
Nos han dicho que Shein vende solamente indumentaria. Sin embargo, la verdad es que entre muchas de sus prendas, también vende una bomba química que se esconde en los materiales de distintos productos y que, a través del uso diario, puede terminar afectando nuestro bienestar físico.
© Fred Dott / Greenpeace
En 2022 Greenpeace ya había investigado y denunciado al gigante asiático de la fast fashion. Entonces, encontramos que en el 15% del total analizado de productos había sustancias químicas peligrosas que infringían las normas de la Unión Europea. Lamentamos decir que, desde entonces, nada ha cambiado.
Un nuevo análisis realizado sobre 56 prendas (zapatos, vestidos, ropa de abrigo, pijamas para adultos, y otras piezas entre las que había 17 artículos infantiles), llevado a cabo en un laboratorio independiente, detectó en gran parte de ellas un cóctel químico de sustancias como ftalatos o los PFAS y metales pesados como el plomo o el cadmio.


Es decir que, en estos años, nadie ha tomado nota ni hecho responsable a la marca por las consecuencias que puede generar en sus consumidores. Muy por el contrario, el volumen de producción y ventas de la industria es cada vez es cada vez mayor (se estima que para 2030 se producirán más de 200.000 millones de prendas, tres veces más que las que se producían en 2000.)
La moda rápida de Shein es nociva para la salud: ¿Qué encontró Greenpeace en el nuevo análisis?
Primero vale aclarar que las compras hechas para este análisis fueron a través de las webs Shein en ocho países y en una pop-up store de Fráncfort. Los resultados sobre ellas son innegablemente demoledores:
🚨 18 prendas analizadas contienen sustancias químicas peligrosas para nuestra salud con concentraciones máximas a las establecidas por el reglamento europeo de sustancias químicas peligrosas (reglamento REACH).
🚨 ¡7 chaquetas juntas superaron hasta 3.300 veces los límites establecidos para las PFAS!
🚨 ¡14 prendas excedían los límites establecidos para ftalatos y 6 de ellas los superan al menos 100 veces!
Estas sustancias químicas presentes en la ropa pueden liberarse por medio del sudor, cuando las niñas y niños pequeños introducen los tejidos en la boca y a través de los lavados.



¿Qué consecuencias tienen estas sustancias químicas en nuestro cuerpo?
👉PFAS: son sustancias (perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas) contaminantes ampliamente conocidos por su peligrosidad, su dispersión y su permanencia en el cuerpo y en el medio ambiente hasta el punto de llamarse «químicos eternos». Y son parte de la tela de esa chaqueta tan cool.
Los ftalatos o los PFAS que, al acumularse en el organismo pueden generar problemas de crecimiento, desarrollo infantil y fertilidad. Muchos de estos elementos actúan como disruptores endocrinos, o sea, que bloquean o interfieren con nuestro sistema hormonal
👉 Plomo y cadmio, son especialmente nocivos para niños y niñas ya que sustituyen a elementos como el calcio y afectan al desarrollo cerebral, el coeficiente intelectual, el aprendizaje y el comportamiento, además dañan el sistema nervioso, los riñones y los órganos reproductores, pudiendo alterar el equilibrio hormonal de los niños y niñas.
Además, el cadmio es un probable carcinógeno que, además de lo anterior, puede dañar los sistemas cardiovascular y nervioso, y afectar negativamente al peso al nacer. Otros elementos encontrados, como el formaldehído, puede dañar el ADN, y provocar cáncer y trastornos genéticos. Por si fuera poco, también irrita la piel, los ojos y las vías respiratorias.
El planeta también paga el costo de la contaminación textil
La ropa y calzado que vende Shein -y otras marcas de moda rápida como Temu, Zara, H&M, se produce en poco tiempo, se vende a precios muy baratos y se recambia y descarta con facilidad. Nadie piensa dos veces al momento de comprar ni de descartar, mucho menos se considera qué consecuencias tiene para las personas y el planeta.

Así es que, además de dañar a las personas que visten esta ropa de baja calidad y a quienes trabajan cosiendo estas prendas; muchos de estos compuestos afectan a los organismos acuáticos se bioacumulan y biomagnifican en la cadena alimentaria. Y lo más alarmante: la gran mayoría de estos se consideran “químicos eternos”, es decir, que se quedan con nosotras hoy y durante generaciones. Para todas las personas, incluidas aquellas que jamás compran en Shein.
Otras consecuencias de esta forma de producir ropa:
🚨La industria de la fast fashion genera el 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero y usa y contamina el 20% del agua dulce.
🚨Cada segundo se incinera o se arroja a un vertedero un camión repleto de textiles.
Contar con información confiable permite consumir sabiendo cómo cuidar mejor de nuestra salud y la de todo el planeta. Por eso, desde Greenpeace, trabajamos para contarte lo que muchas veces nadie más está viendo.



