Rex Weyler cuenta nuestra historia

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Noticia - 8 febrero, 2011
Rex Weyler fue el primer Director de la Fundación Greenpeace, el editor del primer newsletter de la organización, y el cofundador de Greenpeace Internacional en 1979. Fue también fotógrafo y reportero en las primeras campañas de focas y ballenas de Greenpeace y ha escrito una de las mejores y más exhaustivas historias de la organización, “Greenpeace” (Raincoast, 2004). Su libro, “Sangre de la Tierra, una historia del Movimiento Indoamericano”, fue nominado al Premio Pulitzer. “Verde profundo” es la columna mensual de Rex, donde recorre las raíces del activismo y el ecologismo, y nos cuenta acerca del pasado, presente y futuro de Greenpeace.

Los ambientalistas tienen razón

Enero 2011

“La ecología es una materia subversiva.”

Paul Sears, BioScience, Julio de 1964

En noviembre pasado, el Canal 4 de la televisión inglesa transmitió 'En qué se equivocó el Movimiento Verde', atacando el ambientalismo y apoyando la energía nuclear, al Dicloro Difenil Tricloroetano (DDT), los cultivos modificados genéticamente y la geoingeniería. La diatriba tuvo fuertes sesgos, tergiversación y graves errores.

Uno de los contribuyentes del programa, Adam Werbach, es un antiguo miembro de la Junta Directiva de Greenpeace Internacional. Werbach informó que los productores del Canal 4 lo informaron mal acerca del contenido del documental, distorsionaron sus ideas y utilizaron sus comentarios para apoyar puntos de vista a los que se opone.

Entre los contribuyentes estuvieron Florence Wambugu, lobbista de los gigantes biotecnológicos Monsanto y DuPont, y Stewart Brand, consultor para ExxonMobil, Cargill, Dow Chemical, General Electric y Bechtel - un Quién Es Quién virtual de compañías socialmente depredadoras y ecológicamente-destructivas.

Propaganda como noticia

“El ‘control de la naturaleza’ es una frase concebida en la arrogancia, nacida en la era Neanderthal de la biología.”
Rachel Carson, Primavera Silenciosa, 1962

Los errores y tendencias de este programa han sido expuestos por George Monbiot en The Guardian, el autor de "Los Fabricantes del Clima" Tim Flannery, el científico de Greenpeace Dr. Doug Parr, el Director Ejecutivo de Greenpeace Internacional Kumi Naidoo y muchos otros. Naidoo indica que enfocarse en alimentos genéticamente modificados para resolver el hambre, por ejemplo, socava las soluciones verdaderas, como mejorar la fertilidad de tierra y proporcionar acceso de los pobres a la tierra, agua y financiamiento agrícola.

Otros errores obvios:

Energía Nuclear: El bloggero del clima y promotor de la energía nuclear, Mark Lynas declaró en el programa "la energía nuclear es... una fuente potencial masiva de energía cero-carbono".

¿Cero carbono? Está muy equivocado. La energía nuclear está entre las formas de energía más intensivas en carbono. ¿Por qué? Comencemos por el cemento, un producto con alto consumo de carbono. Agreguemos la minería, almacenamiento y transporte de uranio; forjamiento de acero de alta aleación para recipientes de contención presurizada; construcción de plantas complejas; y el manejo, envío, reprocesamiento y almacenaje de desechos radioactivos. Todas estas etapas requieren suministro de combustibles fósiles. Mark Jacobson de la Universidad de Stanford comparó las emisiones de CO2 del ciclo de vida de fuentes de energía en una Revisión de Soluciones al Calentamiento Global. Encontró que la eólica y la solar concentrada emiten de 3 a 11 gramos de CO2 por kilowatt-hora (kWh) de electricidad. La electricidad nuclear emite entre 68 y 180 gramos por kWh.

El Sr. Lynas estaba equivocado. ¡La energía nuclear no es cero-carbono – es un puerco de carbono! También presenta problemas no resueltos con la seguridad, proliferación de armas, emisiones radioactivas, retiro de instalaciones y almacenamiento de desecho.

