![Tortugas Marinas en peligro: cómo impactan en su supervivencia la contaminación plástica y el cambio climático <!-- wp:paragraph -->
<p>Las <strong>tortugas marinas</strong> son animales increíbles que habitan nuestro planeta desde los tiempos de los dinosaurios. Es decir, son tan fuertes que<strong> sobrevivieron a la extinción masiva</strong> que aconteció <strong>en el período </strong><strong>Cretácico-Paleógeno</strong> y que borró de la faz terrestre a tres cuartas partes de las especies de plantas y animales de la Tierra. </p>
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<figure class="wp-block-image size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-colombia-stateless/2025/06/4f1abb58-gp1sx0d0_medium-res-with-credit-line-1200px-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-14759"/><figcaption class="wp-element-caption">Una gran tortuga cabezona macho en el arrecife de Ningaloo, Australia Occidental.</figcaption></figure>
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<p><strong>Hoy, lamentablemente, se enfrentan a nuevas amenazas</strong> como la contaminación plástica y el cambio climático, que las ponen al punto de la desaparición, una vez más. </p>
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<p>En nuestro país tenemos la fortuna, y la responsabilidad, de albergar a <strong>5 de las 7 especies que existen en el mundo</strong>, todas ellas enlistadas en una categoría de riesgo. Por eso, éste <strong>16 de junio</strong> -y como cada año- nos sumamos al <strong>Día Internacional de las Tortugas Marinas </strong>para crear conciencia sobre la importancia de su preservación. </p>
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<figure class="wp-block-image size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-colombia-stateless/2024/06/cebec130-dreym_img_0588-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-12483"/><figcaption class="wp-element-caption">Expedición Salvar el Pacifico Colombiano, Isla Malpelo ©Diana Rey Melo / Greenpeace</figcaption></figure>
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<figure class="wp-block-image size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-colombia-stateless/2024/04/b9268d49-dreym_img_0662-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-12104"/><figcaption class="wp-element-caption">Expedición Salvar el Pacifico Colombiano, Isla Malpelo ©Diana Rey Melo / Greenpeace</figcaption></figure>
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<h2 class="wp-block-heading"><strong>¿Sabías esto sobre las tortugas marinas?</strong></h2>
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<p class="has-grey-100-background-color has-background">⮕ <strong>Sus ancestros son las tortugas de agua dulce</strong> y para poder adaptarse al mar, tuvieron que desarrollar aletas con una forma similar a los remos, que son más eficientes para moverse en este medio. </p>
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<p class="has-grey-200-background-color has-background">⮕ Pasan la mayor parte del tiempo en el agua (<strong>90% de su vida), donde consiguen alimento, se reproducen y migran</strong>. Cumplen un rol esencial porque <strong>ayudan a mantener la salud de los lechos de pastos marinos y los arrecifes coralinos</strong>, que benefician a otras especies, explican desde la organización Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) </p>
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<p class="has-grey-100-background-color has-background">⮕ Sus <strong>rutas de migración</strong>, que conectan el área de forraje hasta la playa de anidación, pueden abarcar miles de kilómetros. Quienes las realizan son las <strong>hembras, que son las que tienen que volver a tierra para desovar</strong>. En cambio, los <strong>machos una vez que entran al mar, nunca más vuelven a tierra</strong>. </p>
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<p class="has-grey-200-background-color has-background">⮕ La ruta migratoria del <strong>Pacífico Colombiano</strong> <strong>es vital para la vida marina</strong> – tortugas marinas, tiburones y ballenas – que van y vienen entre las islas, buscando un lugar para anidar o en busca de alimento. </p>
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<h2 class="wp-block-heading"><strong>Basura plástica y cambio climático, los dos peligros que acechan a las tortugas marinas</strong></h2>
