Por Sudhanshu Malhotra, editor multimedia en Greenpeace International.

Tal vez seas de los que piensa: “Escuché sobre eso pero lo ignoré”, “Lo vi venir, pero no presté atención”, “Vi que estaba sucediendo en Siberia. Pero nadie vive allí”, “Está pasando en otras partes del mundo, así que no me molesta”.

Pero ahora, de repente, está golpeando demasiado cerca de casa.

Así es exactamente como muchos de nosotros hemos reaccionado al cambio climático a lo largo de los años, hasta que de repente comenzamos a ver y sentir los impactos y las consecuencias muy próximas a nosotros y de donde habitamos.

Inundaciones en Lafayette, Luisiana, Estados Unidos, tras el huracán Ida – 2021

El calentamiento global y el aumento de las temperaturas no tienen fronteras. En 2021, los eventos climáticos extremos ocurrieron a nivel mundial en casi todos los meses del año y en todos los continentes sin excepción. Estas imágenes son un archivo que atestigua los impactos y las luchas que enfrentan millones de personas en 2021. 

Desde tormentas de nieve hasta inundaciones repentinas evidencian que nadie está a salvo y que ninguna economía está preparada para afrontar las pérdidas generadas por la emergencia climática.

El cambio climático ya no se puede ignorar ni negar. Estamos en un momento crucial de la historia. Nuestra supervivencia como especie depende en gran medida de lo que hagamos a partir de hoy. Las acciones individuales importan. 

Pero colectivamente podemos lograr más, en especial si los gobiernos abordan la crisis climática descarbonizando sus economías y haciendo la transición hacia energías renovables.

Ahora más que nunca debemos alzar la voz y hacer que los gobiernos y las empresas de combustibles fósiles rindan cuentas. ¿Te unes?

Vórtice polar

Una ola récord de frío y fuertes nevadas en Madrid, la capital española, que no había experimentado un fenómeno de este tipo desde 1917. 

Fuertes nevadas en la plaza Puerta del Sol en Madrid, España – enero 2021

Un mes después, la ciudad de Texas, en los Estados Unidos, fue golpeada por un poderoso vórtice polar con bajas temperaturas récord que cortaron las líneas eléctricas estatales y sistemas de agua, dejando a millones de personas en el frío.

Represa del lago Waco, en Waco, Texas – 2021
©Matthew Busch /AFP vía Getty Images

Ciclón en África

El ciclón Eloise, el tercer ciclón que azotó la costa de Mozambique desde 2019, afectó a más de 250 mil personas, desplazó al menos a 18 mil y destruyó escuelas, carreteras y otras infraestructuras vitales. Provocó al menos 27 muertes y daños en Madagascar, Mozambique, Zimbabwe, Botswana y Sudáfrica.