DDT: Stewart Brand declaró que el "movimiento verde" es responsable de millones de muertes por malaria porque los ecologistas – incluyendo a Greenpeace – hicieron campaña y ganaron la prohibición mundial del DDT, resultando en epidemias de malaria. Brand, repitiendo un mito creado por intereses corporativos para sabotear el ambientalismo, estuvo equivocado a todas luces.

Primero que nada, Greenpeace nunca ha dirigido una campaña para prohibir el DDT a nivel mundial y nunca se ha opuesto al uso de DDT para el control de  enfermedades. Nunca. En segundo lugar, no hay prohibición mundial del DDT, y nunca la ha habido. El único instrumento internacional para regular el DDT - la Convención de Estocolmo en 2001 - restringe el uso agrícola para evitar producir mosquitos resistentes al DDT, y nunca menciona una prohibición para el control de enfermedades.

“Brand y Lynas se presentan como heréticos,” escribió George Monbiot en The Guardian, “pero sus ficciones convenientes chocan con el pensamiento de la nueva institución: las corporaciones y los políticos neoliberales. Los heréticos verdaderos son los que nos recuerdan que ni el progreso social ni ambiental son posibles a menos que el poder [político] sea confrontado".

En lo que tienen razón los ambientalistas

“El amor a lo silvestre es… una expresión de lealtad a la tierra que nos mantiene y sustenta, el único hogar que conoceremos, el único paraíso que necesitamos.”
Edward Abby, Desierto Solitario

Históricamente, los ecólogos y ambientalistas han ofrecido miles de verdaderas soluciones e ideas críticas para ayudar a la humanidad a lograr la paz y sostenibilidad. El problema no es que los ecólogos no ofrezcan soluciones. El problema surge porque esas soluciones no son convenientes para los que quieren concentrar la riqueza y poder político.

Los promotores corporativos como Brand, Lynas y Canal 4 insisten en soluciones complejas y de alta tecnología como la energía nuclear, la biotecnología y la geoingeniería porque esas iniciativas prometen más riqueza y control centralizado para los ricos. Atacan las soluciones genuinas ofrecidas por los ecólogos porque esas soluciones requieren menos consumo descuidado y más poder comunitario.

No obstante, a través de las décadas, los ecólogos y ambientalistas tuvieron razón en muchas cosas. Aquí están algunos ejemplos:

Los venenos tienen consecuencias involuntarias: Rachel Carson tuvo razón. El uso excesivo de DDT y otros biocidas mataron la vida silvestre, dañaron la salud humana, y socavaron el control de enfermedades creando insectos resistentes. Una campaña de relaciones públicas financiada por la compañía de tabaco de Philip Morris la ridiculizó. Mientras tanto, el uso de DDT se expandió a la agricultura. El mundo experimentó una reducción breve de malaria seguida por el regreso de mosquitos resistentes al DDT y nuevas epidemias, como Carson advirtió. En 1969, la Asamblea Mundial de la Salud reconoció que no era factible erradicar la malaria con DDT.

El plomo, mercurio y otros metales pesados son tóxicos: En 1923, General Motors y Standard Oil (ExxonMobil / Chevron) introdujeron la gasolina con plomo. La toxicóloga de Harvard, Alice Hamilton los advirtió de los peligros a la salud pública en el Journal of the American Medical Association (Diario de la Asociación Estadounidense de Médicos). GM y Standard Oil lanzaron una campaña de relaciones públicas, embarraron a Hamilton y persuadieron al New York Times a imprimir "no hay riesgo medible al público". Mientras tanto, los efectos neurotóxicos de la gasolina con plomo causaron deterioro mental, locura, comportamiento antisocial, enfermedad y muerte entre el público. Los Estados Unidos finalmente prohibieron la gasolina tóxica en 1995, 70 años después de la advertencia de Hamilton, mientras las compañías petroleras continuaron vendiéndola en los demás lugares. África finalmente prohibió la gasolina con plomo en 2006. La Sra. Hamilton tenía razón; GM y Exxon estaban equivocados. Millones sufrieron. Tragedias similares con envenenamiento por mercurio y otros metales pesados han reclamado a miles de víctimas.

