Subamos la voz
#BajemosLosBronces

Dile NO a la expansión del proyecto minero Los Bronces Integrado! Tu ayuda es fundamental para detener su avance y proteger el agua y el aire de toda la ciudad de Santiago.

Ubicado a sólo 50km del centro de Santiago, el proyecto minero Los Bronces Integrado pone en riesgo las reservas de agua de toda la Región almacenada en nuestros glaciares. Hay miles de personas en Santiago que hoy tienen el poder de frenarlo.

Sobrevuelo Los Bronces Integrados. © Nicole Kramm Caifal / Greenpeace

Esta expansión es preocupante porque podría tener impactos directos en la biodiversidad local, la calidad y disponibilidad del agua, la calidad del aire y en definitiva en el bienestar de las comunidades aledañas y en los más de 7 millones de personas que viven en la Región Metropolitana.

Desde Greenpeace iniciamos esta campaña para convocar a miles de personas a manifestarse para detener el proyecto de ampliación de la mina Los Bronces, conocido como “Los Bronces Integrado”, que busca expandir sus obras mineras en la Región Metropolitana para continuar operando hasta el año 2036.

El apoyo ciudadano es imprescindible para nuestros derechos y evitar el avance de los intereses corporativos que afectan a nuestra salud y al medioambiente.

Cóndor Andino © Antonio Núñez Lemos
Puma © Antonio Núñez Lemos
Gato Andino © Antonio Núñez Lemos
Piuquen © Vicente Valdez Guzmán / Greenpeace
Matuasto de Darwin © Sebastián Salazar
Lagarto Leopardo © Vicente Valdez Guzmán / Greenpeace
© Nicole Kramm Caifal / Greenpeace
©Matías Romagosa / Greenpeace
© Nicole Kramm Caifal / Greenpeace
© Nicole Kramm Caifal / Greenpeace
¿Qué es “Los Bronces”?

El Proyecto Los Bronces Integrado, es una mina dedicada a la extracción de cobre y molibdeno, propiedad de la multinacional Anglo American que comienza sus explotaciones desde el año 1906. 

Situado en la zona cordillerana del nororiente de la Región Metropolitana, principalmente en las comunas de Lo Barnechea y Colina y dentro de la cuenca del río Maipo, principal fuente de agua de la región, la ampliación abarca una extensión que supera las 270 hectáreas

Se encuentra aproximadamente a 50 kilómetros de Santiago, donde reside más del 40% de la población nacional (más de 8 millones de personas). Además, la biodiversidad altoandina presenta altos niveles de endemismo, lo que significa que las especies que habitan en esta área no se encuentran en ninguna otra parte del mundo y su perturbación podría derivar en su extinción.

El proyecto busca expandir el rajo existente en direcciones este y oeste porque se está agotando el material extraíble, así como construir una mina subterránea bajo el Santuario Natural de Yerba Loca, además de otras obras asociadas.

¿Por qué es urgente detener su expansión?

La zona central de Chile es una región de gran importancia económica, social y cultural. Allí reside un 74% de la población total, y en particular en la Región Metropolitana habita más del 40% de la población nacional. Alberga ecosistemas como los glaciares y especies endémicas, que solo existen en ese lugar, y que lamentablemente enfrentan riesgos por actividades humanas, especialmente la minería, convirtiéndolo en un área prioritaria de conservación a nivel global.

La escasez de agua, la contaminación, la desigualdad social y la injusticia ambiental son sus principales desafíos. Este proyecto minero está inserto en esta zona central de Chile, un Hotspot a nivel mundial y su avance solo aumenta nuestra vulnerabilidad para enfrentar las crisis hídrica y climática. 

¿Cómo impacta en los glaciares?

Chile es un país montañoso donde el 70% de la población se abastece del agua proveniente de las zonas cordilleranas. Los glaciares actúan como amortiguadores estacionales del caudal de los ríos durante los años secos, y su contribución hidrológica ha aumentado en las últimas décadas, sobre todo en un contexto de megasequía a nivel nacional desde hace 14 años.

En Chile, la minería amenaza a los glaciares. Al extraer minerales en áreas glaciaresjunto con remover tierra y rocas, e afecta la estabilidad glaciar y toda su dinámica, perjudicando en consecuencia, la estabilidad de los ecosistemas aguas abajo dependientes de ellos.

La minería de rajo abierto emite polvo, que al posarse en glaciares reduce su capacidad para reflejar la luz solar (albedo), aumentando la temperatura y acelerando su derretimiento. Además, entre otras partículas, emite carbono negro  proveniente de la combustión incompleta de combustibles con carbono, el cual es un contaminante que afecta a la salud de las personas y los ecosistemas. Estas acciones, incluida la depositación de residuos mineros en glaciares, generan impactos ambientales a corto y largo plazo

Las diferentes intervenciones sobre los glaciares, sobre todo la depositación de material estéril (residuos mineros), tienen varias consecuencias ambientales en el tiempo, que pueden incluir: contaminación de agua, degradación del permafrost y posible inestabilidad, remoción (completa o parcial) del glaciar, entre otros.

A pesar del alto valor ecológico de los glaciares, se ven expuestos a estos efectos de la minería y del cambio climático, teniendo como consecuencia la pérdida de masa glaciar. En cadena, esto afecta a todos quienes dependemos de su estado de conservación. De ahí proviene entonces, la urgente necesidad de su protección.

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¿Cómo impacta en el agua?

