Activistas de Greenpeace International a bordo del Rainbow Warrior colocan una bandera que dice ‘Stop Deep Sea Mining’ (Frenen la minería de profundidad) al cable que sostiene el robot prototipo, Patania II. La acción interrumpe una prueba de impacto de minería en aguas profundas llevada a cabo por la empresa Global Sea Mineral Resources (GSR) después de una falla importante reciente que resultó en un robot minero de 25 toneladas que quedó atascado en el fondo marino del Océano Pacífico durante días. El barco de Greenpeace se encuentra en la Zona Clarion Clipperton en el Pacífico para ser testigo de la industria minera de aguas profundas. Foto: Marten Van Dijil /Greenpeace

A principios de marzo de este año, el icónico Rainbow Warrior zarpó hacia el Océano Pacífico para enfrentar y exponer una amenaza emergente para los océanos: la minería en aguas profundas.

Esta arriesgada industria planea extraer metales y minerales del lecho marino, a miles de metros bajo el agua. Si se permitiera la minería en aguas profundas, se bajarían máquinas gigantes al fondo del océano donde sacarían, dragarían y cortarían metales, causando daños irreparables al ecosistema. Esto sería desastroso tanto para las increíbles especies que viven en las profundidades marinas como para las comunidades del Pacífico que dependen de los océanos para sobrevivir, y podría amenazar el clima global. De hecho, las empresas mineras The Metals Company (antes conocida como Deep Green) y GSR ya se encuentran en el Pacífico, evaluando el potencial económico y probando su maquinaria minera.

Un equipo internacional de Greenpeace está a bordo hoy para frenar esta amenaza y pedir un Tratado Oceánico Global fuerte en la ONU que pueda abrir la puerta a una red global de santuarios oceánicos y establecer altos estándares para proteger los océanos globales de industrias destructivas.

Esta es el testimonio de una de las tripulantes: Kelly

<!-- wp:image {"id":12386,"sizeSlug":"large","linkDestination":"none","align":"center"} -->
<figure class="wp-block-image aligncenter size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2024/05/5099854a-gato-andino-licencia-de-uso-31-12-2025-credito-antonio-nunez-lemos-2-2-683x1024.jpg" alt="" class="wp-image-12386"/><figcaption class="wp-element-caption">Gato Andino. Crédito:  Antonio Núñez Lemos </figcaption></figure>
<!-- /wp:image -->

<!-- wp:heading {"level":4} -->
<h4 class="wp-block-heading"><strong>Esta especie, que se encuentra en peligro de extinción, se conoce como el “Fantasma de Los Andes” por lo difícil que se hacen sus avistamientos. El hallazgo fue posible gracias al trabajo colaborativo entre la Alianza Gato Andino (AGA) y Greenpeace Chile y sus imágenes se hicieron públicas en el marco del Día Mundial de la Biodiversidad </strong></h4>
<!-- /wp:heading -->

