Al pensar en Greenpeace muchas veces es inevitable que vengan a la cabeza imágenes de especies animales asociadas a la organización a nivel mundial. Desde hace muchos años Greenpeace lleva adelante campañas que protegen el hábitat y la supervivencia de muchas especies increíbles que conviven con nosotros en diferentes rincones del mundo. Por ello, esta fecha es tan especial.

El 4 de octubre de 1929 la Organización Mundial de Protección Animal en un congreso celebrado en Viena declaró el Día Mundial de los Animales con el objetivo principal de generar una solución al problema de las especies en peligro de extinción.

En este día queremos presentarte a tres de los animales más hermosos y curiosos de Sudamérica que forman parte de ecosistemas clave que defendemos desde nuestra organización. 

Gato Andino (Leopardus jacobita):

© Antonio Nuñez Lemos / Greenpeace

El gato andino es el felino más amenazado de América y uno de los 5 más amenazados del mundo. Está en categoría de conservación “en Peligro de Extinción (EN)” y se estima que solo existen 1.400 individuos.  Está presente en Chile, Argentina, Perú y Bolivia, vive en la Cordillera de los Andes entre los 2.000 y 5.000 m.s.n.m. 

Dentro de las culturas altoandinas tiene un carácter sagrado, símbolo de fertilidad y abundancia, es un espíritu de las montañas, o “Mallku” para los pueblos precolombinos, los aymaras lo conocen como “titi”, los atacameños le dicen “achamichi” y quienes hablan quechua usan “oskhollo”. Es el fantasma de la cordillera ya que es muy difícil de ver. 

© Antonio Nuñez Lemos / Greenpeace

Para poder identificarlo hay que fijarse en su gran cola peluda y anillada que es hermosa y su nariz de color negro (que lo diferencian del Gato Colocolo). Su tamaño es aproximadamente dos veces el de un gato doméstico.

Su presa predilecta son las Vizcachas, por lo que suele rondar por zonas de acantilados y roqueríos donde corra algún pequeño estero con vegetación asociada en el fondo de la quebrada.  

Las mayores amenazas que enfrenta esta particular especie, es la minería y ganadería al fragmentar y degradar su hábitat. También la caza paliativa, que se hace por desconocimiento (para que no ataque al ganado).

En el año 2013 Greenpeace Argentina lidero una campaña para salvar de la minería a la Reserva de San Guillermo en la provincia de San Juan, declarada por la UNESCO como la primera Reserva de Biosfera de la Argentina. La Reserva es hogar de numerosas especies, entre ellas el gato andino, el puma, la vicuña, el zorro colorado y el guanaco. 

Oso Andino u Oso de Anteojos (Tremarctos ornatus)

©Giselle Valente / Greenpeace


Es la única especie de oso existente en Sudamérica, habita en ambientes de bosques nublados y páramos  de la Cordillera de los Andes con poblaciones en Colombia, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Perú y Argentina.

Su característica más prominente es la presencia de manchas blancas o amarillentas en torno a los ojos y en ocasiones llegan hasta la zona de la garganta y pecho. El patrón de estas manchas es particular en cada individuo como una huella dactilar. 

A diferencia del resto de especies de osos, no hibernan, gracias a la enorme biodiversidad y la variedad de climas en los que habita, sus fuentes de alimentos están disponibles todo el año. Es un excelente trepador de árboles y nadador. Incluso han sido vistos construyendo sus propias plataformas encima de árboles para tomar siestas y comer con tranquilidad, sin ser interrumpidos.

Es una especie primordial para las zonas que habita por su rol ecológico. Es un arquitecto del ecosistema, al tener una dieta omnívora (mayoritariamente de semillas, frutos, vegetales, y en una menor medida de carroña, carne) tiene un rol muy importante como dispersor de semillas, fundamental para algunas especies vegetales, además tumba troncos completos para alcanzar sus frutos y alimentarse; de esta manera, dentro del bosque se abren espacios por donde entra más luz y el agua de lluvia llega directamente al suelo. Así, el oso ayuda en parte a la renovación de la vegetación del bosque.

© Juan Felipe Ramírez

Sus mayores amenazas son fragmentación y pérdida de hábitats naturales en la región andina, causada por actividades antrópicas productivas (ganadería y agricultura) y de extracción de recursos naturales. Esto los ha obligado a veces a desplazarse a sitios habitados por los seres humanos, donde son cazados por su carne, piel y grasa o por proteger al ganado. En categoría de conservación Vulnerable (VU) por IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza).

Greenpeace Colombia llevó adelante durante varios años una fuerte campaña para proteger los páramos, el hábitat del oso de anteojos, amenazados por la minería. Estos ecosistemas proveen agua a la mayoría de los colombianos, sobre todo a los que habitan en la zona cordillerana.

Ciudades como Bogotá, Cali y Medellín toman el agua directamente de los páramos o de los ríos o quebradas que nacen allí.  Los páramos también regulan el agua potable que se utiliza para regar cultivos y generar energía hidroeléctrica. A pesar de su importancia, la minería y el cambio climático los pone en riesgo.


