{"id":9568,"date":"2021-02-08T00:01:00","date_gmt":"2021-02-08T05:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.greenpeace.org\/mexico\/?p=9568"},"modified":"2025-06-25T09:38:51","modified_gmt":"2025-06-25T14:38:51","slug":"cambio-climatico-e-injusticia-social-el-precio-del-consumismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.greenpeace.org\/mexico\/informacion-prensa\/9568\/cambio-climatico-e-injusticia-social-el-precio-del-consumismo\/","title":{"rendered":"Cambio clim\u00e1tico e injusticia social, el precio del consumismo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>\u25cf<\/strong><strong>&nbsp; &nbsp; &nbsp; <\/strong><strong>Iniciativas de consumo responsable son actos de justicia social y clim\u00e1tica<\/strong><\/p>\n\n<p>Ciudad de M\u00e9xico, 08 de Febrero 2021.- El consumo de combustibles y de carne, ambos productos intr\u00ednsecamente relacionados con la emisi\u00f3n de Gases de Efecto Invernadero (GEI), son junto con la compra de alimentos fuera del hogar, tres de los rubros a los que m\u00e1s ingresos destinan los mexicanos. Estos patrones de compra as\u00ed como pasar de la obtenci\u00f3n moderada de los bienes naturales\u00a0 al sobreconsumo, hacen que, seg\u00fan un informe de 2018 del C40 (una red de ciudades contra el cambio clim\u00e1tico), el sobreconsumo de bienes y servicios en las ciudades m\u00e1s grandes del planeta, particularmente a partir del comercio de los mismos entre \u00e9stas y con el resto del mundo, podr\u00eda significar un incremento del 60 % en sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) con respecto a lo estimado sectorialmente.\u00a0<\/p>\n\n<p>De acuerdo con&nbsp; el reporte&nbsp; <strong><em>El Consumismo en M\u00e9xico y sus impactos en el Cambio Clim\u00e1tico<\/em><\/strong><em> <\/em>(1) elaborado por la organizaci\u00f3n ambientalista Greenpeace e ITESO, Universidad Jesuita de Guadalajara, las emisiones de gases de efecto invernadero est\u00e1n relacionadas con el nivel de ingreso de las personas; esto es, las personas con mayor nivel econ\u00f3mico, y estilos de vida basados en el consumismo, son las responsables del mayor impacto ambiental.<\/p>\n\n<p>\u201cCuando hablamos de sobreconsumo estamos hablando de sobreexplotaci\u00f3n de recursos, de gasto energ\u00e9tico, de quema de combustibles para transportar los productos, de generaci\u00f3n de residuos, es decir, el consumismo se presenta ante nosotros como una de las principales causas de la crisis clim\u00e1tica que vivimos, de p\u00e9rdida de biodiversidad y de calentamiento global, y esta relaci\u00f3n ya no puede ser ignorada ni por los gobiernos, ni por las empresas ni por los consumidores y esa es la raz\u00f3n de ser de este reporte\u201d, se\u00f1al\u00f3 Ornela Garelli, especialista en consumo responsable y cambio clim\u00e1tico de Greenpeace M\u00e9xico.<\/p>\n\n<p>Si bien todos consumimos, no todos lo hacemos en la misma proporci\u00f3n. El 10% de las personas con mayor ingreso a nivel mundial es responsable de 25 a 43% del impacto ambiental; en contraste, el 10% con ingresos m\u00e1s bajos emite de 3 a 5% de dicho da\u00f1o (2).<\/p>\n\n<p>\u201cNos encontramos con un esquema de desigualdad y de injusticia, en donde quien menos contamina es quien m\u00e1s resiente los da\u00f1os, ya que tanto los procesos de producci\u00f3n como los patrones de consumo generan impactos ambientales que se distribuyen de manera desigual afectando m\u00e1s a las personas m\u00e1s vulnerables. La pandemia por COVID-19 es ilustrativa de esta situaci\u00f3n. Por un lado, al no verse afectados por la crisis, hay quienes permanecen bajo esta l\u00f3gica en donde la producci\u00f3n y el consumo desmedido no frena; por el otro, sucede lo contrario, con la poblaci\u00f3n que ahora carece incluso de la posibilidad para satisfacer las condiciones de vida b\u00e1sicas\u201d, advirti\u00f3 Manuel Espinosa S\u00e1nchez, Acad\u00e9mico Investigador de la Coordinaci\u00f3n de Programas de Incidencia Social en ITESO.