De acuerdo con estudios del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) si en 12 ciudades de México se hubiera cumplido con los límites de protección a la salud en calidad del aire que recomienda la Organización Mundial de la Salud,se podrían haber evitado alrededor de 17,700 muertes en el año 2013. Ante este escenario es urgente que las autoridades competentes refuercen las políticas públicas y medidas encaminadas al mejoramiento de la calidad del aire.

Por ello, el pasado martes 07 de agosto, organizaciones no gubernamentales, academia y gobierno trabajamos de forma colaborativa en un espacio de discusión, diagnóstico y en la definición de acciones para crear los lineamientos que permitan establecer una ruta para la homologación de las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) sobre salud ambiental con los lineamientos que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS), así como el fortalecimiento de las redes de monitoreo de contaminantes.

La mesa de trabajo se caracterizó por ser multisectorial, ya que participaron instituciones de gobierno como la Secretaría de Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA), El Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe), y la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHDF) así como organizaciones de la sociedad civil como Bicitekas, Centro Mexicano de Derecho Ambiental, El Poder del Consumidor, Fundación Tláloc y la Red por los Derechos de la Infancia en México, así como personal académico de la Universidad Iberoamericana, del Instituto Nacional de Salud Pública y del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias.

Los diversos actores coincidieron en la necesidad de modificar con urgencia varias normas oficiales sobre los límites máximos permitidos de contaminantes en el aire, entre ellas la NOM-020 (ozono), la NOM-025 (material particulado), la NOM-022 (dióxido de azufre) y la NOM-023 (dióxido de nitrógeno). Asimismo, los y las participantes identificaron que los actuales criterios de evaluación de la conformidad con la norma de monitoreo y los criterios para la determinación de estaciones deben ser revisados, mientras que los centros de monitoreo de la calidad del aire en México necesitan ser mejorados y reforzados tanto a nivel federal como estatal y local.

Como ejemplo de lo anterior, a la fecha no se considera el análisis de la calidad del aire en zonas rurales, poblaciones con grupos vulnerables ni a nivel peatonal. Además, de acuerdo con el Informe Nacional de Calidad del Aire 2015 del INECC, de los 34 sistemas de monitoreo de la calidad del aire que existen el país, 14 de ellos no están reportando datos entre ellos se encuentran los estados de: Aguascalientes, Campeche, Chiapas, Ciudad Juárez, Coahuila, Durango, Guerrero, Oaxaca, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas dejando a la población sin información acerca de la calidad del aire que respiran y las afectaciones que pueden tener en su salud. La falta de datos en estas entidades se debe a una falta de respuesta la solicitud de datos del INECC o por no haber proporcionado sus datos en el formato correcto.

Por lo anterior, es urgente dar seguimiento a la actualización de la NOM-156, sobre estaciones de monitoreo, la cual ya se encuentra inscrita en el registro del Programa Nacional de Normalización, para ser modificada en 2019.

El trabajo realizado en la mesa de trabajo servirá como una guía que se hará llegar a la próxima administración federal para que dé seguimiento a los pendientes en materia ambiental y cumpla con las propuestas de campaña que hizo en esta materia. Cabe señalar que entre las primeras medidas que habría de cumplir el nuevo gobierno, será incluir en el Plan Nacional de Desarrollo la actualización de las Normas y el fortalecimiento de las redes de monitoreo, incluyendo la asignación de presupuesto suficiente para la implementación de estas acciones en cada entidad del país.

Para que se pueda avanzar de manera eficaz en la generación de los lineamientos para una correcta operación y garantizar que la normatividad mexicana se apegue a los mayores estándares de salud ambiental, se enviará la memoria de lo trabajo a los actores involucrados en la salud y calidad del aire. Es así que sociedad civil y gobierno están comprometidos y trabajando por un aire limpio para evitar las miles de muertes atribuibles a la calidad del aire.

 * Stephan Brodziak y Víctor Alvarado son coordinadores de Seguridad Vehicular y Movilidad Urbana, respectivamente, ambos pertenecientes a El Poder del Consumidor.