El Esperanza en los ojos de un activista

Agrega un comentario
Noticia - 28 septiembre, 2011
Felipe Vallejo nació en Ecuador y desde niño soñó con trabajar en Greenpeace. Hoy, es miembro de la tripulación que navegará el Océano Pacífico en una campaña para proteger el atún, una especie que, por la pesca irresponsable, está al borde de la extinción. En adelante, Felipe compartirá con nosotros experiencias del viaje en el Esperanza, uno de los míticos barcos de Greenpeace. No te lo pierdas.

Cada vez que suena el teléfono y escucho "Felipe, te hablamos desde Greenpeace en algún país" se me pinta una sonrisa en la cara, pues sé que se trata de otra oportunidad de navegar en uno de nuestros barcos.

Hace pocas semanas la llamada fue de Greenpeace Australia-Pacífico, la oficina que se encarga de una zona muy remota y exótica para nosotros los latinoamericanos y que comprende el trabajo en Australia, Papua Nueva Guinea, Islas Solomon, Fiji y la mayoría de "Estados Islas" del Pacífico Sur. Se trata de una nueva expedición para defender el Pacífico, la quinta desde que se inició esta campaña de protección del atún. Ya en el 2009 me había embarcado por tres meses y fue una experiencia increíble que pueden leer aquí.

Como de costumbre, los preparativos son estresantes y apurados: después de revisar los equipos de buceo y de fotografía, armar las valijas, juntar toda la documentación para las varias embajadas, dejar las cosas en orden en la casa y tratar de pasar el mayor tiempo posible con mis seres queridos, el día del viaje me encuentra empacando hasta la madrugada y con la certeza de que me olvido varias cosas.

Los viajes suelen traer emociones encontradas, especialmente viajes largos como éste en el que uno no verá a su gente y a su tierra por varios meses. Pero al despegar y ver desde el aire a mi ciudad – Quito –me olvido de la nostalgia. Entonces me doy cuenta de lo afortunado que soy, primero por vivir en un lugar tan hermoso, y después por tener las oportunidades que tengo de viajar, de conocer mundos distintos al mío y, a la vez, hacer algo en lo que creo.

Llegar me lleva casi dos días de vuelo. Cuando aterrizo finalmente en Papeete y no llega mi maleta con todo el equipo de buceo decido no molestarme sino sonreír a todo el mundo y salir a conocer un nuevo país: ya solucionaré el problema mañana. Tomo un taxi, pido que me lleven al puerto y no puedo ocultar el orgullo cuando el chofer me comenta emocionado, sin saber a dónde me dirijo "¿Viste que está aquí el barco de Greenpeace?". Otra vez agradezco por esta oportunidad y me comprometo a poner todo de mi parte para que la expedición sea exitosa.

Ya en el Esperanza aprovecho el haber llegado a las 5 de la madrugada y tener el barco sólo para mí. Todos duermen, así que puedo recorrer cada rincón sin encontrar a nadie. Veo las nuevas fotos que han colgado en las paredes, reconozco algunos de los botes que he usado y veo alguno nuevo que ojalá pueda pilotear. Bajo al "Dive Locker" – mi oficina – para ver que todo esté en orden y finalmente subo al helipuerto para disfrutar del paisaje; después de todo no es muy frecuente el poder ver el amanecer desde el Esperanza y menos aún cuando estás en Tahití.

Aquí tendré la suerte de liderar el Equipo de Buceo un trabajo que es envidiado por muchos a bordo ya que tengo la oportunidad de vivir experiencias que pocos han vivido antes, las que trataré de relatarles.

La tripulación como siempre es muy diversa: ¡Tenemos 34 personas de 22 nacionalidades distintas! Algunos son ya viejos conocidos de otros viajes y los demás pronto lo serán porque la vida del barco hace que gente a la que uno recién conoce en muy poco tiempo parezcan amigos de toda la vida. El contingente latino está compuesto por dos argentinos, dos panameños y un ecuatoriano (yo). Es muy bueno tener gente de tu misma región y que habla tu mismo idioma pues te ayuda a no extrañar tanto a tu tierra.

¡Quédense por aquí! Les seguiré contando sobre nuestras aventuras, nuestras protestas pacíficas y el día a día a bordo de esta embarcación, un viaje único que pocos podemos experimentar. ¡Hasta la próxima!

Categorías
No se encontraron comentarios Agregar un comentario

Publicar un comentario 

Complete the fields below to leave a comment without registering
Atención: Los campos obligatorios están marcados con un asterisco (*).

info

Correo electrónico