¿Por qué se celebra el Día Mundial de la Educación Ambiental?

El origen de esta fecha se remonta a 1972, cuando se llevó a cabo la Conferencia sobre el Medioambiente Humano de las Naciones Unidas en Estocolmo. Allí se firmó la Declaración de Estocolmo, un hito histórico que reconoció por primera vez la necesidad de incorporar la Educación Ambiental como una prioridad para la humanidad.

© Jewgeni Roppel / Greenpeace
© Marie Jacquemin / Greenpeace

Tres años más tarde, este compromiso se profundizó con la firma de la Carta de Belgrado, un acuerdo internacional que estableció un marco general para la educación ambiental, definiendo sus objetivos, metas y principios fundamentales. Desde entonces, la educación ambiental es entendida como una herramienta esencial para generar conciencia, promover la participación ciudadana y avanzar hacia modelos de desarrollo más sustentables.

En Argentina, este camino se fortaleció con la sanción de la Ley 27.621 de Educación Ambiental Integral, que posiciona la temática como un eje transversal y brinda herramientas y lineamientos para su implementación en ámbitos educativos, organizaciones e instituciones de todo el país.

Educar para transformar nuestra relación con la naturaleza

Hoy más que nunca, frente a la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y la contaminación, resulta urgente revisar la forma en que nos vinculamos con el ambiente. La educación ambiental se constituye como un proceso participativo que busca concientizar sobre los problemas ambientales a nivel global y local, identificar las interacciones entre el ambiente y la sociedad, y fomentar una relación más armoniosa entre las actividades humanas y la naturaleza.

La solución a los problemas ambientales no puede darse sin un profundo cambio cultural. En ese sentido, la educación ambiental es la base de esa transformación: la principal herramienta para promover nuevas miradas, valores y prácticas que nos permitan cuidar el planeta y garantizar la calidad de vida de las generaciones presentes y futuras.

La escuela como espacio clave para el cambio

La escuela aparece como un espacio privilegiado para llevar adelante esta tarea. Es allí donde se construye conocimiento, se fortalecen la participación colectiva, la solidaridad y el compromiso. Formar a las nuevas generaciones en actitudes de cuidado, respeto y protección del ambiente es una misión central si queremos un futuro sostenible.

Creemos que las escuelas tienen un enorme potencial para este desafío, ya que no solo transmiten contenidos, sino que también promueven valores y habilitan experiencias que pueden transformar la manera en que niñas, niños y adolescentes se relacionan con su entorno.

Greenpeace en las escuelas: una misión que se construye todo el año

Desde Greenpeace en las escuelas trabajamos durante todo el año para poner en acción esta misión. Se trata de un programa dirigido a educadores y educadoras de todo el país, cuyo objetivo es difundir y acercar información, materiales y recursos educativos que permitan la concientización sobre los conflictos y problemas ambientales que atravesamos a nivel global, regional y local.

El programa funciona como un espacio de encuentro con la comunidad educativa, desde el cual buscamos promover, acompañar y potenciar experiencias y proyectos de educación ambiental en las escuelas. A través de estas iniciativas, alentamos a que niñas, niños y adolescentes se interioricen en estas problemáticas, sumen sus voces, ideas y propuestas, y se conviertan en protagonistas en la búsqueda de alternativas y soluciones.

En este Día Mundial de la Educación Ambiental, renovamos nuestro compromiso con la educación como motor de cambio. Porque educar para cuidar el ambiente es educar para la vida, para la justicia social y para un futuro en el que el amor y la protección de nuestro planeta sean valores compartidos por toda la sociedad.