<!-- wp:paragraph -->
<p><strong>23 de mayo, 2024. </strong>El <strong>gato andino</strong>, cuyo nombre científico es <em>Leopardus jacobita</em>, es un felino que habita en los Andes de Argentina, Bolivia, Chile y Perú, además de la zona norte de la patagonia argentina. Se le conoce como el<strong> “Fantasma de los Andes” </strong>por lo difícil que es de observar, debido a sus hábitos nocturnos y porque prefiere lugares poco accesibles para habitar: montañas rocosas de gran altura, como las que ofrece nuestra cordillera. También, porque <strong>está  en peligro de extinción, su población se estima en apenas 1.400 individuos adultos.</strong></p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:image {"id":12387,"sizeSlug":"large","linkDestination":"none","align":"center"} -->
<figure class="wp-block-image aligncenter size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2024/05/e4ce2c37-img_0691-1-1-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-12387"/><figcaption class="wp-element-caption">Greenpeace</figcaption></figure>
<!-- /wp:image -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>En Chile, por mucho tiempo se creyó que en la zona central sus poblaciones se encontraban extintas y que su hábitat se limitaba a las regiones del norte -entre Arica y Parinacota, y Antofagasta-. Sin embargo, <strong>desde 2014 a la fecha hay registros (aunque escasos) que lo ubican hacia el centro del país, específicamente entre Farellones en la Región Metropolitana y la Región del Maule.</strong> En lo más reciente, cámaras trampa instaladas por la Alianza Gato Andino (AGA) y Greenpeace Chile, <strong>capturaron imágenes de la especie en Lo Barnechea, específicamente en Yerba Loca</strong>, en un hallazgo que se considera inédito: por primera vez en la historia hay imágenes que sitúan al gato andino en este santuario de la naturaleza. Las mismas se dieron a conocer esta semana, en el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Diversidad Biológica. </p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Bernardo Segura, miembro de AGA y magíster en Áreas Silvestres y Conservación de la Naturaleza, declara que <strong>las cámaras fueron puestas en este lugar, “porque teníamos sospechas de que la especie habitaba en el área, ya que el ambiente del santuario</strong>, por sus roqueríos similares a los de nuestros registros anteriores, parecían favorables para detectar su presencia. Además, porque el sitio cuenta con abundancia de presas, como las vizcachas, su alimento favorito”, relata.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:image {"id":12388,"sizeSlug":"large","linkDestination":"none"} -->
<figure class="wp-block-image size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2024/05/5716826a-img_0692-2-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-12388"/><figcaption class="wp-element-caption">Greenpeace</figcaption></figure>
<!-- /wp:image -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Sobre la imagen, Dominique Charlin, vocera de Greenpeace Chile y especialista en biodiversidad, detalla que “<strong>nos entrega información clara: es un macho grande y, aparentemente, en  buen estado de salud.</strong> Se trata de un registro de tremenda relevancia, pues nos permite, por una parte, conocer más sobre la naturaleza y hábitos del felino en la zona central y, por otra, porque nos obliga a generar más y mejores condiciones para asegurar su sobrevivencia en el sector”.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Los recientes estudios del gato andino en la zona central, realizados por Bernardo Segura, entregan algunos datos sobre su comportamiento. Por ejemplo que no defeca en letrinas, a diferencia de sus pares del norte. “<strong>Esta característica dificulta aún más su rastreo, ya que estos desechos indican su posible presencia</strong>”, agrega Charlin.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:heading {"level":4} -->
<h4 class="wp-block-heading"><strong>Una especie altamente vulnerable</strong></h4>
<!-- /wp:heading -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Dominique Charlin, de Greenpeace, explica que el gato andino tiene un rol ecosistémico clave al ser “<strong>un depredador irremplazable, es decir, que regula la población de las especies de las que se alimenta, por lo que si deja de existir, se podrían generar desequilibrios en los entornos de las comunidades en las que habita”</strong>. Además, al estar en peligro de extinción, según la “Lista Roja” de la IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), “la pérdida de cualquier individuo en edad reproductiva puede afectar directamente a las poblaciones locales de gatos andinos”.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Una de las amenazas contra el gato andino viene de la <strong>actividad minera</strong>, que “puede fragmentar las áreas donde habita, aislando las poblaciones existentes”, dice Bernardo Segura.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Sería el caso del proyecto <strong>Los Bronces Integrado</strong>, que busca ampliar esta mina en la cordillera de los Andes con obras que incluyen una mina subterránea por debajo del Santuario de la Naturaleza  Yerba Loca, “justo donde ocurrió este descubrimiento”, destaca Charlin. De ahí que <strong>Greenpeace está llevando a cabo su campaña “Subamos la Voz, bajemos Los Bronces”, cuyo objetivo es evitar que la ampliación de este proyecto </strong>se ejecute, entre otras cosas, por el daño que podría provocar sobre el gato andino y la biodiversidad de la cordillera. Más información en <a href="https://bajemoslosbronces.cl/"><strong>https://bajemoslosbronces.cl/</strong></a></p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>“Inicialmente, en su estudio de evaluación de impacto ambiental este proyecto no incluyó al gato andino, subestimando los efectos sobre la especie. La empresa lo sumó más tarde al trámite, pero lo hicieron de  forma incorrecta (usando otra categoría de conservación), lo que evidencia que <strong>la evaluación no se hizo de forma adecuada y que se actuó con falta de responsabilida</strong>d con la biodiversidad del sector”, asevera la especialista. </p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Ambas organizaciones continúan los estudios respecto a la especie, gracias a la colaboración de la administración del Santuario de Yerba Loca, “por lo que esperamos contar con nuevos registros en el futuro que nos ayuden a ampliar el conocimiento sobre la especie y, con ello, tener más y mejores herramientas para protegerla”, comenta Charlin.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:planet4-blocks/take-action-boxout {"take_action_page":11943} /-->

