<!-- wp:image {"id":21051,"sizeSlug":"full","linkDestination":"none"} -->
<figure class="wp-block-image size-full"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2023/08/67197595-gp0sttq8m_web_size_with_credit_line.jpg" alt="" class="wp-image-21051"/></figure>
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<p>El mensaje que te traemos en esta nota es que <strong>existe una salida a la crisis climática</strong>. Aunque las noticias pueden indicar lo contrario, lo repetimos: hay una forma de frenar lo peor del cambio climático y de construir otra realidad posible.</p>
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<p>¿Cómo se lograría? Siguiendo los pasos del más reciente informe publicado por el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC). En él hay <strong>propuestas concretas que los países deben implementar de manera urgente</strong> y que muestran que se pueden revertir las causas que calientan el planeta y empezar a equilibrar su funcionamiento.</p>
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<p>El informe compila cientos de artículos que fueron curados por científicos de todo el mundo y que se enfocan en dar <strong>soluciones para evitar la catástrofe climática</strong>. Las medidas propuestas<strong> son las siguientes</strong>:</p>
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<!-- wp:image {"id":21052,"sizeSlug":"full","linkDestination":"none"} -->
<figure class="wp-block-image size-full"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2023/08/cd045908-gp01xle_web_size_with_credit_line.jpg" alt="" class="wp-image-21052"/><figcaption class="wp-element-caption">El cartel dice: "El tiempo se está acabando. ¡Acción climática YA! </figcaption></figure>
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<p><strong>1. Reducir las emisiones de metano </strong></p>
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<p><strong>Reducir de forma drástica la emisión de éste gas</strong> (que se considera contaminante climático de vida corta porque dura 20 años antes de degradarse en CO2) podría <strong>reducir más de medio grado del calentamiento global. </strong></p>
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<p>¿Qué actividades liberan metano? Las operaciones de petróleo y gas, minas de carbón y ganadería. También hay fuentes naturales como la vegetación en descomposición.  </p>
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<p><strong>Una de las formas fáciles de reducirlo es sellar las fugas en las operaciones de combustibles fósiles</strong>, que es una medida barata y que resulta rentable. Sin embargo, la mayoría de los países donde hay operaciones de este tipo no tienen interés en hacerlo. Por ejemplo, Rusia y Estados Unidos. </p>
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<p>Así las cosas, y a pesar del Compromiso de Metano firmado por casi 100 países desde 2021, las emisiones de metano siguen aumentando considerablemente. The Guardian reveló recientemente 1,000 fugas de metano de alta emisión.</p>
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<p><strong>2. Detener la deforestación</strong></p>
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<!-- wp:image {"id":21049,"sizeSlug":"full","linkDestination":"none"} -->
<figure class="wp-block-image size-full"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2023/08/463621ef-gp0stph8v_web_size_with_credit_line.jpg" alt="" class="wp-image-21049"/></figure>
<!-- /wp:image -->

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<p>Cada vez que los <strong>bosques tropicales son deforestados</strong> (es decir, que se talan los árboles añosos) <strong>perdemos también como áreas naturales que </strong><strong>absorben y capturan el dióxido de carbono (CO2) </strong>de la atmósfera (sumideros). </p>
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<p>De esta manera, estamos cada vez más cerca de hacer que el Amazonas y el Congo sean fuentes de dióxido de carbono en la atmósfera en lugar de absorberlo.</p>
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<p>Los bosques que quedan en el mundo son también lugares vitales para la biodiversidad, por lo que <strong>preservarlos no solo mantiene con vida los pulmones de nuestro planeta</strong>, sino que es esencial para cualquier esperanza de frenar la pérdida catastrófica de especies globales, así como para las comunidades indígenas que viven allí.</p>
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<p><strong>3.</strong> <strong>Restaurar tierras degradadas y evitar que se usen para fines agrícolas</strong></p>
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<!-- wp:image {"id":21050,"sizeSlug":"full","linkDestination":"none"} -->
<figure class="wp-block-image size-full"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2023/08/0dfeebf1-gp0stostu_web_size_with_credit_line.jpg" alt="" class="wp-image-21050"/></figure>
<!-- /wp:image -->

