{"id":4423,"date":"2020-05-21T13:39:36","date_gmt":"2020-05-21T13:39:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.greenpeace.org\/colombia\/?p=4423"},"modified":"2025-07-02T07:27:21","modified_gmt":"2025-07-02T07:27:21","slug":"las-ciudades-despues-de-la-pandemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.greenpeace.org\/colombia\/noticia\/campanas\/climayenergia\/las-ciudades-despues-de-la-pandemia\/","title":{"rendered":"Las ciudades despu\u00e9s de la pandemia"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image  caption-style-blue-overlay caption-alignment-center\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"533\" src=\"https:\/\/www.greenpeace.org\/static\/planet4-colombia-stateless\/2020\/03\/b17de766-gp0stubms_web_size_with_credit_line.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2868\" srcset=\"https:\/\/www.greenpeace.org\/static\/planet4-colombia-stateless\/2020\/03\/b17de766-gp0stubms_web_size_with_credit_line.jpg 800w, https:\/\/www.greenpeace.org\/static\/planet4-colombia-stateless\/2020\/03\/b17de766-gp0stubms_web_size_with_credit_line-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.greenpeace.org\/static\/planet4-colombia-stateless\/2020\/03\/b17de766-gp0stubms_web_size_with_credit_line-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.greenpeace.org\/static\/planet4-colombia-stateless\/2020\/03\/b17de766-gp0stubms_web_size_with_credit_line-510x340.jpg 510w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure><\/div>\n\n<p><strong><em>Por Silvia G\u00f3mez, directora de Greenpeace Colombia.<\/em><\/strong><\/p>\n\n<p>En Colombia la cuarentena lleva casi dos meses y ya es muy palpable la ansiedad colectiva por volver a la normalidad. O lo que muchos denominan \u201cla nueva normalidad\u201d.<\/p>\n\n<p>En distintas ciudades del pa\u00eds muchos h\u00e1bitos y costumbres se&nbsp; han modificado y ser\u00e1 muy dif\u00edcil volver a la realidad prepandemia si es que queremos evitar un rebrote. Se ha hablado mucho sobre c\u00f3mo se dibujar\u00e1 esta \u201cnueva normalidad\u201d. Hay m\u00e1s dudas que certezas de c\u00f3mo ser\u00e1 esa nueva realidad, pero parece innegable que enfrentaremos cambios importantes que nos acompa\u00f1ar\u00e1n durante un largo tiempo.<\/p>\n\n<p>Lo claro es que esta crisis ha refutado muchos prejuicios colectivos y aquello que parec\u00eda imposible hasta hace pocas semanas hoy resulta concebible y hasta deseable.&nbsp;<\/p>\n\n<p>Quiz\u00e1s ahora aparecen premonitorias las palabras de la novelista y activista india Arundhati Roy: \u201c<em>Hist\u00f3ricamente, las pandemias han obligado a los humanos a romper con el pasado e imaginar su mundo de nuevo. Este no es diferente. Es un portal, una puerta de enlace entre un mundo y el siguiente<\/em>\u201d.<\/p>\n\n<p>La cuesti\u00f3n es, \u00bfc\u00f3mo construimos el nuevo mundo? \u00bfQu\u00e9 significa esto en t\u00e9rminos de sociedad, ciudadan\u00eda y ciudades? Despu\u00e9s de todo, la vulnerabilidad de las urbes que antes parec\u00edan indestructibles se ha puesto en evidencia. Hoy parecen fr\u00e1giles ante el acecho del enemigo invisible.<\/p>\n\n<p>Seg\u00fan la ONU, m\u00e1s del 95% de los casos de contagios registrados han sido en zonas urbanas. No llama la atenci\u00f3n, considerando que caracter\u00edsticas de las grandes urbes, como la aglomeraci\u00f3n, la densidad, la mala calidad del aire. Todos, adem\u00e1s, elementos que no han hecho m\u00e1s que agravar el avance y consecuencias del virus.&nbsp;<\/p>\n\n<p>Ubicados en un momento clave de la historia, es un deber repensar nuestras ciudades y reconstruirlas bajo un nuevo paradigma. Se debe dejar atr\u00e1s la era de \u201clo normal\u201d, cuyos paradigmas han contribu\u00eddo a llevarnos a esta encrucijada en que nos encontramos a causa de la pandemia.