Chile es el único país de América dentro de los 20 países con mayor riesgo hídrico de acuerdo al ranking global de estrés hídrico del Instituto de Recursos Mundiales WRI. Donde la sequía se ha prolongado por más de 14 años. La combinación de la megasequía y el intenso consumo de agua ha provocado niveles significativos de estrés hídrico en la mayoría de las cuencas desde Coquimbo hasta el Maule, alcanzando niveles que van desde altos hasta extremos. A esto se suma, que este año se pronostica la existencia del Fenómeno de La Niña, el cual se caracteriza por la probabilidad de que  las precipitaciones disminuyan. 


En este delicado contexto hídrico, el proyecto minero Los Bronces Integrado tiene la potencialidad de emplear alrededor de 1.300 litros de agua por segundo, volumen correspondiente a los derechos de aprovechamiento de agua en posesión del titular en la zona. Este caudal es equiparable al consumo diario promedio de más de 600.000 personas, cifra similar a la población combinada de las ciudades de Viña del Mar y Valparaíso. Estas grandes cantidades de agua son requeridas en la minería para procesos como la lixiviación y el transporte de minerales.

La extracción de minerales, especialmente en proyectos de gran envergadura como este, tienen asociados los riesgos de producir contaminación del agua con sustancias como metales pesados y productos químicos empleados en los procesos mineros. Asimismo, la alteración de los cauces naturales y el agotamiento de las fuentes de agua subterránea.

Si consideramos que hacia el futuro se proyectan reducciones en la precipitación de alrededor del 40% en la zona central y una disminución en la capacidad de retención de nieve en la cordillera de los Andes, entonces es clave entender que el futuro del agua en Chile depende de la adopción de medidas urgentes y sostenibles para enfrentar la escasez hídrica, buscando proteger a nuestra naturaleza.

¿Cómo impacta en la biodiversidad?

Las zonas centro y sur de nuestro país presentan características por las  que han sido catalogadas como uno de los puntos calientes o hotspots mundiales para la protección de la biodiversidad. Sin embargo, la minería del cobre en Chile ha dejado una huella significativa en la biodiversidad de la región. Ha resultado en la pérdida de hábitats naturales y la fragmentación del paisaje, lo cual pone en riesgo a especies con categoría de conservación de orígenes tanto nativas como endémicas (sólo se encuentran en este lugar)

La actividad minera afecta las zonas de refugio, alimentación y reproducción de las especies, debido a la fragmentación y pérdida de hábitat, se genera contaminación acústica que podría alterar la conductas, perturbando los patrones naturales y desplazando a las especies nativas.  La contaminación del aire y del agua derivada de estas actividades también contribuye a la reducción de las poblaciones de flora y fauna locales. El tránsito de camiones puede llevar a atropellamientos y disturbios en la fauna. 

Algunas especies son particularmente vulnerables a cualquier modificación o disturbios en su hábitat. Un ejemplo de esto es el felino Gato Andino, que para establecer su nicho ecológico necesita de grandes roqueríos como farellones, con escasa vegetación, cerca de algún cuerpo de agua como riachuelos o vegas, condiciones coincidentes con las que necesita la minería para realizar sus actividades.

Lamentablemente, estudios señalan que las tasas actuales de extinción a nivel mundial son de 100 a 1000 veces superiores a las que ocurrirían naturalmente sin la intervención de la actividad humana. A su vez, el cambio climático agrava esta situación, intensificando los impactos que la biodiversidad enfrenta debido a las alteraciones globales de temperatura.

¿Cómo impacta en la calidad del aire de Santiago?

Chile destaca en desafortunados rankings de mala calidad atmosférica, según diversos informes. Nuestro país es el segundo en Latinoamérica con la peor calidad del aire, especialmente en relación con el contaminante Material Particulado Fino (MP2,5). Hace más de 27 años que la Región Metropolitana fue declarada como zona saturada por Material Particulado Respirable, lo que en el tiempo se ha traducido en una serie de desarrollo de planes de prevención y descontaminación atmosférica.

El proyecto Los Bronces Integrado a través de sus operaciones libera contaminantes en forma de partículas en suspensión, especialmente en concentraciones significativas de material particulado. Según la OMS las partículas en suspensión, tienen la capacidad de penetrar profundamente en los pulmones y acceder al torrente sanguíneo, generando impactos adversos en la salud cardiovascular, cerebrovascular (aumentando el riesgo de derrame cerebral) y respiratoria.

¿Por qué aprobaron el proyecto si estaba rechazado?

Aunque en 2022 el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto Los Bronces fue rechazado por el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) debido a la falta de una modelación adecuada de la contaminación atmosférica que pudiera descartar riesgos para la salud pública, en abril de 2023 el Comité de Ministros, última instancia en el procedimiento ambiental antes de recurrir a los tribunales, recogió el reclamo de Anglo American al rechazo y aprobó por unanimidad el proyecto minero con ciertas condiciones.

El proyecto había sido rechazado porque la determinación del área de influencia era deficiente, ya que no se consideraron todas las personas y poblados que podrían ser afectados por la contaminación, ni se contempló el peor escenario posible de sus impactos. Además, no se logró precisar la magnitud exacta de la contaminación atmosférica que la mina agregaría al ya sobresaturado aire de Santiago.

La decisión de aprobar el proyecto, fue política, basada en desconocer los impactos ambientales potenciales, especialmente en aspectos cruciales como la calidad del aire que respiramos, la seguridad hídrica, los glaciares y la biodiversidad. Todos estos impactos afectan tanto a la salud de la biodiversidad como al bienestar de las personas, repercutiendo en el ecosistema en su conjunto.