Como una instancia para que ahora sí priorice la salud, especialmente de los niños, en las zonas de sacrificio, calificó Greenpeace la llegada del doctor Jaime Mañalich al Ministerio de Salud.

Greenpeace planteó que el ahora nuevo ministro debe dejar de atrás sus viejos apoyos a la instalación de termoeléctricas, como sucedió con el caso de la planta Punta Alcalde en Huasco y que el hoy secretario de Estado decidió respaldar en su momento tras convencerse del supuesto compromiso de la empresa para disminuir las emisiones de material contaminante.

“El ministro de Salud, cualquiera que sea, debe tener la salud de los niños como prioridad absoluta. Y debe poner especial atención y empatía con lo que sufren las miles de familias chilenas en las zonas de sacrificio, infestadas de carboneras. Ojalá que el ministro, ahora sí, esté de parte de la gente y sus derechos, y no de las empresas que dicen que no van a seguir contaminando”, dice Matías Asun, director nacional de Greenpeace en Chile.

En este contexto, la organización resaltó que, dada la experiencia pasada que ha tenido Mañalich con las termoeléctricas a carbón, ahora su posición de rechazo a las empresas contaminante no puede tener matices.

“Alguna vez tuvo la mala decisión de confiar en que las empresas de Puchuncaví harían monitoreos objetivos de su propia contaminación. Claramente pecó de ingenuo y se encontró de frente con la pesadilla que en su momento enfrentaron los niños de La Greda a fines del 2011. Ahora debe estar especialmente atento a no dejarse engañar más por las empresas contaminantes e implementar todas las medidas necesarias con tal de salvaguardar la salud de los afectados en las zonas de sacrificio”, afirma Matías Asun.