Este fin de semana en La Haya, se llevó a cabo el Tribunal Internacional contra Monsanto. Se trata de un juicio simbólico, de iniciativa ciudadana que busca lograr que se juzgue a Monsanto por las atrocidades que comete contra el medio ambiente y la humanidad.

Foto: Watcharapol Daengsubha

Monsanto es una de las empresas líderes de agrotóxicos a nivel mundial: controla el 29 por ciento del mercado de semillas y el 24 por ciento del mercado de plaguicidas. Todos los productos que genera Monsanto son altamente tóxicos y ponen en riesgo, no solo la salud de  millones de personas alrededor del mundo, sino también la del medio ambiente.

Pedro Pablo Mutumbajoi, campesino, sostuvo:“Mi mensaje es: no los usen (glifosato y otros productos de Monsanto), están contaminando el agua, los bosques y las semillas transmiten estas sustancias a las personas"

La empresa se fusionó recientemente con Bayer y esto implica más poder corporativo y control sobre el sector agrícola. Como era de esperarse este nuevo gigante agroquímico estará enfocado más en expandir su dominio que en transformar las prácticas que deterioran el medio ambiente y ponen en riesgo la salud de las personas. En términos prácticos la fusión significa que en el campo habrá menos diversidad de cultivos y los agricultores dependerán de un puñado de empresas. En la ciudad, las familias tendrán menos opciones para elegir sus alimentos. Por el solo hecho de alimentarte estás incluido en esta lucha, está en juego el futuro de nuestra comida.

Desde Greeenpeace exigimos a los Gobiernos que dejen de promover la agricultura industrial de cultivos transgénicos y agrotóxicos, para fomentar sistemas de producción agroecológica, que respetan y potencian los servicios ecosistémicos, e invierten en tecnología que revaloriza los saberes tradicionales y la cultura local a favor de la soberanía alimentaria.