La radiación mata: Canal 4 intentó minimizar el impacto a la salud del accidente nuclear de Chernobyl, pero tal como habían advertido los ecólogos y médicos, la radiación ionizanda causa daño al ADN, mutación, errores de réplica, envejecimiento temprano y cánceres, incluyendo leucemia, cáncer de tiroides, hígado, pulmón, mieloma, y otros. No hay dosis segura. Cualquier aumento en la radiación resulta en un aumento del riesgo. Veintiocho trabajadores de rescate en Chernobyl murieron de enfermedades por radiación. Los investigadores médicos trazaron un cierto vínculo entre la radiación de Chernobyl y 1,800 casos de cáncer de tiroides. Otros miles murieron por la radiación de Chernobyl. ¿Cuántos? No es el trabajo del ambientalista contar los muertos para los apologistas nucleares.

Una muerte es demasiado. La radiación mata. Tuvimos razón.

El CO2 calentará el planeta: El médico sueco Svente Arrhenius informó en 1896 que el bióxido de carbono de la combustión de hidrocarburos calentaría el planeta. Estimó que duplicar el CO2 atmosférico respecto al nivel pre industrial causaría un aumento de 5°C de temperatura. Las estimaciones actuales van de 3° a 7° C, dependiendo del éxito de la mitigación y factores de reacción. Arrhenius tuvo razón. Los ecólogos tuvieron razón. Greenpeace expresó preocupación por primera vez en 1979. Mientras tanto, las compañías petroleras financiaron una campaña para negar esta simple ciencia física.

Leyes de Ecología: En la década de 1970, Greenpeace publicó su primer manifiesto de la ecología, La Declaración de Interdependencia. Sospechamos que la batalla del próximo siglo sería reconciliar la empresa humana con las reglas de la naturaleza. La Declaración incluyó tres 'Leyes de Ecología' : La interdependencia, la Estabilidad mediante la Diversidad, y los Límites de Consumo. Disculpando la inmodestia, tuvimos razón entonces y también la tenemos ahora.

Interdependencia: Las formas de la vida permanecen interdependientes. Co-evolucionamos y co-sobrevivimos en ecosistemas complejos y dinámicos. El predador y la presa colaboran en el proceso genético; todos los organismos comparten ciclos de nutrientes y energía en un hábitat. El ecologista Gregory Bateson ecologista tenía razón en que la "unidad de supervivencia" en la evolución no es el individuo, ni una especie única, sino la especie dentro de un ecosistema.

Estabilidad mediante la Diversidad: En un ecosistema, la diversidad de especies proporciona la estabilidad en homeostasis dinámica. Desde la década de 1960, los ecólogos y naturalistas – Rachel Carson, Edward Wilson, Yvonne Baskin y otros – han advertido del riesgo de pérdida de especies. Norman Myers calculó en la década de 1970 que la tasa de extinción causada por el humano fue 100 veces la tasa natural. Pocos escucharon y la respuesta de la sociedad ha resultado ineficaz. Por el año 2000, la tasa de extinción alcanzó 1,000 veces las tasas naturales y hoy la cifra se acerca a 10,000 veces. Myers también advirtió que la destrucción del hábitat redujo la capacidad de la evolución para engendrar nuevas especies. La actividad humana ahora causa el desplome de diversidad más grande desde que un meteorito golpeó la Tierra hace 64 millones de años, debilitando la ecología planetaria entera.

Límites de Consumo: Esto sigue siendo el hecho ecológico más perturbador para nuestra sociedad. Los capitanes de la industria y sus lumbreras pagadas niegan y ridiculizan esta idea, pero es absolutamente verdadera. Vivimos en un planeta finito. Ninguna especie en cualquier hábitat puede crecer para siempre. Donella Meadows y sus coautores tuvieron razón acerca de los Límites al Crecimiento en su libro de 1972 con ese nombre. Presenciamos la evidencia en el suelo degradado, acuíferos drenados, pérdida de bosque, calentamiento global y agotamiento de los recursos.

