Transgénicos en declive

Noticia - 8 febrero, 2012
Cifras de la propia industria de los transgénicos muestran rechazo a este tipo de cultivos en el mercado europeo por lo que Greenpeace llama al gobierno mexicano a tomar en cuenta dicha experiencia y no comprar la idea de que los organismos genéticamente modificados son la solución para los problemas del campo y la alimentación en nuestro país.

Alto a los transgénicos, Italia, 2004. Foto: © Greenpeace / Alessandro Vasari

De acuerdo con el recién publicado informe del Servicio Internacional para la Adquisición de Programas Agrobiotecnológicos (ISAAA en sus siglas en inglés), en 2009-2010 los cultivos transgénicos en Europa descendieron un 13 por ciento mientras que en 2011 la superficie de cultivos transgénicos se redujo a 110,000 hectáreas cuando la superficie agrícola total ocupa alrededor de 179 millones de hectáreas.

Los datos que maneja el ISAAA, fundada por la industria biotecnológica con el objetivo de promocionar los cultivos transgénicos, revelan que después de 14 años, solo el 0,06 por ciento de la superficie agrícola europea se ha dedicado a los cultivos transgénicos  por lo que Greenpeace alerta sobre el fracaso comercial de este tipo de cultivos.

La publicación anual del informe del ISAAA aparece tras el anuncio de BASF, la mayor empresa química mundial, el pasado mes de enero, en el que confirmó el abandono de sus planes de desarrollo y comercialización de sus cultivos transgénicos en Europa debido a la oposición de la “mayoría de consumidores, agricultores y clase política”.

“El gobierno mexicano debe tomar en cuenta esta información. La industria de transgénicos azuza a los tomadores de decisiones en nuestro país diciéndoles que México se está quedando rezagado en el uso de sus semillas transgénicas, promovidas como la varita mágica para combatir los extremos del clima, cuando en la realidad varios gobiernos europeos muestran la escalada en el rechazo de la ciudadanía y las preocupaciones ambientales de numerosos científicos y agricultores respecto a los cultivos transgénicos”, declaró Aleira Lara, coordinadora de la campaña de Agricultura sustentable y transgénicos de Greenpeace México.

El único cultivo que se podrá sembrar en Europa en 2012, es el maíz pesticida MON810 de la multinacional Monsanto. Este maíz sigue estando prohibido en siete países por las incertidumbres asociadas a los efectos en la salud y en el medio ambiente. En enero, Monsanto anunció que no venderá su maíz MON 810 en Francia porque “no se dan las condiciones favorables para la venta de MON810 en Francia en 2012 ni en los siguientes años”. A pesar de estas condiciones desfavorables de este maíz, en México se han autorizado 21 siembras con este evento.

Después de 16 años de comercialización agresiva, cerca del 80 por ciento de la producción de cultivos transgénicos sigue restringida a cuatro países del continente americano: Estados Unidos, Canadá, Brasil y Argentina. Ha habido intentos de introducir estos cultivos en China (arroz MG) e India (berenjena MG), pero ambos también han fracasado.

En México, desde 2009 a la fecha, la Secretaría de Medio Ambiente y la Secretaría de Agricultura han otorgado 141 permisos para siembra experimental de maíz transgénico de 160 solicitudes de siembra sumando 176.0782 hectáreas; 26 para programa piloto de las cuales se han otorgado 3 permisos, 2 para el estado de Sinaloa de 63.42 has. y 1 para el estado de Tamaulipas de 0.240 hectáreas.

“En nuestro país se cuenta con los argumentos técnicos, científicos, legales y económicos para decir no a los cultivos transgénicos. Instancias como el Instituto Nacional de Ecología (INE), la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), han aportado sus opiniones técnicas en sentido negativo a las solicitudes de siembra de maíz transgénico, argumentando el riesgo de contaminación de cultivos transgénicos a cultivos nativos”, concluyó Lara.

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