Nuestro sistema de producción ha enfermado a los océanos. Ante esta realidad innegable cabe preguntarnos, ¿los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el Tratado Mundial llegarán a brindar una solución a tiempo? 

Desde la revista Nature la respuesta a este interrogante es rotunda: las medidas tardan demasiado en activarse y la hipocresía amenaza el futuro de los océanos.  

Océanos y ODS,  en situación crítica

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El listado de males que aqueja a los océanos es largo y desolador:

  • Al calentarse el planeta, las aguas se acidifican cada vez más (en la era industrial su acidez aumentó 30%). 
  • Desde 1.960 se cuadruplicaron las áreas que se consideran “muertas” (su nivel de oxígeno es tan bajo que ya no albergan vida). 
  • Para 2025, la cantidad de plástico en los mares se calcula que llegará a 150 millones de toneladas. 

Frente a este panorama, sólo 3% de los océanos está fuertemente protegido bajo el título de reservas marinas. 

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<figure class="wp-block-image size-full"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-colombia-stateless/2023/09/fe501ae3-gp0stq160_web_size_with_credit_line.jpg" alt="" class="wp-image-10577"/></figure>
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<p>¡Una buena noticia para nuestra selva amazónica! A partir del año próximo, el <strong>Plan de Contención de la Deforestación</strong> impulsará la <strong>restauración de 30.000 hectáreas de bosque </strong>que sufrieron degradación a través de los años. </p>
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<p>La iniciativa se realizará de la mano de las comunidades, quienes también se beneficiarán de programas de pagos por servicios ambientales, asistencia técnica y educación ambiental.</p>
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<p>La medida fue anunciada hace pocos días por el Ministerio de Ambiente. Y representa un horizonte alentador para esta región vital, que abarca 42,3% del territorio nacional. </p>
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<p>Porque en caso de no tomarse acciones como ésta, se podrían perder al menos 2,1 millones de hectáreas de bosques en 17 años, según los cálculos del Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (SINCHI).</p>
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<h2 class="wp-block-heading">¿<strong>Qué acciones se realizarán para detener la deforestación?</strong></h2>
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<figure class="wp-block-image size-full"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-colombia-stateless/2023/09/5603a4ca-gp1sujkr_web_size_with_credit_line.jpg" alt="" class="wp-image-10578"/><figcaption class="wp-element-caption">Área deforestada en el Amazonas.</figcaption></figure>
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<p>Para lograr reparar las 30.000 hectáreas de bosques se planea<strong> crear Núcleos de Desarrollo Forestal y de la Biodiversidad en las zonas más afectadas</strong> por la deforestación en el Arco Amazónico, formado por Putumayo, Caquetá, Guaviare y Meta. También se darán fondos para conservar siete áreas protegidas en esta región. </p>
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<p>Otra forma de frenar la deforestación pasará por <strong>Inhabilitar e intervenir las vías ilegales </strong>que conectan el resguardo Yaguará II al Parque Nacional Chiribiquete, construidas con fines relacionados a deforestación. Tales vías fueron creadas “con el propósito de deforestar y acaparar tierras”, afirmaron desde el Ministerio.</p>
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<p>Para complementar el Plan, se avanzará con la <strong>segunda fase de la ‘Escuela de Selva’</strong>, una iniciativa de <strong>educación ambiental y forestal</strong> que formará y certificará a mil jóvenes rurales como gestores comunitarios de selva.</p>
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<p>En la práctica, cada acción será articulada entre distintas entidades oficiales, como la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación, la Gobernación del Guaviare. </p>
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<h3 class="wp-block-heading"><strong>Las cifras de la deforestación, a la baja (pero hay que seguir alerta</strong>)</h3>
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<figure class="wp-block-image size-full"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-colombia-stateless/2023/09/5e7f3f5b-gp1szvti_web_size_with_credit_line.jpg" alt="" class="wp-image-10579"/></figure>
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<p>El Plan de Contención de la Deforestación llega luego de que en julio pasado se conociera una tendencia positiva: las cifras de <strong>deforestación</strong> en nuestro país llegaron al<strong> nivel más bajo en nueve años</strong>. Es decir que durante el año 2022, la deforestación en todo Colombia tuvo una <strong>reducción cercana al 10 %</strong>. </p>
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<p>En particular <strong>en la región amazónica</strong>, la pérdida de bosques <strong>disminuyó 25 %</strong>, de acuerdo con las cifras preliminares de deforestación reportadas por el Sistema de Monitoreo de Bosques y Carbono del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam).</p>
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<figure class="wp-block-image size-full"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-colombia-stateless/2023/09/c39f0606-gp1szu55_web_size_with_credit_line.jpg" alt="" class="wp-image-10580"/></figure>
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<p>A pesar de la mejora en los indicadores de la mayoría de departamentos amazónicos, el Putumayo presentó un aumento del 26 %. La deforestación también escaló en el Catatumbo, en el departamento de Norte de Santander; la Serranía de San Lucas, entre los departamentos de Antioquia y Bolívar, y el norte del departamento de Chocó, especifican desde la <a href="https://es.mongabay.com/2023/05/deforestacion-en-colombia-disminuyo-en-2022-bosques/." target="_blank" rel="noreferrer noopener">publicación Mongabay</a>. </p>
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<p>Según los especialistas, los números muestran mejorías pero hay que continuar alertas. Ahora el país ahora enfrenta el reto de luchar contra la deforestación en un segundo semestre del año que se pronostica bastante seco. </p>
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Al mismo tiempo, ninguno de los 17 ODS de las Naciones Unidos está en camino de alcanzarse para 2030, asegura desde sus páginas la prestigiosa publicación Nature.

