Greenpeace despliega activistas para denunciar otra de las grandes amenazas de los mares de Magallanes

Noticias - 22 marzo, 2017
Rainbow Warrior - En un amplio despliegue logístico que incluyó la presencia del barco emblemático de Greenpeace, el Rainbow Warrior, además del sobrevuelo de un helicóptero y la presencia de medios internacionales, activistas de la ONG llegaron hasta la mina carbonífera Invierno, en Isla Riesco (a 130 kilómetros de Punta Arenas), para denunciar la que es, junto a las salmoneras, la otra gran amenaza de los mares del fin del mundo.

En un amplio despliegue logístico la ONG llegó hasta la mina carbonífera Invierno, para denunciar la otra gran amenaza de los mares del fin del mundo.

 

En la que ha sido una de las acciones más importantes y complejas que ha realizado hasta la fecha Greenpeace en Chile, el lugar elegido para marcar este hito fue la mina carbonífera Invierno de Isla Riesco, la cuarta isla más grande del país, justo en medio de los mares más puros del planeta en la Región de Magallanes y donde, además, se ubica la Reserva Nacional Alacalufe.

Isla Riesco no es cualquier lugar: posee un conjunto de ecosistemas que incluyen bosques, cordillera, humedales y fiordos, entre otros, todos los cuales se resumen en un lugar de enorme belleza y valor medioambiental. Y no solo en tierra su riqueza en biodiversidad es enorme (hay huemules, pumas y zorros entre otras especies), sino que frente a sus costas se alimentan delfines y ballenas. De hecho, la isla está próxima al parque marino Francisco Coloane.

Junto a las salmoneras, mina Invierno y los otros proyectos carboníferos que se quieren instalar acá representan dos de los peligros más inminentes que acecha a los mares del fin del mundo. No solo quieren invadir de salmoneras Magallanes, sino de minas de carbón. El peligro sobre el medioambiente de la región es evidente”, dijo Estefanía González desde uno de los zodiacs ubicados frente al puerto.

Con el emblemático Rainbow Warrior instalado frente al puerto, el grupo de activistas de la ONG llegó en botes hasta el puerto de la mina para, luego de escalar unos 50 metros por la estructura, desplegar un enorme lienzo de 49 metros de largo con la leyenda Salvemos los mares del fin del mundo, el cual es un llamado de atención sobre el grave daño que mina Invierno y su explotación a cielo abierto –equivalente a un área de 75 estadios nacionales - está causando no solo a este territorio insular, sino a los valiosos ecosistemas marinos en los alrededores.

La acción de Greenpeace comenzó cerca de las seis de mañana, con los últimos preparativos de los activistas y el abordaje de los botes que los llevaron hasta el puerto. Seguidos de cerca, otro bote con periodistas de medios internacionales siguieron de cerca la maniobra en una cobertura que tendrá alcance mundial.

Cuando el enorme lienzo estaba ubicado en la enorme cinta transportadora del puerto, un helicóptero se incorporó a la acción, el cual se mantuvo en el aire cerca de una hora, tiempo en el cual se hicieron distintas imágenes de una de las acciones más importantes y complejas que ha hecho en el país Greenpeace.

Esta acción marca un hito. Proyectos como mina invierno y la intención de las salmoneras de expandirse e invadir ahora Magallanes no pueden quedar en silencio. En el caso de mina Invierno, además, su carbón lo que hace es mantener en funcionamiento centrales termoeléctricas que luego hacen más daño a los ecosistemas del país. El equilibrio medioambiental del país ya está en la UTI y las mineras y la salmonicultura lo están terminando por matar”, planteó Matías Asun, director nacional de Greenpeace.

La acción desarrollada por Greenpeace en isla Riesco, además, se enmarca dentro de un movimiento global de la ONG llamado Break Free, el cual busca alertar sobre las devastadoras consecuencias que puede tener para el futuro medioambiental del planeta seguir utilizando combustibles fósiles.