<!-- wp:paragraph -->
<p><br></p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p><br></p>
<!-- /wp:paragraph -->

El colector de nódulos “Patania II” es lanzado desde el Normand Energy, documentado desde el Rainbow Warrior en el Pacífico.  Actualmente la compañía hace pruebas de equipos para eventualmente abrir labores de extracción de minerales desde el fondo marino. Foto: © Marten van Dijl / Greenpeace

“En Marzo del 2021, el Rainbow Warrior de Greenpeace zarpó hacia un sitio denominado “Zona Clarion Clipperton” en el Pacífico para frenar una nueva amenaza para el Océano -la minería de profundidad- antes de que se desarrolle.  Me uní al equipo abordo como Campaigner de Medios Digitales, para denunciar y poner en evidencia esta naciente industria destructiva, y al compartir la información en los canales digitales ayudar a que el mundo se entere de qué se trata. 

El arriesgado negocio de la minería de profundidad pretende extraer minerales de nódulos polimetálicos que se encuentran a miles de metros bajo la superficie.  Si logran salirse con la suya, causarán un enorme daño a la gran biodiversidad de las profundidades amenazando así el estilo de vida de los Isleños del Pacífico quienes dependen del mar para su supervivencia.  Y eso no es todo, las profundidades son un importantísimo depósito de carbono, el cual si se llegase a liberar supondría consecuencias desvastadoras en términos de cambio climático.

Las mineras pioneras como Metals -anteriormente conocida como Deep Green– con capital canadiense y estadounidense, y, GSR de Bélgica, están actualmente haciendo pruebas para abrir operaciones mineras en la zona Clarion Clipperton en el Pacífico.  GSR de hecho ya envío su prototipo de robot minero hasta el fondo marino para pruebas de desempeño e impacto.

Las mineras Metals y GSR exageran sus atributos de sostenibilidad y bajo impacto ambiental.  Argumentan que la minería de profundidad es esencial para en un futuro sostenible, obtener los materiales de las baterías de nuestros teléfonos. 

Sin embargo, gigantes tecnológicos como Google y fabricantes de vehículos como BMW han anunciado públicamente que no usarán metales obtenidos con minería de profundidad.

Además, ambas compañías se escudan en el nombre de la ciencia para iniciar actividades de explotación con alto impacto ambiental.  Esta es una de las razones más importantes por las que el Rainbow Warrior se encuentra en esta remota zona, exponiendo lo que sucede actualmente.  Poniéndolos en evidencia, queremos mostrarle al mundo lo que realmente sucede para a su vez cuestionar los poco objetivos boletines de prensa de estas compañías.


Activistas de Greenpeace Internacional pintan la palabra “RISK” (Riesgo) en el costado estribor del barco Normand Energy, charteado por la minera belga GSR.  El Rainbow Warrior está poniendo en evidencia las pruebas de equipos como el colector de nódulos “Patania II”, a aproximadamente 4500 metros de profundidad en la zona Clarion Clipperton. Foto: © Marten van Dijl / Greenpeace

No solamente Greenpeace piensa que esta es una industria de alto riesgo, científicos alrededor del mundo concuerdan en que la minería de profundidad causará grandes impactos medioambientales.   En el Pacífico decidimos tomar cartas en el asunto y pintamos el letrero “RISK” (Riesgo) en el barco de GSR para alertar tanto a la industria como al público sobre el peligro operacional y ambiental que conlleva el situar una máquina de 25 toneladas a 4500 metros bajo el nivel del mar.

Lo digo en serio, no es ningún placer el tener que decir que un par días más tarde ese mensaje resultó absolutamente cierto. 

La debacle del robot de GSR

A finales de Abril, el prototipo de 25 toneladas de GSR se desconectó del cable de control y terminó atascado en el lecho marino.  GSR perdió el control de su equipo minero por varios días.  Fue un momento muy inquietante que demostraba exactamente porque hay gente en todo el mundo preocupada por el nacimiento de esta industria.   Además, demostró que a pesar de las diatribas de la industria alrededor de sostenibilidad y operaciones seguras, operar a miles de metros de la superficie es evidentemente tan difícil y peligroso como suena.  No vale la pena. 