Mono Carayá (Alouatta caraya):

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<p>Hace algunos días se informó acerca de la decisión del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de declarar inadmisibles las 104.588 Solicitudes de Invalidación que, a partir de una acción organizada por Greenpeace, la sociedad civil presentó en contra del proyecto minero Dominga, en una movilización sin precedentes dentro de la historia de nuestra legislación ambiental.</p>
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<p>Luego del rechazo del Comité de Ministros a la construcción de Dominga, estas solicitudes perdieron el objeto que les dio su origen por lo que haberles dado curso carece de todo sentido. Por ello, como organización, compartimos la decisión del SEA de declarar su inadmisibilidad y celebramos el cierre de Dominga.</p>
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<p>Sin embargo, rechazamos los argumentos entregados por la autoridad que insisten en desestimar estas legítimas reclamaciones. El SEA justificó su decisión en un tecnicismo burocrático, asegurando que “la carga en el expediente de invalidación (...) implicarán una clara infracción a los principios de eficiencia y eficacia”. La participación de las cientos de miles de personas que presentaron sus solicitudes ante el SEA no se pueden desconocer -como pretende esta resolución- al ser un hito histórico, posible gracias al uso de las herramientas legales con las que cuenta nuestro sistema de evaluación ambiental. Y a las que, en el futuro, se les debe dar curso en procesos que se encuentren activos.</p>
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<p>Los principios que rigen la actividad de la administración no se pueden usar a conveniencia del trámite burocrático y en desmedro de los ciudadanos, y menos para invalidar las herramientas jurídicas a las que tiene acceso la sociedad civil.</p>
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<p>Nos parece pertinente, además, aclarar que dichos documentos cumplieron con todos los requisitos en forma y fondo que la Ley N° 19.880 exige para la identificación del solicitante, además de ir cada uno de ellos respaldados mediante firma digital.</p>
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<p>Que las causas sean masivas no hace más que reafirmar que se llevan adelante por personas con intereses y argumentos válidos que las respaldan. Nuestros Tribunales conocen ejemplos de tramitación masiva y este tipo de argumentos, más que denunciar conductas de autómatas colapsando sistemas, como se deja entrever, evidencian problemas estructurales en la organización judicial que a la postre afectan a toda la sociedad. Frente a eso planteamos la pregunta: ¿Por qué el SEA desestima a los ciudadanos y a las comunidades locales? ¿No es eficiente lidiar con 104.588 solicitudes, pero sí lo es dejar avanzar proyectos marcados por la corrupción y con propuestas insuficientes en el cuidado del medio ambiente?</p>
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<figure class="wp-block-image size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2023/09/1505a697-no-a-dominga-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-10637" /></figure>
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© Hernán Pérez Aguirre / Greenpeace

Es uno de los monos aulladores presentes en Sudamérica (Brasil, Bolivia, Paraguay y Argentina) Los poderosos y característicos rugidos de los monos aulladores (género Alouatta) se encuentran entre las vocalizaciones más fuertes producidas por cualquier animal terrestre, como en todas las especies del género Alouatta, presenta un extraordinario desarrollo del hueso hioides y de la mandíbula inferior, que forman una verdadera caja de resonancia que le permite emitir potentes aullidos. 

A diferencia de otros aulladores el Carayá tiene dimorfismo sexual (el macho es negro y de mayor tamaño y la hembra es parda amarillenta y más pequeña) Vive en selvas, es diurno y arborícola. Vive en grupos familiares, son sedentarios y delimitan su territorio mediante fuertes vocalizaciones; por lo general el macho emite sus poderosos bramidos al amanecer y al atardecer, pero también cuando está por llover o ante algún peligro y muchas veces es acompañado a coro por el resto del grupo. Su dieta típicamente vegetariana está compuesta de hojas, brotes tiernos y frutos, que varían de acuerdo a la disponibilidad estacional.

©Emilio White / Greenpeace

Su mayor amenaza es el desmonte de bosques, destrucción y fragmentación  de su hábitat además de la captura por mascotismo (Es uno de los mamíferos silvestres más comercializados como mascotas en Argentina). 

Si bien se trata de una especie que en la provincia argentina de Corrientes tiene el máximo nivel de protección, dado que una ley provincial lo declaró monumento natural y cuentan además con un plan nacional de conservación, en los últimos años fueron víctimas de numerosos incendios en humedales.

2015- Reclamo de Greenpeace Argentina por la destrucción del hábitat de diferentes especies, entre ellas el mono carayá, por parte de petroleras en el Parque Nacional Calilegua. Activistas de Greenpeace, caracterizados como animales de la Selva de Yungas, protestaron frente a la casa de gobierno de Jujuy contra la autorización otorgada a una empresa china a extraer petróleo en el Parque .

Por ello, Greenpeace Argentina reclama la necesidad de desarrollar políticas de largo plazo que protejan los ecosistemas frente a las consecuencias devastadoras de los incendios intencionales, el cambio climático y las sequías 

Así como estás tres especies existen muchos otros animales con impresionantes características que juegan roles indispensables para mantener ecosistemas sanos y estables a través del tiempo, ecosistemas donde vivimos todos.