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<p>Son muchos los<strong> ecosistemas que</strong> brindan el servicio clave de <strong>absorber carbono</strong>, y sin embargo, están siendo degradados. Por eso, debemos <strong>restaurarlos</strong> para cuidar  la naturaleza y al clima al mismo tiempo. </p>
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<!-- wp:paragraph -->
<p>Por citar algunos, los <strong>humedales y las turberas</strong> almacenan grandes cantidades de carbono, pero están bajo amenaza al ser drenados para la agricultura. En los <strong>océanos, los manglares y los prados de hierba marina</strong>, que almacenan carbono y pueden ayudar a reducir los impactos de los niveles crecientes del mar y las tormentas, han sido destruidos.</p>
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<p>Los propios océanos están perdiendo capacidad para absorber y almacenar carbono al ver sus temperaturas cada vez más elevadas. <strong>Detener la <a href="https://www.greenpeace.org/chile/blog/issues/oceanos/4-formas-en-que-la-pesca-industrial-esta-destruyendo-los-mares/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">sobrepesca</a></strong>, por ejemplo, y permitir que los ecosistemas marinos naturales se regeneren,<strong> restauraría parte del ciclo natural de carbono de los océanos</strong>.</p>
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<p><strong>4. Cambiar la agricultura y la forma en que comemos</strong></p>
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<figure class="wp-block-image size-full"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2023/08/7fb9fa92-gp0stu8vj_web_size_with_credit_line.jpg" alt="" class="wp-image-21047"/></figure>
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<p>Aunque haya quienes no quieran verlo, lo cierto es que alimentar a la futura población mundial utilizando los sistemas alimentarios actuales será imposible. La buena noticia es que <strong>cambiando a dieta que sume más plantas y reduzca la carne</strong> y productos lácteos ya se está haciendo un gran avance.</p>
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<p>Más allá del consumo de carne, los fertilizantes liberan óxido nitroso, un potente gas de efecto invernadero. Por eso es tan importante el avance de la <strong>agroecología y de agricultura de precisión</strong> como formas orgánicas y naturales de producir alimentos.</p>
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<p>Por último, <strong>reducir el desperdicio de alimentos </strong>será central, ya que a nivel mundial se desperdicia un tercio de todos los alimentos producidos para el consumo humano. </p>
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<p><strong>5. Energía solar y eólica</strong></p>
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<figure class="wp-block-image size-full"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2023/08/0db3ba1b-gp1summ1_web_size_with_credit_line.jpg" alt="" class="wp-image-21046"/></figure>
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<p>Las renovables, con la energía eólica y solar a la cabeza, son ya más baratas que los combustibles fósiles en la mayoría del mundo. En este sentido, el IPCC encontró que <strong>la energía solar, la energía eólica y la reducción de la conversión de tierras en agricultura son las tres medidas con el mayor potencial para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global</strong>.</p>
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<p><strong>6. Eficiencia energética</strong></p>
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<p>La Agencia Internacional de Energía descubrió que<strong> utilizar la energía de manera más eficiente es la medida que más puede contribuir a alcanzar emisiones netas cero de gases de efecto invernadero</strong>. </p>
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<p>El transporte es otra pieza clave de la eficiencia energética y ya podría dar el salto, aunque en la realidad los gobiernos no están atendiendo a esta cuestión. Ante esto, vale remarcar que al tener sistemas de transporte público más eficientes en todo el mundo no sólo se benefician las personas, sino que se impulsa la economía, se reduce la contaminación del aire y caen las emisiones de gases de efecto invernadero.</p>
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<p><strong>7. Dejar de quemar carbón</strong></p>
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<figure class="wp-block-image size-full"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2023/08/1c0945a8-gp037er_web_size_with_credit_line.jpg" alt="" class="wp-image-21048"/><figcaption class="wp-element-caption">Activistas de Greenpeace escalan una torre de enfriamiento de la central eléctrica de carbón marrón Jaenschwalde cerca de Cottbus para colgar una pancarta en protesta contra el uso del carbón.</figcaption></figure>
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<p>Sólo cambiando el carbón por el gas como fuente de energía reduce las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial más que si se transforman todos los edificios en eficientes energéticamente. </p>
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<p>China, India y Australia están profundamente involucrados con los intereses del carbón pero países como Sudáfrica, Vietnam muestran que es posible dejar este modelo atrás y reconvertirse hacia la energía renovable.</p>
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<p><strong>8.</strong> <strong>Poner el clima en el centro de todas las decisiones</strong></p>
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<p>Históricamente, los ministerios del medio ambiente han estado en la periferia del gobierno, subordinados a los ministerios de finanzas y negocios. Esto ya no es sostenible. El IPCC emitió una solicitud para que<strong> el clima esté en el centro de todas las políticas gubernamentales y de todas las decisiones en los negocios</strong>.</p>
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<p>Solo al "integrar" la acción climática, en la poco atractiva jerga de la ONU, en las decisiones de todos los departamentos gubernamentales y en el nivel directivo de las empresas, podremos esperar lograr los muchos cambios necesarios.</p>
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<p>La buena noticia es que todos deberían beneficiarse, desde una mejor salud y bienestar, empleos verdes y una economía más vibrante, hasta la reducción de la amenaza de una catástrofe climática. </p>
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<p>Con todo, estas son medidas concretas y posibles que pueden cambiar el rumbo de la realidad climática. Exijamos a los gobiernos y empresas que se comprometan cuanto antes a cumplirlas ??</p>
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<p>Fuente: <a href="https://www.theguardian.com/environment/2023/mar/21/methane-to-food-waste-eight-ways-to-attempt-to-stay-within-15c?CMP=share_btn_tw" target="_blank" rel="noreferrer noopener">The Guardian</a></p>
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A veces, ante la contundencia de una realidad difícil, es más fácil creer en las teorías más improbables antes que ver los motivos reales detrás de un hecho novedoso. Esto es lo que ocurre con las versiones que vinculan las estelas de los aviones (conocidas como chemtrails) con planes maléficos para rociar de químicos a la población y/o evitar que llueva

¿Has escuchado sobre esto? Seguro que sí. En esta nota la meteoróloga española Isabel Moreno explica el origen de los chemtrails y da por tierra a todas las teorías conspirativas que circulan al respecto. 