A pesar de que eventualmente lograron recuperar el equipo, fuimos los primeros en reportar esta falla monumental en las pruebas de impacto.  Todo esto no hacía más que corroborarme la importancia de que haya organizaciones como Greenpeace operando en el sitio de los acontecimientos, como un veedor realmente independiente, sin lazos de financiación gubernamental o industrial, evidenciando la destrucción ambiental de primera mano.

<!-- wp:image {"id":12386,"sizeSlug":"large","linkDestination":"none","align":"center"} -->
<figure class="wp-block-image aligncenter size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2024/05/5099854a-gato-andino-licencia-de-uso-31-12-2025-credito-antonio-nunez-lemos-2-2-683x1024.jpg" alt="" class="wp-image-12386"/><figcaption class="wp-element-caption">Gato Andino. Crédito:  Antonio Núñez Lemos </figcaption></figure>
<!-- /wp:image -->

<!-- wp:heading {"level":4} -->
<h4 class="wp-block-heading"><strong>Esta especie, que se encuentra en peligro de extinción, se conoce como el “Fantasma de Los Andes” por lo difícil que se hacen sus avistamientos. El hallazgo fue posible gracias al trabajo colaborativo entre la Alianza Gato Andino (AGA) y Greenpeace Chile y sus imágenes se hicieron públicas en el marco del Día Mundial de la Biodiversidad </strong></h4>
<!-- /wp:heading -->

