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En el marco del Día de la Niñez, la organización advirtió que niños, niñas y adolescentes siguen siendo los principales afectados por los episodios de contaminación que afectan a Quintero y Puchuncaví, una realidad que se ha repetido durante los últimos años y que evidencia la deuda pendiente con quienes crecen en las zonas de sacrificio.

08 de agosto, 2026. Mientras este domingo Chile celebra el Día de la Niñez, en Quintero y Puchuncaví cientos de niños, niñas y adolescentes continúan enfrentando una realidad muy distinta: asistir a clases con el riesgo permanente de sufrir episodios de contaminación que terminan en intoxicaciones, atenciones de urgencia y suspensión de actividades escolares.

Solo entre el 21 de abril y el 14 de mayo de este año, según datos recopilados por la organización (tras solicitar antecedentes a la Seremi de Salud de Valparaíso, la Municipalidad de Puchuncaví y la Subsecretaría de Educación), seis episodios de contaminación ambiental han afectado a ocho establecimientos educacionales de ambas comunas. En ese período se registraron 170 atenciones de salud, de las cuales 108 correspondieron a menores de edad.

Los casos se concentraron en jardines infantiles, escuelas, colegios y un centro de formación técnica, con síntomas que se repitieron en cada uno de los episodios: cefalea, dolor abdominal, náuseas, mareos, vómitos, dificultad respiratoria, dolor de garganta, prurito ocular y dolor torácico. Además, 95 personas fueron diagnosticadas con sospecha de intoxicación por gases y vapores (el famoso código T-59 de la Clasificación Internacional de Enfermedades).

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Para Greenpeace, estos antecedentes demuestran que las intoxicaciones continúan ocurriendo y que la niñez sigue siendo la principal víctima de la contaminación generada por el cordón industrial de la bahía. “Niños y niñas deberían poder crecer en entornos seguros, donde respirar no represente un riesgo para su salud. Sin embargo, en Quintero y Puchuncaví seguimos viendo que son precisamente ellos los más afectados cada vez que ocurre un episodio de contaminación. Como país, no podemos continuar normalizando estas ‘excepciones’ en la protección a las infancias”, aseguró Roxana Núñez, abogada de Greenpeace.

Los episodios registrados este año se suman a los ocurridos entre septiembre y noviembre de 2025, cuando se registraron cientos de atenciones de salud entre estudiantes y funcionarios de establecimientos educacionales.

Para la organización, la reiteración de estos eventos demuestra que no se trata de hechos aislados, sino de un problema ambiental y sanitario que continúa afectando de manera desproporcionada a niños, niñas y adolescentes. “No basta con reaccionar cada vez que ocurre una intoxicación. Después de años de episodios similares y de sentencias categóricas desde la propia Corte Suprema, el Estado chileno sigue sin garantizar el derecho de estos niños y niñas a vivir, estudiar y desarrollarse en un ambiente libre de contaminación. Ese es un derecho básico que hoy continúa siendo vulnerado”, agregó Núñez.

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En el marco del Día de la Niñez, Greenpeace hizo un llamado a las autoridades a adoptar medidas efectivas que prevengan nuevos episodios de contaminación, permitan identificar oportunamente las sustancias responsables y aseguren la protección de quienes viven en la bahía.

“En esta celebración hablamos de regalos, de cuidados y del cariño con que queremos que crezcan los niños y niñas. Pero antes de todo eso hay algo que el Estado debe garantizar: su derecho a vivir, jugar y estudiar en un ambiente libre de contaminación. Mientras eso no ocurra en Quintero y Puchuncaví -y en cualquier otra parte de nuestro país- seguiremos teniendo una deuda inaceptable con estas infancias”, concluyó la abogada de Greenpeace.

Cierre de las termoeléctricas de Quintero-Puchuncaví

Exige el cierre de las centrales en Quintero-Puchuncaví de manera inmediata y un plan de cierre total de carboneras.

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