
© Sofia Yanjari / Greenpeace
Durante décadas, comunidades, científicos y ciudadanía organizada en Chile hemos construido las herramientas de protección que hoy cuidan nuestra agua, nuestros bosques, nuestro aire y nuestro derecho a vivir en un ambiente sano. Hoy quieren desmantelarlas y no podemos permitirlo.
Imagina volver a tu casa y descubrir que, con el pretexto de “ahorrar costos” y “apurar los negocios”, han decidido retirar las vigas del techo, las cañerías de agua y los cimientos que te resguardan. Te prometen que la vivienda será “más eficiente”, pero sabes perfectamente que ante la primera tormenta la estructura colapsará. Eso es exactamente lo que ocurre cuando buscan desmantelar las leyes y normativas ambientales en Chile: nos están quitando la infraestructura invisible que sostiene nuestra vida cotidiana. Por ello pedimos a la ciudadanía que exija a la Ministra Francisca Toledo que los reingrese a Contraloría, sin rebajar sus estándares de protección.
43 decretos ambientales retirados, 35 siguen sin volver

La actual conducción del Ejecutivo en materia ambiental genera profunda preocupación. Ya en sus primeros días dio señales alarmantes con la retrotracción de 43 decretos ambientales. Esa misma línea se profundiza con la presentación de una ley regresiva que impacta directamente en la naturaleza, la biodiversidad y las personas.

Entre los decretos afectados trabajados durante años, tras largos procesos técnicos, acuerdos administrativos y procesos participativos, se encuentran normas de calidad ambiental (incluyendo material particulado fino), normas de emisión para industrias, instrumentos de adaptación al cambio climático y reglamentos clave para la implementación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP).
También se ven comprometidos instrumentos y medidas relevantes para la protección de especies, como la declaración del pingüino de Humboldt como monumento natural, así como la creación del Parque Nacional “Mar de Juan Fernández”, en la comuna de Juan Fernández, provincia de Valparaíso. Hoy, 35 decretos siguen retirados, solo 3 en trámite y 5 tramitados.
Ni un paso atrás. No lo damos por perdido
Desde que se anunciaron los retrocesos ambientales en Greenpeace desplegamos una intensa estrategia de incidencia política y comunicación. Informamos a la ciudadanía a través de redes sociales y medios de comunicación, nos reunimos con autoridades y parlamentarios, elaboramos análisis técnicos y jurídicos y expusimos ante la Comisión de Medio Ambiente del Senado para alertar sobre los graves impactos ambientales de la megareforma.

Cada una de estas acciones tuvo un mismo objetivo: defender las protecciones ambientales que Chile ha construido durante décadas y evitar que estos retrocesos se transformaran en ley.
La biodiversidad es la red de protección de Chile. Las regulaciones que resguardan el agua, los glaciares, los bosques y las especies no son trámites prescindibles ni un freno al desarrollo. Son la garantía fundamental para vivir de manera segura.
Debilitar estas protecciones no elimina los riesgos ecológicos ni los climáticos; simplemente traslada el costo del daño y de la reconstrucción a tu familia y al Estado, mientras unos pocos concentran las ganancias.
El efecto dominó: Un riesgo que nos vulnera a todos

La pérdida de protección ambiental no es un tema estrictamente “verde” o aislado. Es la punta de lanza de una amenaza más amplia:
· Tiene impacto directo en la calidad de vida: Menos regulación ambiental se traduce en mayor contaminación del aire y del agua, exponiendo la salud de las personas.
· Es una vulneración de derechos: Si permitimos que el poder corporativo pase por sobre la naturaleza, abrimos la puerta para que mañana se vulneren derechos laborales, de salud pública o de pensiones.
Tu compromiso es el escudo cívico:

Sabemos que el rival es poderoso y el escenario adverso. La situación es compleja y enfrentamos intereses económicos influyentes, pero en Chile conocemos de luchas difíciles. No vamos a dar por perdido este partido ¡Lo damos vuelta!. Las protecciones vigentes son conquistas ciudadanas alcanzadas tras años de organización y trabajo territorial.
Podemos asegurar que cada intento de retroceso tendrá un costo político, público y social gigantesco. Greenpeace está en la cancha para fiscalizar e investigar, para que cada abuso enga una consecuencia clara.
Las protecciones que hoy tenemos son una conquista ciudadana; el fruto de cientos de personas que dijeron “basta”. Para dar vuelta este partido, necesitamos tu respaldo.
Sumar tu voz no es un trámite administrativo; es colocar un ladrillo en el muro de contención contra el retroceso. Gracias a nuestra independencia financiera —ya que no aceptamos aportes de empresas ni partidos políticos— fiscalizamos e investigamos al poder sin compromisos.

Llevamos tu voz a donde se toman las decisiones del país.
Tu aporte financiará la movilización ciudadana, el trabajo técnico y la defensa legal para exigirle a la Ministra Toledo que reingrese los 35 decretos ambientales sin rebajar sus estándares.