Para peor, algunos Objetivos (incluyendo el número 14 que reza “conservar y utilizar los océanos, los mares y los recursos marinos de manera sostenible”)  han ido marcha atrás desde su aprobación en 2015.

El ODS 14 incluye acciones para tratar la acidificación, polución, sobrepesca, pérdida de biodiversidad y otras enfermedades marinas. A 8 años de su publicación, el balance arroja que 3 de esas metas van por buen camino y dos tuvieron avances aunque van demasiado lento como para cumplirse en plazo. Las otras 5 restantes se estancaron o retrocedieron. 

Es decir que este llamamiento a los líderes y empresas del mundo para proteger al océano, al planeta y a las personas ha caído en oídos sordos

¿El Tratado Mundial de los Océanos será la solución definitiva?

Un mensaje dice “Los océanos son vida”. Activistas de Greenpeace USA proyectan escenas de belleza y fragilidad en el icónico Puente de Brooklyn en Nueva York. En vísperas de las negociaciones por el nuevo Tratado Global de los Océanos.

El pasado mes de febrero festejamos que el Tratado Mundial de los Océanos saliera a la luz después de muchos años de lucha. Más de 100 países se comprometieron a firmar este documento y así hacer efectiva la protección del 30% de los mares para 2030

Para ello, se deben adoptar nuevas leyes que resguarden la vida marina en las aguas que quedan fuera de la jurisdicción de las naciones. Además de terminar con la pesca ilegal, que con sus prácticas para nada sustentables generan 50 mil millones de dólares al año.

Sin embargo, no es la falta de información la que impide que estas palabras se transformen en acciones. Lo que está faltando es liderazgo real por parte de los políticos de esas naciones que se comprometieron a cuidar los océanos. 

Por citar un caso reciente, en junio Noruega anunció nuevos permisos para perforaciones offshore de gas y petróleo. Como si fuera poco, propuso abrir 28.000 km cuadrados de sus aguas a la minería en aguas profundas.  

Otro ejemplo (nada ejemplar) es el de Francia, país que será anfitrión de la Conferencia de los Océanos que se realizará en 2025. El gobierno se opone a una medida para excluir una práctica destructiva de pesca llamada arrastre de fondo de las áreas marinas protegidas en la Unión Europea.

Sin embargo, no hace falta ir a Europa para encontrar incongruencias de este estilo. En Argentina, a pesar de que la ciudadanía mostró su desacuerdo con las perforaciones en busca de petróleo en el Mar Argentino, el gobierno autorizó las primeras exploraciones en la costa de Mar del Plata

Marcha multitudinaria en Mar del Plata para exigir un Mar Argentino sin Petróleo

En tanto, en Chile la industria de la salmonicultura contamina los mares de la Patagonia desde hace décadas. Y busca seguir expandiéndose incluso en áreas protegidas, como la Reserva Kawésqar. 

Si bien vale aclarar que hubo avances en tanto el gobierno chileno designó 41% de las aguas del país para su protección y, el año pasado, propuso (aunque sin éxito) revisar la constitución, en parte para implementar medidas más amplias de gestión oceánica.

Otras grandes naciones marítimas, como China, India, Brasil y Rusia, enfrentan importantes desafíos para lograr el Objetivo de Desarrollo Sostenible 14. Sin embargo, ninguna se ha presentado a sí misma como líder en asuntos oceánicos.

Es ésta la hipocresía de la que habla Nature y que es lo que está amenazando la vida de los océanos.  

Esto debe hacerse si se quiere proteger a los océanos

Salta a la vista que ninguna nación tiene la decisión política y el liderazgo para hacer frente a este gran desafío que es preservar los océanos.

Por eso, desde Nature proponen que a las naciones firmantes del Tratado se las haga responsables de los avances e inacciones, de la siguiente manera: 

  • Implementar medidas para que rindan cuentas por las promesas que hacen. 
  • Para esto se necesitará generar métricas que midan el progreso realizado. En  este sentido, los investigadores jugarán un papel crucial. 
  • Buscar financiamiento en las distintas áreas que así lo requieran para poder avanzar en los objetivos.

Los océanos son fuente y sostén de nuestra vida. Debemos exigir que gobiernos y empresas se comprometan a salvarlos, de una vez y por todas.