Greenpeace: "El Gobierno chileno se hace cómplice de la destrucción de la Patagonia."

Prensa - 9 mayo, 2011
Tras la aprobación de la megarepresas de Hidroaysén, el director de Greenpeace, Matías Asun, dijo hoy que éste “es un grave error por parte de las autoridades” pero que “las luchas a favor de una política energética limpia y sustentable para Chile están hoy más vigentes que nunca”.

La conferencia de prensa de hoy en la mañana.

Asún explicó que “este escenario en que se ha dado la votación de este primera parte del proyecto, más allá de todas las críticas mediambientalistas, es absolutamente inédito porque la habido irregularidades y mucho descaro en avanzar a diestra y siniestra en un proyecto que es a todas luces un negocio que favorece explícitamente a los monopolios”.

“Se ha montado una máquina concertada, que incluye a diferentes sectores en la toma de decisiones, a favor de un proyecto que sólo beneficia a grandes empresas altamente rentables, a costa de la ciudadanía; de esta forma el gobierno se hace cómplice de la destrucción de la Patagonia”, señaló.

Greenpeace se ha opuesto al proyecto Hidroaysen desde sus inicios y ha mantenido una defensa férrea sobre la Patagonia, como uno de los principales patrimonios naturales de la humanidad. Según explica Asún, de ser intervenidos sus ríos para la construcción de las megarepresas la Patagonia “se vería arruinada irreversiblemente para ser usadas por unos 40 o 60 años y luego abandonada, dejándola como un desastre ambiental”.

Asún también sostiene que, al contrario de lo que se ha difundido publicitariamente, no existe para la gran población de chilenos la necesidad de Hidroaysén: “el supuestamente “obligado” crecimiento eléctrico sólo se explica por la necesidad que tiene la gran minería -del norte- de contar con energía. Por lo tanto, nosotros exigimos que sean ellas, las empresas mineras, las que se comprometan a la brevedad al uso de a lo menos un 30% de su consumo energético basado en Energías Renovables No Convencionales y que se incorpore un programa de eficiencia energética, y para eso, obvio, se requiere voluntad, incentivos del Estado e inversiones”.
 
Para Asún, esta irregular “aprobación” de las represas de Hidroaysén es sólo una parte del escenario, vienen los debates sobre la línea de transmisión que de avanzar “tendría impactos ambientales irreversibles”. En concreto, explica el director de Greenpeace, se verían afectados: 4 Parques Nacionales, 8 Reservas Nacionales, 13 sitios prioritarios de conservación de la biodiversidad, 3 zonas de interés turístico y 26 humedales.