La ganadería intensiva y la deforestación

La expansión descontrolada de la industria ganadera está generando un crimen histórico sobre un lugar único: el Gran Chaco, el segundo ecosistema forestal de Sudamérica después del Amazonas. Allí conviven más de 4 millones de personas, 3.400 especies de plantas, 500 especies de aves, 150 mamíferos, 120 reptiles, 100 anfibios. Y particularmente el rey de la región: el yaguareté.

Para poder alimentarse y reproducirse los jaguares de la región dependen de territorios de bosques continuos muy grandes (como mínimo 40 mil hectáreas). 

Pero la industria ganadera pone a funcionar sus topadoras que arrasan impunemente con todo a su paso, haciendo desaparecer los bosques. En esos suelos, ahora rasos, instala sus vacas luego de plantar pasturas para el engorde de un producto que luego será exportado y terminará en la góndola de un supermercado. De esta manera, el famoso bife argentino llega a la mesa de los consumidores del mundo a costa de la destrucción de bosques nativos.

 

Peligros para el yaguareté

El hogar del yaguareté es eliminado o queda fragmentado. Si a esto se le suma que el desmonte abre caminos que facilitan la entrada a cazadores furtivos, los yaguaretés quedan cada vez más acorralados, al borde de la extinción.

 

Impacto en los habitantes de la región chaqueña

La deforestación impacta directamente sobre las familias indígenas y campesinas que históricamente habitan y utilizan esos bosques pero que, por desidia del Estado, no obtuvieron su titularización; y que,después del paso implacable de las topadoras, pierden su forma de vida y sustento, caen en la pobreza extrema y ello provoca que deban emigrar a la periferia de las grandes ciudades. Son cada vez más los casos en los cuales los conflictos de tierras terminan con campesinos e indígenas asesinados, donde es frecuente el accionar de guardias armadas bajo la orden de los empresarios. 

Resulta evidente que los beneficiarios de los desmontes son los grandes productores agropecuarios, grandes frigoríficos y el Estado nacional, mediante los impuestos. ¿Cuánto llega de esas ganancias para la gente de la región chaqueña? ¿Y al resto de los habitantes de las provincias? Muy poco. Y a un costo social y ambiental enorme.

 

La exportación de carne a costa de la destrucción de bosques

Tras una investigación de más de un año revelamos a algunos de los responsables detrás de este brutal negocio que está llevando a la desaparición de los bosques chaqueños: grandes frigoríficos de Argentina (Carnes Pampeanas de CRESUD y  Bermejo) que exportan carne vacuna a grandes supermercados y mayoristas de Europa e Israel (Albert Heijn, Shufersal, Zandbergen, Intervlees). 

Estos grandes productores agropecuarios en su mayoría no son de la región chaqueña, sino que provienen principalmente de la región pampeana tradicionalmente ganadera (Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe) y en algunos casos del exterior.  En vez de adaptarse a las limitantes y las posibilidades que les brinda el ecosistema para producir, deciden transformarlo, destruyéndolo. Esta “pampeanización del Chaco” se viene produciendo fundamentalmente porque el precio de una hectárea en el norte oscila entre los 300 y 500 dólares (con bosques), mientras que en la zona pampeana su valor ronda entre los 10 mil y 15 mil dólares. 

La principal razón de la deforestación es el avance de la frontera agropecuaria en la región chaqueña, cuya producción (soja y ganadería intensiva) tiene como principal destino la exportación y no el consumo local. En gran medida destruyen nuestros bosques para alimentar a pollos y cerdos de China y Europa; o para que consumidores de europa disfruten de un jugoso bife supuestamente producido “en las pampas”. 

 

El papel del Banco Hipotecario

El Banco Hipotecario es una subsidiaria de los dueños de la empresa CRESUD,  un importante actor agropecuario en América Latina, con negocios en Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay en cultivos, caña de azúcar y ganado, donde posee más de 800.000 hectáreas de bosques. 

Sus principales accionistas y directores son Eduardo Elsztain y Alejandro Elsztain, quienes son también los principales accionistas y directores del Banco Hipotecario y centros comerciales, supermercados, financieras, telecomunicaciones, tecnología, energía, turismo y hoteles en Argentina e Israel. 

Carnes Pampeanas S.A. (Exportaciones Agroindustriales Argentinas S.A.) es un frigorífico subsidiario de Cresud S.A.C.I.F. y A., y está ubicado en la provincia de La Pampa, territorio tradicionalmente ganadero de Argentina.  Además de proveer carne vacuna a su propio frigorífico, Cresud también suministra ganado a Frigorífico Bermejo S.A. La empresa,cuya cuota de carne de alta calidad para  exportar a la Unión Europea (2018/2019) es de 1.344 toneladas, ahora mismo están desmontando bosques nativos para ganadería intensiva.

Desde Greenpeace realizamos un análisis de imágenes satelitales durante un período de 20 años comparando una imagen satelital de 1998 con otra de 2018 en los campos de Cresud (finca “Los Pozos” y otras) en la provincia de Salta.  Esos cuadros indican los cambios en el uso del suelo en la cobertura del paisaje: se observa que se deforestaron 120.000 hectáreas de bosques (6 veces el tamaño de la ciudad de Buenos Aires) durante esos 20 años. 

La degradación, deforestación y fragmentación de los bosques que aún quedan en sus fincas (170.000 hectáreas) pondrán en peligro la supervivencia del yaguareté. 

 

El riesgo inminente

A nivel nacional si se implementa el acuerdo MERCOSUR – Unión Europea, crecerá la demanda de carne vacuna argentina, será más rentable el negocio exportador de los grandes frigoríficos y crecerá aumentará la presión sobre los bosques.

A esto se le suma los ambiciosos planes de aumento del stock bovino de las provincias del norte de Argentina (10 millones más de vacas) ponen en riesgo a 10 millones de hectáreas de bosques

 

Nuestro pedido

A pesar de que el yaguareté fue declarado Monumento Nacional no se está protegiendo su territorio y esto pone en serio peligro su subsistencia. Por esa razón, Greenpeace presentó el 19 de julio (2019) un amparo judicial ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación en nombre y representación del Yaguareté (de toda la especie) que habita en el Gran Chaco argentino  para que se garantice “Deforestación Cero” en sus territorios

Es la primera vez en la historia jurídica de nuestro país que tiene lugar una presentación en nombre de una especie y de los Derechos de la Naturaleza. La demanda se realizó contra cuatro provincias -Chaco, Salta, Formosa y Santiago del Estero-, donde se encuentra el hábitat del yaguareté,  y el Estado nacional, por no cumplir la ley Nacional de Bosques.

Desde Greenpeace con esta campaña reclamamos a las empresas (supermercados, frigorificos) que adopten una Política de Deforestación Cero y que, en caso de ya tenerla, la implementen seriamente. Esto implica asegurar que tanto su sistema de producción como sus proveedores no provoquen deforestación y respeten los derechos de los pueblos originarios..

¡Actuá ahora para proteger al yaguareté de la región chaqueña! FIRMÁ la petición para frenar la destrucción de los bosques que son su hogar.

 

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El sacrificio de los bosques del Gran Chaco (julio 2019)

 

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