Es indiscutible que el turismo es una de las actividades más dinámicas de la economía mundial. En las últimas décadas, su crecimiento fue tal que generó un boom de viajeros en distintos puntos del planeta.  

Turistas llegando con crucero a la isla Bonaire, en el Caribe de los Países Bajos.

Tras el duro golpe que significó el parate producido por la pandemia de COVID 19, los especialistas vuelven a anticipar una década de repunte para el sector. Así es que, con el turismo funcionando a toda marcha, hay ciertas problemáticas que vuelven a requerir atención. Una de ellas es, sin dudas, la del “sobre-turismo”.

Si bien el crecimiento tan marcado del número de turistas trajo beneficios (más puestos de trabajo, más inversiones, etc.) lo cierto es que también tuvo una consecuencia indeseada:  el desarrollo turístico desmesurado. Es decir, la masificación llevó a que se excediera la capacidad de carga de los lugares más populares y, por ende, repercutió en un creciente malestar en las poblaciones locales.

Sobre-turismo:¿Qué es y qué consecuencias tiene? 

El sobre-turismo ocurre cuando un atractivo turístico recibe una cantidad excesiva de visitantes. Tal sobrecarga perjudica las infraestructuras, genera daños al ambiente y dificulta la vida de quienes allí residen.

<!-- wp:paragraph -->
<p>Los glaciares son importantes masas de hielo que se forman a lo largo del tiempo por la acumulación y compactación de la nieve. Son <strong>nuestras principales reservas de agua dulce en estado sólido y aunque suene increíble, están presentes de norte a sur en nuestra Cordillera de Los Andes</strong>. </p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:image {"id":13803,"sizeSlug":"full","linkDestination":"none"} -->
<figure class="wp-block-image size-full"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2025/03/f0906ebf-gp0x6x_low-res-with-credit-line-800px.jpg" alt="" class="wp-image-13803"/><figcaption class="wp-element-caption">Glaciar San Rafael.</figcaption></figure>
<!-- /wp:image -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>A partir de este año, el <strong>Día Mundial de los Glaciares </strong>se conmemorará cada <strong>21 de marzo</strong>, según lo estableció la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Con esta nueva fecha se busca llamar la atención sobre el <strong>derretimiento acelerado </strong>de estos gigantes helados y sobre los <strong>severos impactos </strong>que esto tendrá en los ecosistemas, las comunidades y la economía global. </p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>La ONU también proclamó <strong>2025</strong> como el <strong>Año Internacional de Conservación de los Glaciares</strong> para crear conciencia sobre el rol vital que cumplen, junto con la nieve y el hielo, en el sistema climático y el ciclo hidrológico.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:heading -->
<h2 class="wp-block-heading"><strong>Chile, país de glaciares</strong></h2>
<!-- /wp:heading -->