<!-- wp:paragraph -->
<p><strong>23 de mayo, 2024. </strong>El <strong>gato andino</strong>, cuyo nombre científico es <em>Leopardus jacobita</em>, es un felino que habita en los Andes de Argentina, Bolivia, Chile y Perú, además de la zona norte de la patagonia argentina. Se le conoce como el<strong> “Fantasma de los Andes” </strong>por lo difícil que es de observar, debido a sus hábitos nocturnos y porque prefiere lugares poco accesibles para habitar: montañas rocosas de gran altura, como las que ofrece nuestra cordillera. También, porque <strong>está  en peligro de extinción, su población se estima en apenas 1.400 individuos adultos.</strong></p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:image {"id":12387,"sizeSlug":"large","linkDestination":"none","align":"center"} -->
<figure class="wp-block-image aligncenter size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2024/05/e4ce2c37-img_0691-1-1-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-12387"/><figcaption class="wp-element-caption">AGA / Greenpeace</figcaption></figure>
<!-- /wp:image -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>En Chile, por mucho tiempo se creyó que en la zona central sus poblaciones se encontraban extintas y que su hábitat se limitaba a las regiones del norte -entre Arica y Parinacota, y Antofagasta-. Sin embargo, <strong>desde 2014 a la fecha hay registros (aunque escasos) que lo ubican hacia el centro del país, específicamente entre Farellones en la Región Metropolitana y la Región del Maule.</strong> En lo más reciente, cámaras trampa instaladas por la Alianza Gato Andino (AGA) y Greenpeace Chile, <strong>capturaron imágenes de la especie en Lo Barnechea, específicamente en Yerba Loca</strong>, en un hallazgo que se considera inédito: por primera vez en la historia hay imágenes que sitúan al gato andino en este santuario de la naturaleza. Las mismas se dieron a conocer esta semana, en el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Diversidad Biológica. </p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Bernardo Segura, miembro de AGA y magíster en Áreas Silvestres y Conservación de la Naturaleza, declara que <strong>las cámaras fueron puestas en este lugar, “porque teníamos sospechas de que la especie habitaba en el área, ya que el ambiente del santuario</strong>, por sus roqueríos similares a los de nuestros registros anteriores, parecían favorables para detectar su presencia. Además, porque el sitio cuenta con abundancia de presas, como las vizcachas, su alimento favorito”, relata.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:image {"id":12388,"sizeSlug":"large","linkDestination":"none"} -->
<figure class="wp-block-image size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2024/05/5716826a-img_0692-2-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-12388"/><figcaption class="wp-element-caption">AGA / Greenpeace</figcaption></figure>
<!-- /wp:image -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Sobre la imagen, Dominique Charlin, vocera de Greenpeace Chile y especialista en biodiversidad, detalla que “<strong>nos entrega información clara: es un macho grande y, aparentemente, en  buen estado de salud.</strong> Se trata de un registro de tremenda relevancia, pues nos permite, por una parte, conocer más sobre la naturaleza y hábitos del felino en la zona central y, por otra, porque nos obliga a generar más y mejores condiciones para asegurar su sobrevivencia en el sector”.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Los recientes estudios del gato andino en la zona central, realizados por Bernardo Segura, entregan algunos datos sobre su comportamiento. Por ejemplo que no defeca en letrinas, a diferencia de sus pares del norte. “<strong>Esta característica dificulta aún más su rastreo, ya que estos desechos indican su posible presencia</strong>”, agrega Charlin.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:heading {"level":4} -->
<h4 class="wp-block-heading"><strong>Una especie altamente vulnerable</strong></h4>
<!-- /wp:heading -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Dominique Charlin, de Greenpeace, explica que el gato andino tiene un rol ecosistémico clave al ser “<strong>un depredador irremplazable, es decir, que regula la población de las especies de las que se alimenta, por lo que si deja de existir, se podrían generar desequilibrios en los entornos de las comunidades en las que habita”</strong>. Además, al estar en peligro de extinción, según la “Lista Roja” de la IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), “la pérdida de cualquier individuo en edad reproductiva puede afectar directamente a las poblaciones locales de gatos andinos”.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Una de las amenazas contra el gato andino viene de la <strong>actividad minera</strong>, que “puede fragmentar las áreas donde habita, aislando las poblaciones existentes”, dice Bernardo Segura.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Sería el caso del proyecto <strong>Los Bronces Integrado</strong>, que busca ampliar esta mina en la cordillera de los Andes con obras que incluyen una mina subterránea por debajo del Santuario de la Naturaleza  Yerba Loca, “justo donde ocurrió este descubrimiento”, destaca Charlin. De ahí que <strong>Greenpeace está llevando a cabo su campaña “Subamos la Voz, bajemos Los Bronces”, cuyo objetivo es evitar que la ampliación de este proyecto </strong>se ejecute, entre otras cosas, por el daño que podría provocar sobre el gato andino y la biodiversidad de la cordillera. Más información en <a href="https://bajemoslosbronces.cl/"><strong>https://bajemoslosbronces.cl/</strong></a></p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>“Inicialmente, en su estudio de evaluación de impacto ambiental este proyecto no incluyó al gato andino, subestimando los efectos sobre la especie. La empresa lo sumó más tarde al trámite, pero lo hicieron de  forma incorrecta (usando otra categoría de conservación), lo que evidencia que <strong>la evaluación no se hizo de forma adecuada y que se actuó con falta de responsabilida</strong>d con la biodiversidad del sector”, asevera la especialista. </p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Ambas organizaciones continúan los estudios respecto a la especie, gracias a la colaboración de la administración del Santuario de Yerba Loca, “por lo que esperamos contar con nuevos registros en el futuro que nos ayuden a ampliar el conocimiento sobre la especie y, con ello, tener más y mejores herramientas para protegerla”, comenta Charlin.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:planet4-blocks/take-action-boxout {"take_action_page":11943} /-->

<!-- wp:paragraph -->
<p><br></p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p><br></p>
<!-- /wp:paragraph -->

Activistas de Greenpeace Internacional protestan contra la minera GSR (Global Sea Mineral Resources), subsidiaria de la compañía belga DEME, en el Pacífico.  Los activistas desplegaron desde un bote una bandera con el mensaje “¡Paren la minería de profundidad!”.  La bandera fue extendida en frente del barco Normand Energy, charteado por GSR, mientras el colector de nódulos “Patania II” era posicionado.  Actualmente la minera hace pruebas de equipos a unas 1000 millas náuticas al occidente de la costa mexicana en la zona Clarion Clipperton, con el propósito futuro de iniciar actividades comerciales de extracción de minerales del fondo marino.   Esta nueva industria podría causar efectos devastadores en el ecosistema y las comunidades, sobre todo aquellas -isleñas y costeras- cuyo bienestar depende de lo que les brinda el océano.  Foto: © Marten van Dijl / Greenpeace

Y no fue solamente esta falla mecánica lo que pudimos poner en evidencia.  Antes del accidente observamos una inmensa mancha de sedimentos durante una de las veces en que el Patania II era izado al barco, mostrando algo del efecto que la máquina ejerce en el fondo marino. 