¿Qué son las estelas de los aviones?

Las líneas blancas y rectas que dejan tras de sí los aviones en el cielo son nubes, ni más ni menos. No hay ningún misterio en esto. 

Tras el período de sequía que se vivió en muchas partes del planeta, por ejemplo en Argentina o España, las fake news al respecto se multiplicaron. En estas versiones, se atribuía a estas líneas el origen de ser químicos que se rociaban a las personas para enfermarlas o bien para romper las nubes y evitar que llueva. Pero esto no es verdad.

El origen de las estelas explicado desde la física

Para entender cómo funcionan las estelas de los aviones, la meteoróloga Moreno nos invita a entender la física que ocurre cuando exhalamos aire por la boca. Al exhalar, dice la especialista, lo que haces es lanzar aire que está a unos 36 °C y con el cual cargas de vapor al ambiente. 

Moreno explica que aunque no veamos al vapor -porque es transparente a nuestros ojos- estamos continuamente rodeados de él. Sin embargo, la atmósfera no puede mantener todo el vapor que queramos, sino que hay un límite que depende fundamentalmente de la temperatura, de forma que el aire caliente es capaz de albergar más vapor que el frío.

Sigamos con el ejemplo. Ahora exhalas estando en la calle en una mañana muy fría de invierno y con mucha humedad. Todos sabemos que, entonces, es muy probable que se forme una pequeña nube delante de ti. 

Moreno cuenta que lo que ocurre es que ese aire “que sigue estando a 36 °C y tiene mucho vapor, se ha mezclado con otro mucho más frío. El aire resultante ha alcanzado su límite de vapor y ya no le cabe más, así que ha convertido lo que le sobra en gotitas y se ha formado una nube”. 

En cambio, cuando exhalas en un ambiente frío pero la nube no se forma es porque el aire del entorno está tan seco que, aunque estuviera muy frío, no lograba fabricar esa nubecilla. “Digamos que aún le quedaba hueco para mantener el agua como vapor dentro de él”, dice la especialista.

Con los aviones ocurre lo mismo. Son aparatos que vuelan a alrededor de 10-12 kilómetros sobre nuestras cabezas en un entorno realmente muy frío. Al igual que ocurría con el ejemplo de la nubecita que se creaba frente a nuestra boca en invierno, los motores de los aviones están soltando aire muy caliente y húmedo

Al mezclarse con el ambiente pueden pasar dos cosas: que no se forme una estela porque el entorno es tan seco que el aire de la mezcla asimila todo el vapor añadido, o que sí la dibuje porque le termina sobrando, transformándolo en cristales de hielo en este caso

Para entender por qué algunas estelas duran más que otras hay que saber que el aire se va a seguir mezclando con esa línea que ha quedado trazada y cómo evolucione dependerá del entorno. Si ese aire es seco, va a poder introducir esos cristalitos como vapor, así que la estela irá desapareciendo. En cambio, si el aire es húmedo, la estela persistirá e, incluso si es muy húmedo, podrá seguir evolucionando, cambiando de forma, haciéndose más ancho.  

¿Qué efectos tienen las estelas de los aviones en el clima?

Gran parte del mito de los chemtrails como manipulación climática se funda en que en la actualidad hay más estelas que hace unas décadas atrás. “Y es cierto”, aclara Moreno, hay más estelas porque “hay más viajes en avión que hace 30 años”. 

En definitiva, lo único cierto de esta teoría no es que se viertan químicos o se anulen las precipitaciones sino que las estelas sí inciden en el clima. “Además del vapor de agua que a veces da como resultado esas líneas blancas, también emiten gases de efecto invernadero como algunos óxidos de nitrógeno o dióxido de carbono. Se estima que la aviación contribuye en la actualidad con un 2% al total de emisiones mundiales”.

Pero hay más, porque además esas nubes altas y blancas afectan a cómo rebota la radiación solar cuando llega a nuestro planeta y contribuyen a que se caliente aún más.

“Por tanto, el sector de la aviación no sólo debe hacer frente a las emisiones de CO2, sino también a la formación de estas nubes para reducir el calentamiento asociado a ellas (y, de paso, tener un cielo más limpio)”, concluye Moreno.