<!-- wp:planet4-blocks/gallery {"multiple_image":"13808,13810,13809","gallery_block_focus_points":"{\u002213808\u0022:\u00228% 83%\u0022,\u002213809\u0022:\u00220% 88%\u0022,\u002213810\u0022:\u00229% 85%\u0022}","image_data":[{"url":"https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2025/03/129a4a7b-gp07wd_low-res-with-credit-line-800px.jpg","focalPoint":{"x":"0.08","y":"0.83"},"id":13808},{"url":"https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2025/03/3c957f71-gp0stt3u2_low-res-with-credit-line-800px.jpg","focalPoint":{"x":"0.09","y":"0.85"},"id":13810},{"url":"https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2025/03/2fed0976-gp0stqlna_low-res-with-credit-line-800px.jpg","focalPoint":{"x":"0.00","y":"0.88"},"id":13809}]} -->
<div class="wp-block-planet4-blocks-gallery"><div data-hydrate="planet4-blocks/gallery" data-attributes="{"gallery_block_style":0,"gallery_block_title":"","gallery_block_description":"","multiple_image":"13808,13810,13809","gallery_block_focus_points":"{\"13808\":\"8% 83%\",\"13809\":\"0% 88%\",\"13810\":\"9% 85%\"}","image_data":[{"url":"https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2025/03/129a4a7b-gp07wd_low-res-with-credit-line-800px.jpg","focalPoint":{"x":"0.08","y":"0.83"},"id":13808},{"url":"https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2025/03/3c957f71-gp0stt3u2_low-res-with-credit-line-800px.jpg","focalPoint":{"x":"0.09","y":"0.85"},"id":13810},{"url":"https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2025/03/2fed0976-gp0stqlna_low-res-with-credit-line-800px.jpg","focalPoint":{"x":"0.00","y":"0.88"},"id":13809}],"images":[]}"><section class="block carousel-wrap "></section></div></div>
<!-- /wp:planet4-blocks/gallery -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>En la actualidad existen 275.000 glaciares en todo el mundo, que se extienden por 700.000 km² aprox. De ese total, <strong>Chile concentra más de 26.000 glaciares</strong>. Si bien alrededor de 70% están en la Patagonia (debido a los extensos Campos de Hielo), en la zona norte (Arica, Tarapacá, Antofagasta, Atacama y Coquimbo) hay más de 2.000 glaciares. Estos se encuentran en la Cordillera de los Andes, a gran altitud, donde las bajas temperaturas permiten su conservación a pesar del clima árido.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Nuestra naturaleza nos convierte así en el país con la<strong> mayor superficie englaciada de Sudamérica, según</strong><a href="https://investigacionesgeograficas.uchile.cl/index.php/IG/article/view/41739/48945"><strong> estudios geológicos</strong></a>, y nos dota de una característica curiosa y muy singular: <strong>cerca del desierto más árido del mundo también encontramos glaciares</strong>, dos ambientes que parecen tan distintos pero, aquí, se unen. </p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:heading -->
<h2 class="wp-block-heading"><strong>Glaciares en el desierto chileno</strong></h2>
<!-- /wp:heading -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>En la región de Atacama hay 863 glaciares que se dividen en tres tipos: 33 son glaciares de montaña, 422 son rocosos y 408 glaciaretes. </p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>En especial, los que están en las cercanías del desierto de Atacama corresponden a glaciares rocosos. Se encuentran a unos 36 km aproximadamente al sur. También hay  algunos de tipo montañoso y glaciaretes, como el Guanaco. </p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:heading -->
<h2 class="wp-block-heading"><strong>¿Cuál es la relación de los glaciares con el agua dulce?</strong></h2>
<!-- /wp:heading -->

<!-- wp:columns {"isStackedOnMobile":false} -->
<div class="wp-block-columns is-not-stacked-on-mobile"><!-- wp:column {"width":"60%"} -->
<div class="wp-block-column" style="flex-basis:60%"><!-- wp:paragraph -->
<p>Los glaciares, junto con las capas de hielo, <strong>almacenan alrededor del 70 % de los recursos de agua dulce mundiales</strong>. Sin embargo, y a pesar de su importancia para sostener la vida tal cual la conocemos, <strong>están en peligro</strong>. </p>
<!-- /wp:paragraph --></div>
<!-- /wp:column -->

<!-- wp:column {"width":"40%"} -->
<div class="wp-block-column" style="flex-basis:40%"><!-- wp:image {"id":13815,"sizeSlug":"full","linkDestination":"none"} -->
<figure class="wp-block-image size-full"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2025/03/cb63d92b-gp0su2t57_low-res-with-credit-line-800px.jpg" alt="" class="wp-image-13815"/><figcaption class="wp-element-caption">Glaciar Lys en Italia.</figcaption></figure>
<!-- /wp:image --></div>
<!-- /wp:column --></div>
<!-- /wp:columns -->

<!-- wp:columns {"isStackedOnMobile":false} -->
<div class="wp-block-columns is-not-stacked-on-mobile"><!-- wp:column {"width":"60%"} -->
<div class="wp-block-column" style="flex-basis:60%"><!-- wp:paragraph -->
<p>Existen diferentes amenazas a las que se ven expuestos, como a la minería y los efectos del cambio climático, que influyen de manera negativa sobre ellos, como la pérdida de masa glaciar. </p>
<!-- /wp:paragraph --></div>
<!-- /wp:column -->

<!-- wp:column {"width":"40%"} -->
<div class="wp-block-column" style="flex-basis:40%"><!-- wp:image {"id":12318,"aspectRatio":"4/3","scale":"cover","sizeSlug":"large","linkDestination":"none"} -->
<figure class="wp-block-image size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2024/05/0fdae6a7-sobrevuelo-andina-y-los-bronces-credito-greenpeace-55-1024x473.jpg" alt="" class="wp-image-12318" style="aspect-ratio:4/3;object-fit:cover"/><figcaption class="wp-element-caption">Sobrevuelo Andina y Los Bronces.</figcaption></figure>
<!-- /wp:image --></div>
<!-- /wp:column --></div>
<!-- /wp:columns -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Los datos difundidos por la Organización Meteorológica Mundial (WMO por sus siglas en inglés) ilustran lo grave de la situación: 5 de los últimos 6 años fueron testigos de <strong>derretimiento a una velocidad récord</strong>. En tanto, el trienio 2022-2024 fue el período más crítico. </p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:columns {"isStackedOnMobile":false} -->
<div class="wp-block-columns is-not-stacked-on-mobile"><!-- wp:column {"width":"50%"} -->
<div class="wp-block-column" style="flex-basis:50%"><!-- wp:image {"sizeSlug":"large"} -->
<figure class="wp-block-image size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2024/11/d497cfed-artico-10.jpg" alt=""/><figcaption class="wp-element-caption">Arriba: imagen histórica del glaciar Kongsbreen. 24 de agosto de 1928. Fuente: Instituto Polar de Noruega.<br>Abajo: fotografía desde la misma ubicación tomada el 23 de agosto de 2024. © Christian Åslund / Instituto Polar de Noruega/ Greenpeace.</figcaption></figure>
<!-- /wp:image --></div>
<!-- /wp:column -->

