relacionada con el futuro del sector pesquero. Con las actuales tasas de captura lo único que se hace es agudizar la grave condición actual. No nos interesa perder tiempo en discusiones de si la cuota es licitada o asignada; es una discusión legítima, pero gremial, y que no tiene sentido si los recursos que se quieren aprovechar ya no existen.

Bajo este escenario, llamamos a preguntarse cuáles son las alternativas para alcanzar la sustentabilidad del sector y además recuperar lo que se ha perdido en estos años. Greenpeace recomienda que las cuotas globales de pesca estén bajo un modelo de manejo basado en el ecosistema marino, o sea, que no sólo le interese a la autoridad y a los pescadores cuántos peces de tal especie hay en el agua, sino que se estudie la relación que esa especie tiene con otras especies que interfieren en su crecimiento y por ende en las tasas de pesca.

Hoy solamente existe un manejo mono-específico que no permite realmente proyectar cómo se va a comportar la población de peces. Esto trae incertidumbre en lo laboral a los trabajadores, a los inversionistas y los que deben cuidar los recursos.

Actualmente el Consejo Nacional de Pesca (CNP) es quien decide las cuotas de pesca por año, pero ha estado fuertemente influenciado por un criterio comercial y de corto plazo que impide la sustentabilidad de los recursos. El CNP ha presionado a la autoridad pesquera para que se cambie la cuota recomendada aumentándola por sobre los niveles sustentables. Así lo ha dicho el miembro científico del CNP biólogo marino de la Universidad de Concepción y Vicepresidente de la Sociedad Chilena de Ciencias del Mar, Eduardo Tarifeño, señalando que “lo que sí ha pasado es que en algunas ocasiones ha habido presión sobre el subsecretario [de pesca] por parte del consejo para que retire la propuesta y la aumente”.

Y, al igual que Greenpeace, piensa que “la única alternativa para tratar de salvar lo que queda de los recursos es que la opinión científica sea vinculante” a la hora de decidir las cuotas pesqueras.

Por esta razón es que estamos trabajando para que las autoridades incorporen dicha recomendación científica de manera vinculante para asegurar el futuro de las pesquerías de manera sustentable.

Al respecto, tomamos con optimismo los recientes dichos del Ministro de Economía Pablo Longueira, refiriéndose al nuevo proyecto de ley: ”Lo que hacemos es tomar decisiones científicas y menos politizadas que nos permitan recuperar las pesquerías”, agregando que "No vamos a renunciar a presentar la mejor ley para que garanticemos la sustentabilidad de los recursos y la recuperación de las pesquerías".

Justamente esto es lo que le pedimos en la reunión del pasado 30 de Septiembre y es una señal muy positiva para alcanzar nuestros objetivos de conservar los ecosistemas marinos, pero también la economía de las miles de personas que dependen de los recursos.

Seguiremos en esta campaña hasta que no sólo sea el Ministro el que se convenza de consolidar este criterio, sino que también la industria pesquera y los parlamentarios.

Únete a nuestra rebelión marina y ayúdanos a lograrlo.