Si no hubiésemos estado allí, lo más posible es que GSR no publicara nada sobre las pruebas fallidas y la descoloración del agua que la maquinaria causa en la superficie.  Operando sin testigos en el lejano océano, es muy fácil evitar el escrutinio público sobre los verdaderos riesgos de estas operaciones.  

<!-- wp:image {"id":12186,"sizeSlug":"large","linkDestination":"none","current_post_id":12393} -->
<figure class="wp-block-image size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2024/04/5aa0e2d8-gpch-sobrevuelo-los-bronces-integrados-credito-nicole-kramm-caifal-greenpeace-36-1-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-12186"/><figcaption class="wp-element-caption">Sobrevuelo Los Bronces Integrados. © Nicole Kramm Caifal / Greenpeace</figcaption></figure>
<!-- /wp:image -->

<!-- wp:heading {"level":4} -->
<h4 class="wp-block-heading"><strong>Es el quinto año consecutivo en el que llegamos al límite entre cantidad de recursos y servicios que provee la naturaleza frente al consumo que realizamos quienes vivimos en el territorio.</strong></h4>
<!-- /wp:heading -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>De acuerdo con el<a href="https://www.overshootday.org/newsroom/country-overshoot-days/"> <strong>informe anual dado a conocer por la plataforma <em>Earth Overshoot Day</em></strong></a>, este <strong>23 de mayo marcó un hito como la fecha límite simbólica en la que Chile llegó a consumir todos los recursos y servicios de la naturaleza que puede regenerar en un año</strong>. Chile se convierte así en el primer país latinoamericano en llegar al “sobregiro ecológico” en 2024, situación de déficit medioambiental.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>En la práctica, lo que hace <em>Earth Overshoot Day</em> es advertir qué pasaría si el planeta tuviera los parámetros de consumo y contaminación que se observan en cada nación del mundo.  El cálculo de la organización internacional Global Footprint Network revela que<strong> si todo el mundo viviera como lo hace el promedio de los chilenos, necesitaríamos 2,5 planetas para sustentarnos.</strong></p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:image {"id":12394,"sizeSlug":"full","linkDestination":"none","current_post_id":12393} -->
<figure class="wp-block-image size-full"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2024/05/73a9d4a5-country-overshoot-days-2024-500kb.jpg" alt="" class="wp-image-12394"/></figure>
<!-- /wp:image -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Desde el año 2020<strong> la “cuenta corriente” de nuestras reservas medioambientales que sirven para hacer frente a la huella contaminante que genera el país quedó en cero.</strong> Desde entonces ocupamos una<strong> línea de crédito que, en realidad, implica que nuestra forma de consumo contamina más de lo que somos capaces de regenerar.</strong> </p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph {"backgroundColor":"grey-200"} -->
<p class="has-grey-200-background-color has-background"><strong>En vez de mejorar nuestra capacidad de compensar ecológicamente nuestro “gasto“ cada año nuestra cuenta corriente dura menos. No estamos generando ninguna capacidad de ahorro medioambiental.</strong></p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Para cambiar esta tendencia de tener las <strong>cuentas en rojo </strong>con nuestro planeta hay que <strong>frenar la creciente presión sobre los ecosistemas</strong> y dejar de sobreexplotar los recursos naturales. </p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:heading {"level":4} -->
<h4 class="wp-block-heading"><strong>El sobregiro ambiental y la crisis climática</strong></h4>
<!-- /wp:heading -->