Punto máximo del petróleo: Los ecólogos y los geólogos han advertido acerca de agotamiento del petróleo por décadas. El geofísico M. King Hubbert describió el fenómeno en 1956. Fue ignorado en gran parte. El punto máximo del petróleo global per cápita ocurrió en 1979 y nosotros ahora hemos llegado al pico absoluto - igualmente predicho.

Energía Neta: El agotamiento del petróleo y la adicción de la sociedad al mismo nos dirige hacia reservas de menor calidad, como arenas de alquitrán, con energía neta baja, que requiere mayor energía para recuperarse, retribuye menos a la sociedad y emite más contaminación por CO2. Los investigadores como Charles Hall de la Universidad Estatal de Nueva York advirtieron esto a la sociedad en la década de 1970.

Rebasamiento del Hábitat: En 1980, William Catton publicó Rebasamiento, explicando que humanidad 'ya había rebasado la capacidad de carga [de la Tierra]'. Tuvo razón. Nadie en el poder escuchó. La humanidad ahora ha rebasado el límite por 30%, utilizando más recursos de los que la Tierra puede recuperar cada año. Noticia: una especie no puede crecer más del límite rebasado.

Reducir el consumo: William Rees y Mathis Wackernagel de la Universidad de British Columbia idearon el análisis de la "Huella Ecológica" para ayudar a individuos y comunidades a medir su papel en el rebasamiento global y reducir su consumo. Rees explicó que nuestro desafío es menos técnico y más 'de conducta y social'. Oímos cientos de "soluciones" de escala industrial pero la único verdadera solución al rebasamiento del hábitat es esto: Consumir menos cosas.

Biomímica: Encontraremos las llaves a verdadera sostenibilidad en las pautas y leyes de la naturaleza misma. Podemos diseñar una sociedad humana auténticamente sostenible, pero sólo si somos aprendices de la naturaleza, como describieron Janine Benyus, John Todd, Wes Jackson, Elaine Ingham, David Suzuki y muchos otros ecólogos.

Economía Ecológica: En el siglo XIX, el economista John S. Mill previno que el crecimiento industrial eventualmente alcanzaría los límites físicos de la Tierra y requeriría una economía de ‘estado estacionario’. Donella Meadows y sus colegas (Límites al Crecimiento), Nicholas Georgescu-Roegen (La Ley de Entropía y Proceso Económico), Herman Daly (Economía del Estado Estable), Mark Anielski (Riqueza Genuina) y otros han refinado desde entonces esta esencial e inevitable nueva economía ecológica o biofísica.

Se necesitaría un libro muy largo para presentar todas las ideas importantes, precisas y visionarias que los ecólogos, ambientalistas y científicos biofísicos han aportado a la sociedad: La agricultura orgánica, la sencillez voluntaria, los pueblos de transición, los derechos ambientales, la sociedad de conservación, entre otros.

Los ecólogos como Paul Shepard, Chellis Glendinning y Kathy McMahon examinaron el impacto psicológico de la crisis de la ecología. Arne Naess introdujo la "Ecología Profunda" y 'vidas más ricas con medios más sencillos'. Vandana Siva, Mary Jo Breton, Rosemary Ruether y otros describen la importancia del feminismo para la ecología. Las naciones del hemisferio sur, como Bolivia, han resaltado el asunto de la justicia ambiental. Gregory Bateson introdujo el vínculo entre la mente, la cibernética y la ecología, y escribió "Mi saber es una pequeña parte de un saber integrado más amplio que teje la biosfera entera de creación".

Los sofistas anti-ambientales ladran a sus amos como los sirvientes medievales que quemaron científicos y curadores en la estaca y realizaron inquisiciones y los pogromos. Y como esos agentes de la ignorancia institucionalizada, ellos acabarán en el lado equivocado de la historia.
Pero estar equivocado no es el problema. El problema aparece en la destrucción y sufrimiento causado por este engaño, desinformación y propaganda. Cada día, mientras la Tierra gira por los cielos, las especies desaparecen, los cánceres y enfermedades atacan gente, los niños mueren de hambre y las comunidades sufren.

No estamos argumentando sutilezas aquí. Estamos luchando por las vidas.

-Rex Weyler

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