<\/p>\n\n<p>Este hecho adquiere mayor relevancia en una sociedad como la mexicana, caracterizada por tener altos niveles de desigualdad. Los hogares m\u00e1s pobres tienen un ingreso promedio mensual de 3 038 pesos. En&nbsp; contraste, en los hogares m\u00e1s ricos, el ingreso equivalente es de 55\u2009583 pesos, o sea, dieciocho veces m\u00e1s ingresos que los primeros. Es una realidad que a mayor ingreso en los hogares se consume mayor proporci\u00f3n de transporte, mantenimiento vehicular y comunicaciones. As\u00ed tambi\u00e9n, la poblaci\u00f3n con m\u00e1s bajos ingresos del pa\u00eds particip\u00f3 con el 11.29 % del gasto total de electricidad; mientras que la poblaci\u00f3n con ingresos altos y muy altos particip\u00f3 con el 67.49 % (3).&nbsp; La generaci\u00f3n de energ\u00eda el\u00e9ctrica es uno de los rubros que m\u00e1s contribuye al cambio clim\u00e1tico en M\u00e9xico.<\/p>\n\n<p>Seg\u00fan los datos del reporte que presentamos, en comparaci\u00f3n&nbsp; con 2016, en 2018 el gasto promedio nacional en combustibles para veh\u00edculos se&nbsp; increment\u00f3 en m\u00e1s de 13\u2009%, siendo el incremento m\u00e1s significativo de los productos analizados para este reporte.<\/p>\n\n<p>M\u00e9xico es un pa\u00eds de 126 millones de habitantes, pero solo los no pobres pueden representar un mercado relativamente estable y \u00e9stos abarcan&nbsp; 21.9 % de la poblaci\u00f3n (CONEVAL, 2018).&nbsp;<\/p>\n\n<p>Cuando el consumo depredador lo realiza una peque\u00f1a fracci\u00f3n de la poblaci\u00f3n,&nbsp; la que dispone de alto poder de compra, esto se da en detrimento del resto de la&nbsp; humanidad y la vida del planeta. Diversos elementos del medio ambiente se han concebido como una mercanc\u00eda&nbsp; al considerarlo un recurso natural que est\u00e1 al servicio de la oferta y la demanda&nbsp; del mercado. Sin embargo, esto se ha tornado&nbsp; en un modelo insostenible, ya&nbsp; que la Tierra ha tenido un doble papel, por un lado, proveedora&nbsp; de recursos y, por el otro, receptora de residuos.<\/p>\n\n<p>La huella ecol\u00f3gica es uno de los indicadores m\u00e1s utilizados para medir la presi\u00f3n que&nbsp; ejercemos en el medio ambiente. En M\u00e9xico, la huella ecol\u00f3gica ha crecido significativamente con el paso del tiempo, de 1.86 hect\u00e1reas por persona en 1961 a 2.55 para 2014. Esto ha tra\u00eddo un descenso en la biocapacidad de 3.46 hect\u00e1reas por persona.&nbsp; Esto significa que en poco m\u00e1s de 50 a\u00f1os cada mexicano pas\u00f3 de tener un cr\u00e9dito&nbsp; ecol\u00f3gico de alrededor de 2 hect\u00e1reas globales a un d\u00e9ficit de 1.4 hect\u00e1reas globales.<\/p>\n\n<p>\u201cEste modelo es insostenible. Los ritmos de&nbsp; extracci\u00f3n y de generaci\u00f3n de&nbsp; desperdicio han rebasado la&nbsp; capacidad de los ecosistemas&nbsp; para conservar la base de nuestra vida en la Tierra por lo que este documento es un llamado urgente a la sociedad y a los tomadores de decisiones a cambiar el modelo de consumo e impulsar el consumo responsable como una medida b\u00e1sica para frenar el deterioro ambiental y como un acto de justicia social y clim\u00e1tica\u201d, resalt\u00f3 Viridiana L\u00e1zaro, especialista en Agricultura y Cambio Clim\u00e1tico de Greenpeace.&nbsp;<\/p>\n\n<p>Este informe se elabor\u00f3 a partir de un ejercicio de investigaci\u00f3n documental, fundamentado en enfoques de las ciencias econ\u00f3micas, sociales y ambientales, a fin de provocar un di\u00e1logo entre el consumo y algunos elementos del cambio clim\u00e1tico. El proceso de investigaci\u00f3n estuvo a cargo de un equipo multidisciplinario de investigadores del ITESO, Universidad Jesuita de Guadalajara, quienes sustentaron sus argumentos en fuentes de informaci\u00f3n cuantitativa y cualitativa accesibles para el p\u00fablico en general, confiables y actuales.