CRISIS CLIMÁTICA

Más deforestación, más destrucción, significan más eventos meteorológicos extremos como tormentas severas, e inundaciones.

Exigí acciones urgentes para mitigar y enfrentar la actual crisis climática.

El problema

Atravesamos una crisis climática sin precedentes en la historia moderna. La frecuencia, intensidad y duración de los fenómenos meteorológicos extremos están en aumento, al igual que sus impactos. 

Como venimos advirtiendo, y la Corte Interamericana de Derechos Humanos ya confirmó, los Estados deben tomar medidas urgentes para mitigar sus causas y adaptarnos ante los impactos, que ya están afectando a millones de personas en nuestro país.

Fenómeno El Niño, ¿qué es?

Imagina que el océano Pacífico es una olla de agua gigante. En condiciones normales, los vientos empujan el agua caliente hacia el lado oeste del océano, lejos de América. Pero, cada cierto tiempo, esos vientos se debilitan y el agua caliente regresa hacia las costas de América del Sur. Eso es El Niño: un calentamiento inusual de la superficie del océano Pacífico que desordena el clima de todo el planeta.

El Niño suele tener una frecuencia promedio de diez o quince años en su versión más intensa,  y cada vez que llegan reconfigura el clima del planeta durante meses.

¿Cómo impacta El Niño en nuestro país?

Cuando aterriza en Colombia, El Niño se traduce en que hay menos lluvia de lo normal, las temperaturas suben, los ríos bajan de nivel, los embalses se vacían, aumentan los incendios forestales y los cultivos se secan. En pocas palabras: menos agua donde más se necesita.

El riesgo de incendios en la Amazonia es mayor en las áreas donde el almacenamiento de agua subterránea está comprometido por la sequía. Estos reservorios tardan mucho en recuperarse cuando se ven afectados por sequías consecutivas y extremas.
De hecho, en Parques Nacionales Naturales ya se observan incendios activos. Un bosque que ya está herido arde más fácil. 
La Amazonia y el norte de Sudamérica, incluidas zonas de Colombia, enfrentarán sequía hidrológica, incendios forestales y temperaturas extremas a causa del fenómeno de El Niño.

A su vez, en la vida de colombianos y colombianas se siente de las siguientes formas: 

  1. Las familias campesinas pueden perder su cosecha de papa o maíz y hay menos oferta en las ciudades
  2. Municipios se pueden quedar sin agua potable por sequía. 
  3. La factura de energía sube porque los embalses se vacían o por la necesidad de usar más ventilación a raíz de la sensación térmica en ciudades costeras. 
  4. El precio del mercado aumenta cuando los alimentos escasean. Un fenómeno de El Niño fuerte podría incrementar la inflación de alimentos, con cultivos como la yuca, la palma de aceite y productos básicos como el café, el arroz, el maíz y la papa en zona de riesgo.

¿Qué hacer?

Es necesario apostar por una transición real hacia energías renovables, limpias y accesibles para todas las personas y avanzar en la protección de ecosistemas que son vitales para la regulación climática como los páramos, océanos, bosques y humedales. ¡Estamos a tiempo!

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