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<figure class="wp-block-image size-large is-resized  caption-style-blue-overlay caption-alignment-center"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2020/09/cec5238a-32d2aa81-17a8-4a4a-86dc-8782a42deb3e.png" alt="" class="wp-image-5757" width="651" height="434"/></figure>
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<p>La quinta edición de la Perspectiva Mundial sobre la Diversidad Biológica (5th Global Biodiversity Outlook) publicada hoy por el Convenio sobre la Diversidad Biológica subraya una vez más la necesidad de tomar medidas urgentes para proteger y restaurar la naturaleza. Sin embargo, según el informe, las industrias destructivas y contaminantes están acumulando más presiones sobre el sistema de soporte vital de nuestro planeta que en cualquier otro momento de la historia de la humanidad, lo que deriva en que ninguno de los objetivos globales de la naturaleza para 2020 se cumpla por completo y se acelere la pérdida de biodiversidad. </p>
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<p><strong>Uno de los resultados que arroja el informe habla de la transición sostenible del agua dulce resaltando la necesidad de </strong>un enfoque integrado que garantiza los flujos de agua requeridos por la naturaleza y las personas, mejorando la calidad del agua, protegiendo los hábitats críticos, controlando las especies invasoras y salvaguardando la conectividad para permitir la recuperación de los sistemas de agua dulce desde las montañas hasta las costas.</p>
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<p>Estefanía González, vocera de Greenpeace en Chile, explica que: “D<em>entro de las 8 transiciones que el informe reconoce  e identifica como clave para reducir el impacto de actividades y así proteger los ecosistemas de los que depende la vida humana, están lo respectivo al agua dulce. En este ámbito se reconoce la importancia de integrar los caudales ambientales en las políticas públicas y prácticas de gestión de agua. El informe establece la urgencia de asegurar el agua para las personas y la naturaleza, lo cual hoy en Chile no está garantizado. Esta conclusión va en línea a lo planteado por relator de Naciones Unidas en materia de agua potable y saneamiento quién indicó que en Chile no debe priorizarse actividades económicas por sobre el derecho y acceso al agua de las personas”.</em></p>
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<p>En la quinta edición de la Perspectiva Mundial sobre la Diversidad Biológica (5th Global Biodiversity Outlook) también se reconoce la importancia de gestionar adecuadamente las asignaciones de agua “río arriba y río abajo”, para mantener ecosistemas saludables. <em>“Chile es un muy claro ejemplo del colapso de los ecosistemas por un sobre otorgamiento de derechos de aguas para actividades productivas tanto en la parte alta de las cuencas (como el caso de la minería) como aguas abajo con actividades agrícolas o incluso con la extracción de aguas desde pozos en los valles para el uso minero aguas arriba, lo que se aprecia por ejemplo, en el caso de El Melón. Esta situación debe cambiar para hacer frente al colapso de la biodiversidad que sustenta nuestra vida”, agrega González. </em></p>
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<p>Además, el reporte cita ejemplos a nivel mundial donde el agua está siendo preservada para las personas y naturaleza, Desde Greenpeace aseguran que: “<em>La principal lección que sacamos de este informe, es que dada la importancia de la biodiversidad en la salud del planeta y la interrelación que ésta tiene con nuestra propia salud, hoy la protección es uno de los principales desafíos de la humanidad. En Chile esto significa por ejemplo, rediseñar a fondo el sistema de gestión de agua que hoy pone en riesgo este vital bien común por su priorización para usos productivos por sobre las personas y las funciones ecosistémicas que nos permiten tener agua. Es urgente a la vista de este informe en Chile, realizar una re asignación originaria de derechos, asumiendo la realidad que en Chile el agua está sobre entregada en más de 3 veces, respecto del agua realmente disponible”. </em></p>
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<p>Finalmente, el informe identifica el eje de agricultura donde reconoce la importancia de rediseñar los sistemas agrícolas en base a los principios de la agroecología: “Este punto es un desafío importantísimo en nuestro país, dado los diferentes impactos ambientales e hídricos que tiene la agricultura industrial que hoy compite directamente por el agua con la naturaleza y las personas”, finalizó González. </p>
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<p><strong>Claves  del informe</strong></p>
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<p>El informe pide un cambio de "negocios como siempre" en una variedad de actividades humanas. En él se describen ocho transiciones que reconocen el valor de la biodiversidad, la necesidad de restaurar los ecosistemas de los que depende toda la actividad humana y la urgencia de reducir los impactos negativos de dicha actividad:</p>
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<p><strong>La transición de la tierra y los bosques</strong>: conservación de ecosistemas intactos, restauración de ecosistemas, lucha contra la degradación y reversión de la degradación y empleo de la planificación espacial a nivel del paisaje para evitar, reducir y mitigar el cambio de uso de la tierra.</p>
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<p><strong>La transición de la agricultura sostenible:</strong> rediseñar los sistemas agrícolas mediante enfoques agroecológicos y otros enfoques innovadores para mejorar la productividad y minimizar los impactos negativos en la biodiversidad</p>
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<p><strong>La transición de los sistemas alimentarios sostenibles:</strong> posibilitando dietas sostenibles y saludables con un mayor énfasis en una diversidad de alimentos, en su mayoría de origen vegetal, y un consumo más moderado de carne y pescado, así como recortes drásticos en el desperdicio involucrado en el suministro y consumo de alimentos.</p>
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<p><strong>La transición de la pesca y los océanos sostenibles</strong>: protección y restauración de los ecosistemas marinos y costeros, reconstrucción de la pesca y gestión de la acuicultura y otros usos de los océanos para garantizar la sostenibilidad y mejorar la seguridad alimentaria y los medios de vida</p>
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<p><strong>Las ciudades y la transición de la infraestructura:</strong> desplegar "infraestructura verde" y hacer espacio para la naturaleza dentro de los paisajes construidos para mejorar la salud y la calidad de vida de los ciudadanos y reducir la huella ambiental de las ciudades y la infraestructura.</p>
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Una captura de imagen de programas de video de AFP TV. Postes de servicios públicos caídos en una calle de la ciudad portuaria de Beira después del ciclón tropical Eloise.- 2021
©AFPTV / AFP vía Getty Images

Tormentas de arena

Este año, Pekín, China, sufrió su peor tormenta de arena en una década. La ciudad estuvo envuelta en una bruma amarilla debido principalmente a la quema de combustibles fósiles.

Para proteger a las personas y evitar que respiren este aire venenoso, los gobiernos deben tomar medidas inmediatas para eliminar gradualmente los combustibles fósiles, incluidos el carbón, el petróleo y el gas, y recuperar los cielos azules en nuestras ciudades.

Tormenta de arena en Pekín, China – 2021

Inundaciones

Europa

Más de 100 personas murieron a causa de las graves inundaciones que devastaron partes del continente. Lugares de Alemania, Austria, Países Bajos, Luxemburgo, Bélgica y Francia se vieron gravemente afectados.

