Un glaciar en la arena. Juegos imposibles. Reglas que no cierran: la llamativa iniciativa de Greenpeace que busca llevar conciencia sobre las problemáticas ambientales a la ciudad balnearia.

© Diego Izquierdo Greenpeace

Este verano, lo absurdo toma forma en la playa, a metros del Torreón del Monje, de la mano de Greenpeace. Con una intervención del artista local Javier Almirón que propone una imagen tan impactante como inquietante: un glaciar fuera de lugar.

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La acción se completa con una serie de juegos deliberadamente absurdos —como jugar al fútbol o al tenis con una pelota gigante— para invitar a quienes se acerquen a experimentar, desde el cuerpo y el juego, la sensación de que algo no funciona como debería.

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Lo verdaderamente fuera de lugar no es un glaciar en la arena, sino poner en riesgo el agua que nos sostiene. Los glaciares son reservas estratégicas de agua dulce y su protección es clave para garantizar el presente y el futuro de millones de personas en un contexto de crisis climática”, aseguró Matías Arrigazzi, vocero del equipo de Greenpeace Argentina. “Porque si esta actividad resulta ridícula, hay algo que lo es aún más: la posible modificación de la Ley de Glaciares”.

La norma  protege reservas estratégicas de agua dulce y ecosistemas fundamentales, cuya alteración pondría en riesgo un bien común esencial para el presente y el futuro.

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Los glaciares y el ambiente periglacial abastecen de forma directa a 7 millones de personas en el país e indirectamente sostienen actividades económicas regionales como la agricultura y el turismo. La ley vigente protege estos ecosistemas de manera integral, sin condicionarlos a verificaciones posteriores, ya que reconoce que un daño puede ser irreversible. Su degradación no sólo comprometería la disponibilidad de agua en la actualidad, sino la resiliencia hídrica necesaria en un país fuertemente afectado por la crisis climática.

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La intervención busca generar preguntas más que respuestas, apelando al contraste entre lo que parece absurdo a simple vista y lo que, sin embargo, está ocurriendo en la realidad  y tendrá su inminente tratamiento en sesiones extraordinarias en el Congreso.