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<p>El primer problema que pone en jaque la vida de las tortugas marinas es la <strong>contaminación plástica </strong>en los océanos, algo que es realmente<strong> grave</strong>. Se ha comprobado la presencia de <strong>microplásticos</strong> tanto en el océano Pacífico como en el Caribe en cantidades preocupantes: <strong>hasta 8.000 microplásticos</strong><strong> </strong><strong>por metro cuadrado de playa</strong>. </p>
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<figure class="wp-block-image size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-colombia-stateless/2025/06/ab78b509-gp0stqy2j_medium-res-with-credit-line-1200px-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-14765"/><figcaption class="wp-element-caption">Bolsa de plástico en las aguas de la bahía de Laganas, la zona de anidación más importante de la tortuga boba en el mar Mediterráneo.</figcaption></figure>
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<p>Como consecuencia, <strong>1 de cada 3 tortugas mueren a causa de ingerir plástico (</strong>a menudo confunden las bolsas de plástico flotantes con medusas), lo que resulta en inanición a medida que sus estómagos se llenan de basura indigerible. </p>
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<p>La basura plástica, en particular la que deriva de productos desechables de un solo uso, llega a los mares desde las ciudades, en un triste viaje que comienza con el mal descarte y continúa por el sistema de alcantarillado y de allí, impulsada por las tormentas, el viento o la lluvia, a los cursos de agua sin importar qué tan lejos nos encontremos de la costa. </p>
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<figure class="wp-block-image size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-colombia-stateless/2024/11/0fd251ac-gpco-plastico-playa-colombia-credito-martin-katz-greenpeace-8-1024x684.jpg" alt="" class="wp-image-13969"/></figure>
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<p>No olvidemos que el plástico se desintegra en pequeñas partículas (microplásticos) pero nunca desaparece por completo del ambiente, por eso causa irreparables daños a <strong> </strong>la fauna marina y a los ambientes en general. </p>
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<p>Mientras el uso y consumo de <strong>plásticos de un solo uso</strong> aumenta anualmente, la capacidad de los sistemas de reciclaje no aumenta a la misma velocidad. Por este motivo, la implementación de la <strong>Ley de Plásticos de un solo uso (número 2232)</strong>, es crucial para disminuir esta carga ambiental. Aprobada en 2022, para julio de 2024 estableció la <strong>prohibición de la fabricación, importación, comercialización y uso de productos plásticos de un solo uso</strong>, entre ellos bolsas plásticas para embalar en puntos de pago, pitillos (pajillas) plásticos, mezcladores de bebidas plásticas, etc. Esta <strong>ley progresiva</strong> busca eliminar los plásticos de un solo uso a 2030 a nivel nacional.</p>
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<p>El segundo gran problema es el <strong>cambio climático</strong>, que <strong>afecta severamente la supervivencia de las tortugas marinas al alterar </strong><strong>las temporadas migratorias y también la composición de sus poblaciones</strong>. </p>
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<figure class="wp-block-image size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-colombia-stateless/2025/06/f906a6a4-gp1sx0d8_medium-res-with-credit-line-1200px-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-14760"/><figcaption class="wp-element-caption">Varias crías de tortuga verde comienzan a salir de un nido, cerca del arrecife de Ningaloo en Australia Occidental.</figcaption></figure>
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<p>Está constatado que la determinación del sexo de estos bellos anfibios depende de la temperatura de la arena, explican desde la WWF. Entonces, cuando la arena está más fría, nacen mayor cantidad de machos, mientras que si está más caliente, nacen más hembras. Es por esto que un cambio en las temperaturas globales altera la temperatura de la arena, lo cual afecta el sexo de las crías e<strong> incrementa el riesgo de una inestabilidad en la composición de las poblaciones</strong>.</p>