Asia

Las inundaciones repentinas continuaron causando estragos en Asia. Vimos imágenes dramáticas de China, donde la gente estaba atrapada en trenes subterráneos inundados. También se registraron inundaciones repentinas en Japón, Indonesia e India que desplazaron a millones de personas.

Australia 

Lluvias torrenciales e inundaciones repentinas azotaron Nueva Gales del Sur, en Australia. 

Estas inundaciones que llegaron hasta las propiedades, provocaron el cierre de escuelas y que muchas personas quedaran aisladas y sin servicios esenciales, como hospitales, se ven agravadas por la continua dependencia del carbón, el petróleo y el gas.

Lluvias torrenciales e inundaciones repentinas azotaron Nueva Gales del Sur, Australia – 2021 ©Dean Sewell

Incendios forestales

Patagonia – Argentina 

Los incendios forestales quemaron 30 mil hectáreas en Río Negro y Chubut, en la zona de la Patagonia. Las altas temperaturas se debieron al cambio climático. Además, los fuertes vientos promovieron la rápida propagación de las llamas, un patrón que se observa en diferentes partes del mundo.

Greenpeace Argentina documentó por aire y por tierra el impacto de los incendios forestales en Río Negro y Chubut, Argentina – 2021

Brasil

Cada año, Greenpeace Brasil sobrevuela el Amazonas para monitorear la deforestación y los incendios forestales. 

Del 12 al 14 de septiembre pasado se realizaron vuelos sobre puntos con avisos de incendio Deter (Sistema de Detección de Deforestación en Tiempo Real) y Prodes (Proyecto de Monitoreo Satelital de la Amazonia Brasileña), y en puntos de calor alertados por el Inpe (Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales), en Amazonas, Rondonia, Mato Grosso y Pará.

Incendio forestal en un área deforestada en Altamira, estado de Pará, Brasil – 2021

Siberia – Rusia 

A principios de este año, los incendios se extendieron por el este de Rusia, y la región de Yakutia, en Siberia, fue la más afectada. Los incendios que azotaron a Siberia fueron tan extremos que han enviado humo al Polo Norte.

Rusia ha experimentado condiciones climáticas secas y cálidas anormales que provocaron la extensión de los incendios a un ritmo alarmante. El personal de Greenpeace Rusia unió fuerzas con bomberos voluntarios, autoridades locales y residentes para contener el fuego.

Greenpeace y los bomberos voluntarios luchan contra los incendios de la turba en la región rusa de Leningrado. ©Maria Vasilieva / Greenpeace

Región del Mediterraneo 

Turquía experimentó sus peores incendios en al menos una década. Miles de personas lucharon contra casi 100 focos distintos en ciudades y pueblos de las costas mediterránea y egea del país.

Las llamas han sido alimentadas por las abrasadoras temperaturas del verano y las condiciones que, según los expertos, han empeorado por el cambio climático. Se informaron noticias similares de Grecia, Líbano, Marruecos e Israel.

California – Estados Unidos 

Una vez más, los incendios forestales se apoderaron de California, Estados Unidos, un estado que también se ha enfrentado a la sequía y a una ola de calor potencialmente mortal. 

El humo de los incendios forestales en el oeste ha sido visible, y ha disminuido la calidad del aire en todo el país, incluso tan al este como en la ciudad de Nueva York.

Más de 11,2 millones de personas en California tienen un riesgo elevado de sufrir incendios forestales. Para el 2050, se proyecta que el estado tendrá más de 140 días al año con un alto potencial de estos focos.

Tornados

Estados Unidos 

Ya sea que se trate de un aumento del nivel del mar debido a las inundaciones o de temperaturas oceánicas más cálidas que provocan vientos y lluvias más fuertes o tornados, las conexiones científicas entre el cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos son claras.

Al menos 88 personas murieron por el brote de tornados que destruyó un hogar de ancianos en Arkansas, además de causar estragos en otras partes de Tennessee, Illinois y Missouri.

Daños por tornados en Mayfield, Kentuchy.
©Ron Alvey / Greenpeace

Nuestros ecosistemas son muy frágiles, y cualquier cambio de temperatura, por muy pequeño que sea, puede generar grandes modificaciones. 

Si seguimos consumiendo y produciendo al ritmo actual, corremos el riesgo de elevar la temperatura de nuestro planeta en más de 1,5 grados. 
Hoy, el 55% de la población mundial vive en áreas urbanas y se espera que este número aumente al 68% para 2050.

Aumentar la resiliencia de nuestras zonas urbanas y sus habitantes frente a futuras posibles pandemias y desastres naturales puede ser posible si implementamos medidas efectivas para mitigar el cambio climático.