<\/p>\n\n<p>El horizonte del nuevo paradigma debe incorporar el aumento de la resiliencia de nuestras ciudades. Es decir, fortalecer la capacidad de adaptabilidad de nuestros sistemas y de los ciudadanos para poder enfrentar futuras crisis. Vivimos en un contexto de crisis clim\u00e1tica por lo que la incorporaci\u00f3n de cambios y herramientas para mitigar la amenaza del calentamiento global deben ser la base, los cimientos sobre los cuales se construya la transici\u00f3n de nuestras ciudades.<\/p>\n\n<p>De hecho, en muchos pa\u00edses del mundo se est\u00e1n promoviendo proyectos para ejecutar dicha transici\u00f3n. El m\u00e1s reconocido es el <em>Green New Deal<\/em>, compendio de pol\u00edticas p\u00fablicas \u201cpara las personas y para el planeta\u201d impulsado por la congresista estadounidense dem\u00f3crata Alexandra Ocasio-Cortez.&nbsp;<\/p>\n\n<p>El <em>Green New Deal<\/em> es un programa de 14 puntos que propone una respuesta a la emergencia clim\u00e1tica, pero tambi\u00e9n a los problemas sociales del siglo XXI. Las pol\u00edticas planteadas est\u00e1n enfocadas en un abandono de las energ\u00edas f\u00f3siles, la creaci\u00f3n de empleos verdes y una transici\u00f3n justa para todos. A nivel local, el llamado es al impulso de un nuevo pacto de car\u00e1cter ecosocial para as\u00ed instalar en la agenda pol\u00edtica las prioridades de \u201cla nueva normalidad\u201d.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n<p>Como primer paso para avanzar en dicha transici\u00f3n, es necesario un cambio de paradigma que implique enaltecer el bienestar de los ciudadanos y ubicarlo como prioridad de toda pol\u00edtica p\u00fablica. La salud, el acceso a un techo digno, alimento, agua, trabajo, educaci\u00f3n, conexion, movilidad, comunidad y democracia para todos resume los elementos claves de este nuevo bienestar que necesita cada ciudadano para poder prosperar.&nbsp;<\/p>\n\n<p>S\u00ed, pareciera ser una declaraci\u00f3n de voluntades redundante, pero la realidad obliga a replantearnos con m\u00e1s fuerza estos elementos. Vivimos, o lo hemos hecho hasta ahora, en una sociedad que venera el consumo rampante y donde todas las soluciones vienen de la mano de la explotaci\u00f3n inescrupulosa de recursos no renovables, destrucci\u00f3n de ecosistemas valiosos y una mercantilizaci\u00f3n de la naturaleza.&nbsp;<\/p>\n\n<p>Debemos abandonar el concepto de crecimiento y adoptar el de prosperidad. Las diferencias son significativas. Prosperar implica bienestar en balance con el entorno. Es decir, el bienestar humano debe estar contemplado dentro de los l\u00edmites planetarios, las pol\u00edticas p\u00fablicas deben promover el bienestar humano considerando lo social y ecol\u00f3gicamente justo y seguro. Es una oportunidad \u00fanica para potenciar la inclusi\u00f3n, apalancando la solidaridad colectiva para achicar las grandes brechas de la sociedad en materia de necesidades b\u00e1sicas, adem\u00e1s de garantizar apoyo y alivio econ\u00f3mico de forma directa a las personas, invirtiendo de manera decida en sistemas universales de protecci\u00f3n social.&nbsp;<\/p>\n\n<p>En t\u00e9rminos estructurales, uno de los primeros temas a abordar deber\u00eda ser la movilidad. La pandemia ha alterado significativamente la circulaci\u00f3n en las ciudades, pero es necesario hacer cambios en el tejido urbano, para asegurar que los ciudadanos puedan trasladarse por la ciudad sin riesgo. Democratizar las v\u00edas p\u00fablicas, ampliar el espacio designado a ciclistas o peatones y medios de transporte limpios.&nbsp;<\/p>\n\n<p>En este contexto, y como respuesta frente a la pandemia, algunas ciudades del mundo, como Bogot\u00e1, han ampliado significativamente sus ciclov\u00edas, sumando 45 kil\u00f3metros a las existentes para facilitar la movilidad de los ciudadanos y paulatinamente reactivar la vida productiva en la capital. As\u00ed,&nbsp; el uso de la bicicleta se presenta como una forma de autoprotecci\u00f3n y de prevenci\u00f3n del virus. En esta l\u00ednea, la renovaci\u00f3n de las flotas de transporte p\u00fablico por unas medioambientalmente limpias es urgente para reducir la contaminaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Otro gran desaf\u00edo a abordar a nivel ciudad es el resurgimiento de las comunas. La pandemia nos reencontr\u00f3 con los llamados almacenes de barrio y ha revalorizado el concepto de cercan\u00eda. Es fundamental revitalizar los barrios, descentralizar la ciudad y crear una ciudad polic\u00e9ntrica, creando comunidades autosuficientes con servicios cercanos para as\u00ed reducir la contaminaci\u00f3n, el estr\u00e9s, el viaje al trabajo y as\u00ed mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.