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<p>Al mismo tiempo, <strong>el aumento del nivel del mar hace que se pierdan playas donde la especie suele anidar</strong>. Las tormentas e inundaciones cada vez más frecuentes pueden arrasar los nidos y los pastos se degradan o cambian en abundancia y distribución.</p>
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<p>Por todo esto, hoy en su Día Internacional y cada día del año desde Greenpeace seguimos trabajando para <strong>conseguir un Tratado Mundial sobre los Plásticos </strong>fuerte y jurídicamente vinculante en las Naciones Unidas que impida que las grandes marcas y las grandes petroleras produzcan cada vez más plástico. A la par que exigimos la creación de santuarios marinos a través del <strong>Tratado Global de los Océanos</strong>, un marco que podría allanar el camino para una vasta red de santuarios oceánicos que abarcan todo el mundo, <strong>fuera del alcance de la actividad humana</strong> destructiva, proporcionando a nuestros océanos el espacio que necesitan para recuperarse y prosperar. Y dando a estas tortugas la oportunidad de vivir millones de años más.</p>
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<figure class="wp-block-image size-full"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-colombia-stateless/2025/06/a6e80505-gp0sttpzk_medium-res-with-credit-line-1200px.jpg" alt="La actriz y activista Shailene Woodley, sostiene un cartel de Greenpeace que dice "Protejamos a las tortugas". " class="wp-image-14771"/><figcaption class="wp-element-caption">La actriz y activista Shailene Woodley, sostiene un cartel de Greenpeace que dice "Protejamos a las tortugas".</figcaption></figure>
<!-- /wp:image -->](https://www.greenpeace.org/static/planet4-chile-stateless/2025/07/39f0ae7d-gp0su15sm_medium-res-with-credit-line-1200px-1024x683.jpg)
Por primera vez en la historia la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) reconoció la existencia de un derecho humano a un clima sano, derivado del derecho a un ambiente sano, y contundentemente se refirió al deber de los Estados de actuar contra las causas del cambio climático, mitigar las emisiones, determinar el impacto climático de actividades industriales y avanzar progresivamente hacia el desarrollo sostenible. Celebramos esta victoria que es el resultado del arduo trabajo y el liderazgo de las comunidades locales, pueblos indígenas y organizaciones de la región.
Sequías, inundaciones, incendios, deslizamientos y emergencia alimentaria. Con la crisis climática y las desigualdades sociales golpeando con más fuerza, menos de la mitad de las personas que viven en las ciudades se sienten seguras frente a fenómenos meteorológicos extremos, lo que afecta de forma desproporcionada a comunidades que han sido históricamente marginalizadas y, paradójicamente, han tenido una baja o nula contribución a la crisis climática global.
Durante años, muchos líderes han postergado las acciones necesarias para hacer frente a la crisis climática, permitiendo que las causas del problema, como la contaminación de grandes industrias (combustibles fósiles y agroindustriales), se profundicen. Mientras tanto, el costo de mitigar y adaptarse a los impactos del cambio climático sigue aumentando, afectando cada vez más a nuestras comunidades, hogares y medios de vida.
En este escenario un grupo de personas valientes, afectadas por la crisis climática alzaron la voz, por sus comunidades y por todos nosotros, ante tribunales de todo el mundo. Por ello, desde Greenpeace celebramos las iniciativas que supieron decir BASTA y pusieron límites, derechos y responsabilidades frente a la crisis climática que afecta especialmente a América Latina y el sur global. ¡Y lograron resultados!
Como respuesta a una solicitud presentada por los gobiernos de Chile y Colombia a la Corte Interamericana de Derechos Humanos -el máximo tribunal de derechos humanos de las Américas- reconoció que la emergencia climática no es sólo una crisis ambiental, sino una amenaza directa a los derechos humanos en América Latina y el Caribe.
La decisión además se convirtió en el proceso más participativo en la historia de la corte, con 265 observaciones escritas y más de 150 intervenciones orales, organizaciones internacionales, pueblos indígenas y actores de la sociedad civil presentaron argumentos orales y escritos, incluyendo a Greenpeace Internacional, con aportes de Greenpeace Andino. Estos testimonios enriquecieron el proceso y garantizaron que el derecho internacional se construyera desde los territorios, no sólo desde los escritorios del poder.