<!-- wp:column {"width":"50%"} -->
<div class="wp-block-column" style="flex-basis:50%"><!-- wp:image {"id":13811,"aspectRatio":"3/4","scale":"cover","sizeSlug":"full","linkDestination":"none"} -->
<figure class="wp-block-image size-full"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2025/03/23ac3cfd-gp0kds_low-res-with-credit-line-800px.jpg" alt="" class="wp-image-13811" style="aspect-ratio:3/4;object-fit:cover"/><figcaption class="wp-element-caption">Jorge Quinteros con una vista antigua del glaciar HPS31 se encuentra frente al glaciar tal como está ahora. El hielo del glaciar se ha reducido visiblemente.</figcaption></figure>
<!-- /wp:image --></div>
<!-- /wp:column --></div>
<!-- /wp:columns -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Hemos llegado al punto en que los <strong>“hielos eternos”</strong> de muchas regiones, <strong>no sobrevivirán al siglo XXI</strong>, alertan los expertos de la WMO y el Servicio de Monitoreo de Glaciares (WGMS).</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Si no logramos preservar a los glaciares, <strong>cientos de millones de personas</strong> que dependen de sus aguas de deshielo<strong> verán amenazada su subsistencia</strong> mientras, en el corto plazo, las probabilidades de que se produzcan<strong> inundaciones aumentarán </strong>de manera considerable.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>En cadena, esto afecta a todos quienes dependemos de su estado de conservación. De ahí proviene entonces, la urgente necesidad de su protección.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:heading -->
<h2 class="wp-block-heading"><strong>¿Cuál es la situación de los glaciares y el agua dulce en Chile? </strong></h2>
<!-- /wp:heading -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Chile es un país montañoso donde <strong>el 70% de la población se abastece del agua proveniente de las zonas cordilleranas.</strong> Por citar un ejemplo, sólo en la Región Metropolitana, los glaciares aportan hasta el 67% del caudal de verano en la cuenca del río Maipo especialmente durante períodos de sequía prolongada. Este río es la principal fuente de agua de la capital. </p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:columns {"isStackedOnMobile":false} -->
<div class="wp-block-columns is-not-stacked-on-mobile"><!-- wp:column {"width":"50%"} -->
<div class="wp-block-column" style="flex-basis:50%"><!-- wp:image {"id":6175,"sizeSlug":"large","linkDestination":"none"} -->
<figure class="wp-block-image size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2021/02/9c774d5f-cajondelmaipocs_085-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-6175"/><figcaption class="wp-element-caption">Sobrevuelo al Cajón del Maipo post-lluvias.</figcaption></figure>
<!-- /wp:image --></div>
<!-- /wp:column -->

<!-- wp:column {"width":"50%"} -->
<div class="wp-block-column" style="flex-basis:50%"><!-- wp:image {"id":6173,"sizeSlug":"large","linkDestination":"none"} -->
<figure class="wp-block-image size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2021/02/c431c609-cajondelmaipocs_096-1024x680.jpg" alt="" class="wp-image-6173"/><figcaption class="wp-element-caption">Sobrevuelo al Cajón del Maipo post-lluvias. </figcaption></figure>
<!-- /wp:image --></div>
<!-- /wp:column --></div>
<!-- /wp:columns -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>“Sin embargo, el calentamiento global y actividades mineras que los contaminan y destruyen, están acelerando su derretimiento y alterando el flujo de ríos y napas subterráneas.  <strong>Esto impacta la disponibilidad de agua potable y la seguridad alimentaria en zonas que ya enfrentan la escasez hídrica</strong> o la enfrentarán en el futuro”, explica Silvana Espinosa, vocera de Greenpeace.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Según el último informe del estado del medio ambiente del MMA,<strong> algunas regiones que ya afrontan este problema son Región de Coquimbo, con un 48% de la población en situación de crisis, Ñuble (30%) y Valparaíso (15%), principalmente en las provincias de Petorca y San Antonio</strong>, donde además se profundiza la situación por la ineficiente gestión del recurso.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>En definitiva, <strong>a pesar de que el país cuenta con algunos instrumentos legales que mencionan los glaciares, como la Ley N°19.300 sobre Bases Generales del Medio Ambiente y el Código de Aguas, estos no ofrecen una protección integral ni prevén un enfoque adecuado frente a desafíos globales como el cambio climático.</strong></p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>“Es fundamental que trabajemos juntos para proteger nuestra agua y nuestros glaciares, antes de que sea demasiado tarde”, cierra Espinosa.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:planet4-blocks/take-action-boxout {"take_action_page":11943} /-->
Voluntarios recogen desechos durante una campaña de limpieza de playas en la playa de Kuta, Badung, Bali, Indonesia.