<!-- wp:image {"id":12135,"sizeSlug":"large","linkDestination":"none","current_post_id":12393} -->
<figure class="wp-block-image size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2024/04/fe106636-gp_banner_cs_044-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-12135"/><figcaption class="wp-element-caption">© Sebastien Mora / Greenpeace</figcaption></figure>
<!-- /wp:image -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Recientes <a href="https://ieb-chile.cl/noticia/chile-central-seria-la-zona-del-pais-mas-afectada-por-el-cambio-climatico/">estudios</a> sobre cambio climático señalan que <strong>la zona central de Chile  podría ser una de las más afectadas en el mundo hacia fines de este siglo</strong>. Se espera un aumento de la temperatura de hasta 5°C, especialmente en la cordillera de los Andes y, además, el 90% de los modelos predicen una disminución de las precipitaciones en la zona central de Chile, que podría ser de hasta un 40%.  </p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Asimismo, <strong>las proyecciones indican una reducción en las precipitaciones de aguanieve en los Andes de Chile central, lo que podría provocar menos almacenamiento de agua en forma de nieve y una disminución de la masa de los glaciares.</strong> Estos cambios combinados afectarían seriamente la disponibilidad de agua para ciudades, industrias y ecosistemas.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>“<strong>Estamos pidiéndole al suelo, al mar, a los ríos, a los humedales, a los bosques y a los glaciares más de lo que pueden darnos en 365 días.</strong> <strong>Los estamos sobreexigiendo, presionando y quedando en deuda</strong>. Nuestros niveles de consumo de los recursos que nos entrega la Tierra son muy superiores a la capacidad que tiene nuestra naturaleza en Chile de poder regenerarse, por eso el cambio de modelo es urgente para salir de <strong>ese triste récord</strong>” declara la geógrafa y vocera de Greenpeace, Silvana Espinosa.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>“<strong>Vemos compañías mineras operando junto a los glaciares, en la Cordillera de los Andes, acelerando su destrucción debido a que sus procesos de producción son altamente contaminantes</strong>. Al mismo tiempo, presentan con gran publicidad de soluciones de combate al cambio climático, sin hacerse responsables de la catástrofe que ellos mismos están generando”, explica la vocera de la organización ambientalista. </p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:embed {"url":"https://www.greenpeace.org/chile/blog/issues/climayenergia/chao-glaciares-asi-afecta-la-mineria-a-nuestras-reservas-de-agua","type":"wp-embed","providerNameSlug":"greenpeace-chile"} -->
<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-greenpeace-chile wp-block-embed-greenpeace-chile"><div class="wp-block-embed__wrapper">
https://www.greenpeace.org/chile/blog/issues/climayenergia/chao-glaciares-asi-afecta-la-mineria-a-nuestras-reservas-de-agua
</div></figure>
<!-- /wp:embed -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Sería el caso del <strong>proyecto Los Bronces Integrado</strong>, que busca ampliar esta mina en la cordillera de los Andes con obras que incluyen una mina subterránea por debajo del Santuario de la Naturaleza  Yerba Loca, De ahí que Greenpeace está llevando a cabo su campaña<em> “<strong>Subamos la Voz, bajemos Los Bronces”</strong>,</em> cuyo objetivo es evitar que la ampliación de este proyecto se ejecute, entre otras cosas, por el daño que podría provocar sobre el gato andino y la biodiversidad de la cordillera.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:planet4-blocks/take-action-boxout {"take_action_page":11943} /-->
Victor Pickering, de Fiji, activista de Greenpeace Internacional sostiene una bandera con el mensaje “Paren la minería de profundidad” en frente del Maersk Launcher, un barco charteado por Deep Green, una de las mineras pioneras en la Carrera por explotar el poco estudiado ecosistema del fondo marino.  El Rainbow Warrior se encuentra en la zona Clarion Clipperton en el Pacífico para poner en evidencia las actividades de esta industria. Foto © Marten van Dijl / Greenpeace

Victor Pickering, de Fiji, es un activista de Greenpeace.  Como los demás Isleños del Pacífico, la gente de Fiji depende del Oceáno para sobrevivir. Él pone en evidencia otro riesgo, la minería de profundidad la cual junto al aumento del nivel de los océanos, la contaminación con plástico y el deterioro del recurso pesquero por actividades industriales también impactará el estilo de vida de sus comunidades.  Él se encuentra en el frente de batalla para protestar de manera pacífica en contra de los planes de explotación industrial.

Víctor dice:  “Somos gente del mar, no podemos quedarnos mirando cómo las mineras llegan y se llevan lo que quieran, dejando al Pacífico y sus comunidades lidiando con las consecuencias.” 

Greenpeace se solidariza con los activistas de las Islas del Pacífico y con millones alrededor del mundo, oponiéndose al creciente riesgo de la minería de profundidad antes de que esta industria se desarrolle.  Somos 3.5 millones de personas exigiendo que los gobiernos acuerden implementar este verano un fuerte Tratado de Protección Oceánica en las Naciones Unidas, que eventualmente permita la creación de una red mundial de santuarios oceánicos, libres de actividades humanas riesgosas. 

Continuará….