¿Cómo se relaciona el carbón con el cambio climático?

Al quemar petróleo, carbón o gas se emiten gases de efecto invernadero que provocan el incremento de la temperatura en el mundo.

Las centrales térmicas de carbón son la mayor fuente de emisiones de dióxido de carbono (uno de los principales gases de efecto invernadero) producidas por el ser humano. Por eso, el carbón es el combustible fósil que más contribuye al calentamiento global.

Actualmente, en nuestro país funcionan 29 termoeléctricas a carbón que generan el 44% de la generación eléctrica. Estas centrales están ubicadas en las comunas de Tocopilla, Mejillones, Huasco, Quintero-Puchuncaví y Coronel, lugares transformados en ¨zonas de sacrificio¨ por la contaminación y problemas en la salud que provocan la quema de carbón y otras actividades industriales.

Chile es uno de los diez países más afectados por el cambio climático según Naciones Unidas. La solución es abandonar los combustibles fósiles: tenemos que decirle adiós al carbón.

 

El impacto de las centrales a carbón en Quintero-Puchuncaví 

En Quintero-Puchuncaví, región de Valparaíso, la contaminación del aire supera los límites permitidos por la Organización Mundial de la Salud, se producen intoxicaciones masivas, hay derrames de petróleo y carbón, la tierra está quemada y ya casi no existe la pesca. 

Sus habitantes sufren las consecuencias de la quema de carbón y de todas las industrias que rodean el borde costero. La instalación del parque industrial Ventanas mató la siembra, la bahía y el turismo, pero también generó enfermedad y un ambiente tóxico. Muchas personas tienen problemas respiratorios y marcas en la piel. Otras sufren mareos, asfixia, neumonía y hasta cáncer. 

La población de Quintero-Puchuncaví está abandonada por las autoridades hace más de 30 años. Por eso, diferentes movimientos ciudadanos y organizaciones locales reclaman acciones urgentes para frenar la contaminación. Sin embargo, siguen esperando una solución definitiva. ¿Cuándo recibirán una respuesta?

 

¿Qué proponemos?

Desde Greenpeace le pedimos al presidente Sebastián Piñera que cierre las ocho centrales termoeléctricas más antiguas y contaminantes del país para fines del 2019 y el cierre total de las centrales a carbón para el 2030. Creemos que nuestro país debe avanzar hacia la generación de energía basada en fuentes renovables como el sol y el aire. 

El presidente Piñera propuso un Plan de Descarbonización que establece el cierre de ocho centrales a carbón durante los próximos cinco años y el cierre de todas las carboneras para 2040. Su objetivo es convertir a Chile en un país “carbono neutral” al 2050.

Pero este anuncio funciona como una señal de continuidad para las termoeléctricas por varias razones:  

 

¿Por qué le decimos No al carbón?

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