Vale aclarar que no existe una medida universal para determinar cuántos son demasiados turistas para un sitio. Por el contrario, se debe calcular en función de las particularidades de cada destino en particular considerando sus características y capacidades. 

Entre los efectos negativos de recibir flujo turístico exagerado también se puede mencionar la pérdida de la identidad cultural local debido a la sobreexplotación, la congestión en los servicios básicos y la suba del costo de vida. Todos factores que terminan por tensionar la relación entre residentes y turistas.

Al mismo tiempo, el rápido crecimiento de los viajes masivos plantea amenazas reales para los tesoros naturales y culturales. Los ambientes más frágiles pueden sufrir daños irreversibles y las poblaciones locales  pueden ver su ritmo y estilo de vida alterados. 

En definitiva, el sobre-turismo no es beneficioso para nadie porque incluso los visitantes reciben una experiencia degradada.

Destinos afectados por el sobre-turismo

En 2017, los habitantes de Venecia, Ámsterdam y Barcelona fueron los primeros en darse cuenta que el nivel de turismo estaba afectando su calidad de vida. Entonces, hicieron las primeras protestas exigiendo que las autoridades tomaran medidas en el asunto. 

Bonaire tourism. © Marten  van Dijl / Greenpeace
Turistas llegando con crucero a la isla Bonaire, en el Caribe de los Países Bajos. © Marten van Dijl / Greenpeace

Al poco tiempo, los síntomas del sobre-turismo se sintieron en Dubrovnik, Croacia, donde el número de cruceros que llegaban a su puerto comenzó a traer tantas complicaciones que hubo limitar los permisos para atracar. 

Pronto, Cinque Terre, en Italia, implementó limitaciones a los excursionistas y Ámsterdam comenzó a aplicar técnicas de redistribución de turistas. 

Sin embargo, este no es un fenómeno que ocurra sólo en Europa. Por ejemplo, en Asia el crecimiento turístico alcanzó tal magnitud que los gobiernos han cerrado islas enteras para permitir su recuperación, como en la sobreexplotada Boracay (Filipinas) y la sobreexplotada Koh Tachai (Tailandia). Por su parte, las autoridades camboyanas implementaron un código de conducta para acotar los daños estructurales causados en Angkor Wat, un templo budista cuya construcción fue iniciada en el siglo XII.

Mientras que en Islandia, el gobierno creó un Fondo de Protección de Lugares Turísticos y Reikiavik prohibió la construcción de nuevos hoteles en el centro de la ciudad.

En América, Machu Picchu es el caso por excelencia de sobre-turismo. La cantidad de visitantes que la antigua ciudad inca -reconocida como Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad por la UNESCO- recibe 4.000 turistas por día. Esto representa un intenso tráfico turístico que desgasta las estructuras históricas, además de contribuir a la erosión del suelo y a la contaminación. 

¿Cómo evitar el sobre-turismo? 

Para no alimentar el sobre-turismo -y evitar los impactos indeseados que genera-, la mejor solución es poner en práctica las premisas del turismo responsable. Algunas ejemplos son:

Intentar salir de la burbuja turística y no elegir ser parte de grupos numerosos (incluyendo los tours guiados)

Siempre que puedas, no viajar en temporadas altas

Explorar: la Tierra es un gran lugar, y gran parte de ella está aún poco visitada

Evitar las horas punta al momento de visitar museos y lugares de interés 

Ahora que sabes de qué se trata, cuando planifiques tu próximo viaje, verás que encontrarás muchas formas de no caer en el sobre-turismo al poner tu sensibilidad y criterio sustentable en acción ??.

Involúcrate

Desde tu hogar, desde la calle, en grupo, en la escuela, en la universidad, con Internet, puedes ser parte activa de nuestros reclamos y acciones.

Involúcrate