
El Día Internacional por la Preservación de los Bosques Tropicales, que se celebra hoy, nos brinda la ocasión perfecta para recordar que Colombia no tiene un solo tipo de bosque tropical. Es decir que si, hasta ahora, pensábamos en los bosques tropicales colombianos como una masa verde homogénea que sólo se encontraba en la Amazonía, estábamos equivocados.
© Todd Southgate / Greenpeace
Colombia alberga una notable diversidad de paisajes forestales tropicales: selvas húmedas amazónicas y del Pacífico, bosques inundables, bosques de transición, bosques secos tropicales, manglares y mosaicos donde se encuentran tierras bajas, ríos, montañas y sabanas.
Todos son ecosistemas de enorme riqueza que tienen a su cargo funciones vitales, como regular el agua, almacenar carbono, sostener culturas, albergar especies únicas y ayudar a reducir la vulnerabilidad frente a la crisis climática. Sin embargo, como ocurre en todo nuestro entorno natural, también se encuentran bajo presión constante. De hecho, del año 2023 al 2024 a nivel mundial, se duplicó la pérdida de bosque tropical primario llegando a 6,7 millones de hectáreas desaparecidas, un aumento impulsado en gran medida por incendios.
Este número muestra que la crisis está muy lejos de estar resuelta. En cambio, está entrando en una fase más compleja por la interacción entre deforestación, degradación, sequías, fuego y calentamiento global.
Por eso, vale volver a remarcar que por su importancia y diversidad, los bosques tropicales exigen políticas diferenciadas para proteger a cada uno según sus amenazas.
Chiribiquete: un ejemplo emblemático de la riqueza forestal tropical de Colombia

Basta ver su postal típica, con las rocas recortando el horizonte y elevándose sobre la vegetación exuberante y maravillosa, para entender que estamos frente a un lugar tan valioso como único. Eso es Chiribiquete, uno de los paisajes más singulares de nuestro país, ubicado en la selva amazónica del centro-sur.
Sus más de 4 millones de hectáreas de extensión se dividen en áreas de mosaico de selva húmeda tropical amazónica, bosques de tierra firme, bosques inundables, sabanas, ecosistemas acuáticos y formaciones rocosas del Escudo Guayanés.
Un lugar increíble donde se mezcla la biodiversidad, el aislamiento ecológico y el patrimonio cultural que resguarda. Tal es así que la UNESCO lo reconoce como Patrimonio Mundial bajo el nombre de Parque Nacional Chiribiquete – “La Maloca del Jaguar”.
En definitiva, de ambientes como éste hablamos cuando nos referimos a la necesidad de preservar los bosques tropicales de Colombia.
Tenemos herramientas que ayudan a su preservación. Sólo hay que usarlas.
La protección de los bosques tropicales debe conectarse con decisiones concretas. Es por eso que seguir de cerca la aplicación de las siguientes herramientas es lo que marcará la diferencia a favor de una preservación efectiva y real.
1. Trazabilidad ganadera y cadenas libres de deforestación
Es clave hacer seguimiento a la reglamentación e implementación de la ley de Ganadería Sostenible y Libre de Deforestación, orientada a disponer instrumentos para la trazabilidad de la cadena de la carne y la protección de núcleos de deforestación en bosques priorizados de la Amazonía.
2. Estrategia Integral de Control a la Deforestación y Gestión de los Bosques.
Presentada por Minambiente como la apuesta del país para reducir la deforestación y degradación de los bosques y promover su gestión sostenible. El reto es pasar de planes a control territorial efectivo, alternativas económicas y gobernanza con comunidades.
3. Plan de Acción de Biodiversidad de Colombia al 2030
Después de la COP16, Colombia debe demostrar que sus compromisos de biodiversidad se traducen en protección real de ecosistemas, restauración, financiamiento y participación de comunidades. Minambiente señala que este plan agrupa iniciativas para conservar y utilizar sosteniblemente la biodiversidad, detener y revertir su pérdida hacia 2030.
4. Compromisos climáticos de Colombia
La protección de bosques es central para las metas climáticas del país. La NDC 3.0 de Colombia, presentada en versión declarativa en 2025, organiza los compromisos climáticos del país ante el Acuerdo de París y debe traducirse en medidas concretas para reducir emisiones, proteger bosques y aumentar la adaptación.
5. Derechos de pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes, campesinas y defensores ambientales.
No hay preservación de bosques tropicales sin garantías para quienes los habitan, los conocen y los han protegido históricamente.
En el Día Internacional de la Preservación de los Bosques Tropicales, Greenpeace recuerda que proteger estos ecosistemas no puede quedarse en una declaración simbólica. Colombia ya cuenta con herramientas para actuar: la Ley de Ganadería Sostenible y Libre de Deforestación, la Estrategia Integral de Control a la Deforestación, el Plan de Acción de Biodiversidad al 2030, sus compromisos climáticos y el reconocimiento de los derechos de pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes, campesinas y personas defensoras ambientales.
El desafío es convertir esas herramientas en resultados verificables: trazabilidad pública, cadenas libres de deforestación, restauración, financiamiento, control territorial y garantías para quienes cuidan los bosques.