<\/p>\n\n<p><strong>Comercio justo y consumo responsable: otro modelo es posible<\/strong><\/p>\n\n<p>Am\u00e9rica Latina y el Caribe representan el 23 % del total de productores a peque\u00f1a escala de comercio justo a nivel mundial, siendo M\u00e9xico el tercer pa\u00eds con mayor n\u00famero de productores (37 947) solo por debajo de Per\u00fa (69 231) y de Colombia (67 462) en 2015 (3).&nbsp; El comercio justo tiene la fuerza para direccionar el consumo hacia un consumo responsable con el potencial incluso de traducirse en un acto de justicia clim\u00e1tica. El comercio justo se traduce en acciones de mitigaci\u00f3n y adaptaci\u00f3n al cambio clim\u00e1tico, es decir, de reducci\u00f3n de gases de efecto invernadero y de ajustes para enfrentar los impactos esperados, respectivamente.<\/p>\n\n<p>El consumo responsable y el comercio justo se presentan como una alternativa para relocalizar la econom\u00eda, para poner al centro de la producci\u00f3n y el consumo la sostenibilidad de la vida. Se trata de una&nbsp; acci\u00f3n pol\u00edtica local que exige modificar y reorientar las formas insostenibles de&nbsp; consumir, pero tambi\u00e9n de producir.&nbsp; Algunos de los ejemplos m\u00e1s evidentes de este estilo de producci\u00f3n y consumo frente al cambio clim\u00e1tico los encontramos en la cuesti\u00f3n de los alimentos. La&nbsp; agroecolog\u00eda se presenta como una alternativa para transitar de este tipo de producci\u00f3n basado en el uso de combustibles f\u00f3siles y la producci\u00f3n de cultivos de agroexplotaci\u00f3n hacia un modelo alternativo que promueve las pr\u00e1cticas agr\u00edcolas sustentables y el desarrollo&nbsp; de agrosistemas sin dependencia de agroqu\u00edmicos e insumos de energ\u00eda altamente contaminante<\/p>\n\n<p>Las respuestas tambi\u00e9n han alcanzado el contexto urbano. Se trata de movimientos \u2013como Defensa de semilla nativa en Yucat\u00e1n: Ka\u2019 Kuxtal Much\u2019 Meyaj&nbsp; (KKMM) o Tianguis Solidario en Jalisco- que, adem\u00e1s de apostar por mejores&nbsp; pr\u00e1cticas de producci\u00f3n y consumo en las ciudades, buscan salvaguardar las&nbsp; \u00e1reas naturales en las zonas urbanas para generar cinturones o muros de amortiguamiento frente a la presi\u00f3n que ejerce el crecimiento de las ciudades en t\u00e9rminos&nbsp; de cambio de uso de suelo.<\/p>\n\n<p>Es evidente que un modelo de consumo alternativo no solo es urgente sino posible. Necesitamos que los gobiernos locales fomenten y apoyen las iniciativas de comercio justo y responsable para que como consumidores, podamos contar con alternativas reales a nuestro alcance.<\/p>\n\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n\n<p>1.- El reporte completo <strong><em>El Consumismo en M\u00e9xico y sus impactos en el Cambio Clim\u00e1tico: \u00bfC\u00f3mo avanzar hacia el consumo responsable? <\/em><\/strong>&nbsp;Se encuentra disponible en el siguiente enlace &nbsp;<\/p>\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.greenpeace.org\/mexico\/publicacion\/9539\/el-consumo-en-mexico-y-sus-impactos-en-el-cambio-climatico\/\">https:\/\/www.greenpeace.org\/mexico\/publicacion\/9539\/el-consumo-en-mexico-y-sus-impactos-en-el-cambio-climatico\/<\/a><\/p>\n\n<p>&nbsp;2.-&nbsp; (Teixid\u00f3-Figueras, et al., 2016 citado en Wiedmann, 2020).<\/p>\n\n<p>&nbsp;3.-&nbsp; (C\u00e1mara de Diputados, 2000).<\/p>\n\n<p>4.&nbsp; (Coscione y Mulder, 2017).<\/p>\n<div class=\"EmptyMessage\">Block content is empty. 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