Un camino hacia la justicia climática, ambiental y social
En enero del año 2023 la República de Colombia y la República de Chile presentaron a la Corte Interamericana de Derechos Humanos una solicitud de opinión consultiva para “aclarar el alcance de las obligaciones estatales, en su dimensión individual y colectiva, para responder a la emergencia climática en el marco del derecho internacional de los derechos humanos”. Se sostuvo que era clave prestar especial atención a los impactos diferenciados que sufren personas de diversas regiones y poblaciones, tanto como la naturaleza y en la supervivencia humana.

En el pedido ambos países subrayaban que la emergencia climática representa una amenaza directa para la vida, la seguridad alimentaria, el acceso al agua y otros derechos esenciales. De acuerdo con informes del IPCC, el calentamiento global podría alcanzar los 1,5 °C entre 2030 y 2052, lo cual representa un riesgo crítico de daños irreversibles. Entre las consecuencias destacadas están el aumento de la migración climática, la pérdida de biodiversidad, la inseguridad alimentaria y las crecientes desigualdades sociales y económicas.
En la solicitud se destacaba cómo las regiones andina y amazónica, en particular, enfrentan un riesgo elevado frente a la crisis climática.
Uno de los aspectos más importantes planteados en la solicitud fue la necesidad de adoptar un enfoque interseccional, intergeneracional y de derechos humanos, que reconociera la vulnerabilidad diferenciada de ciertos grupos, como niños, pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes, mujeres y personas con discapacidad, entre otros. Según datos citados, el 80% de las personas desplazadas actualmente por fenómenos climáticos son mujeres y niñas.
Antecedentes de la crisis climática en clave de derechos humanos.
En 2017, la Corte IDH ya había reconocido el derecho a un medio ambiente sano como derecho autónomo. Sin embargo, se consideraba necesario precisar aún más el alcance de las obligaciones estatales, tanto a nivel nacional como internacional, para afrontar las causas y consecuencias del cambio climático, incluyendo las responsabilidades de actores no estatales y de entidades subnacionales.
En este contexto, la solicitud de Chile y Colombia destacó la importancia de establecer estándares interamericanos que orientaran la respuesta climática regional. Esto debía incluir medidas de mitigación, adaptación, restauración y cooperación internacional, considerando criterios de responsabilidades comunes pero diferenciadas. Este principio reconoce que, si bien todos los países deben actuar, no todos han contribuido por igual al calentamiento global ni tienen la misma capacidad para enfrentarlo.
Finalmente, el documento resaltó que ya existían precedentes internacionales —como los litigios en curso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y los pronunciamientos del Comité de Derechos Humanos de la ONU— que evidencian una tendencia global hacia la judicialización del cambio climático.
Una garantía para los derechos de las generaciones presentes y futuras.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos pudo aprovechar esta oportunidad histórica para establecer estándares sólidos para la protección de las personas en toda la región. Pudo actuar en favor de las personas más vulnerables a la emergencia climática, aclarando las obligaciones en materia de derechos humanos que estos gobiernos asumieron en la región de las Américas. Pudo ejercer presión moral y legal sobre nuestros líderes para que tomen medidas climáticas adecuadas, basadas en la ciencia establecida, para regular a los contaminadores climáticos y defender los derechos humanos.

Puso así de forma inequívoca los derechos de las personas y de la naturaleza, tanto de esta como de las futuras generaciones, por encima de los intereses de los intereses económicos que han contribuido a la crisis.
Ahora que el tribunal cumplió con su parte todos tenemos un papel que desempeñar, apoyando a las comunidades que dieron esos primeros pasos importantes en los tribunales y exigiendo responsabilidades a nuestros líderes. Deben cumplir con su deber para con todos nosotros, actuando ahora para garantizar la justicia climática para las personas afectadas y un futuro seguro y medios de vida sostenibles para todos.