&nbsp;<\/p>\n\n<p>La pandemia tambi\u00e9n demostr\u00f3 que el teletrabajo es viable. Esto tiene variados beneficios: no solo reduce la cantidad de gente circulando por la ciudad, si no que reduce la congesti\u00f3n en las calles y la contaminaci\u00f3n, especialmente si es materializado a gran escala. Para posibilitar esto, es necesario la inversi\u00f3n en infraestructura de comunicaci\u00f3n para todos y hacer del teletrabajo una opci\u00f3n viable para la mayor cantidad de gente posible y que no quede como una opci\u00f3n limitada a las elites.<\/p>\n\n<p>Por supuesto, la transici\u00f3n tambi\u00e9n deber\u00eda abordar un cambio radical en la manera en la que nos alimentamos. Es necesario impulsar la agroecolog\u00eda, no s\u00f3lo a nivel pa\u00eds, si no que desde las ciudades. Hay que dedicar espacios y crear \u201ccordones verdes\u201d donde cultivar alimentos agroecol\u00f3gicos. Esto no s\u00f3lo nos proveer\u00e1 de alimentos sanos, sino que aumentar\u00eda los espacios verdes que tanto escasean en la ciudad y ayudar\u00e1 a generar un v\u00ednculo ciudadano al compartir el cuidado de estos espacios.<\/p>\n\n<p>En las ciudades colombianas post pandemia se hace urgente aumentar la cantidad y calidad de espacios verdes en la ciudad. En este punto, l Bogot\u00e1 tiene el triste r\u00e9cord de tan s\u00f3lo 4,93 metros cuadrados por habitante, cuando los est\u00e1ndares de la OMS sugieren un m\u00ednimo de entre 10 y 15. Es fundamental ampliar estos espacios, para impulsar el esparcimiento al aire libre, no s\u00f3lo por el contacto con la naturaleza, si no por la necesidad de mantener la distancia f\u00edsica, m\u00e1s a\u00fan pensando en qu\u00e9 otras actividades recreativas, como cines, teatros, centros comerciales y restaurantes todav\u00eda van a tener un largo camino de adaptaci\u00f3n al nuevo contexto.<\/p>\n\n<p>Por cierto, ser\u00e1 fundamental reforestar y ampliar la capacidad de absorci\u00f3n de los suelos, para as\u00ed incrementar la mitigaci\u00f3n de los efectos del cambio clim\u00e1tico. En pocas palabras, los espacios verdes deben ganar terreno al cemento de las urbes.<\/p>\n\n<p>Tras el virus tambi\u00e9n se deber\u00e1n fortalecer las econom\u00edas circulares para que as\u00ed los desechos de una actividad se conviertan en el insumo de otra. Esto no s\u00f3lo reducir\u00e1 los desperdicios a nivel municipal, sino que fomentar\u00e1 la generaci\u00f3n de empleos verdes en un fortalecimiento econ\u00f3mico que ser\u00e1 amigable con el medioambiente.&nbsp;<\/p>\n\n<p>Esta pandemia, aunque persiste, ya se ha encargado de dejar enormes ense\u00f1anzas. Quiz\u00e1s la principal es que ha sido una bofetada que nos ha expuesto lo perverso del sistema en que hemos estado viviendo por ya demasiado tiempo. El nuevo paradigma que debe marcar las decisiones de cambio urbano deben estar marcadas por el bienestar colectivo y una econom\u00eda y sociedad que incorpora par\u00e1metros medioambientales como sus sus principios organizadores.<\/p>\n\n<p>Mientras tanto, hoy, en plena cuarentena, muchos se preguntan: <em>\u00bfQu\u00e9 vamos a hacer despu\u00e9s de esto?<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n<p>Quiz\u00e1s la pregunta deber\u00eda ser otra: <em>\u00bfC\u00f3mo queremos ser y qu\u00e9 ciudades queremos construir despu\u00e9s de esto?<\/em><\/p>\n<div class=\"EmptyMessage\">Block content is empty. Check the block&#8217;s settings or remove it.<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Colombia la cuarentena lleva casi dos meses y ya es muy palpable la ansiedad colectiva por volver a la normalidad. 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