Crédito: Sergio Calderón / Greenpeace

La organización ambientalista realizó intervención en playas de Santa Marta en el marco de conferencia sobre transición energética

Santa Marta, Colombia, 27 de abril de 2026- En el marco de la Primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los combustibles fósiles, Greenpeace Colombia realizó una intervención en las playas de Santa Marta con el mensaje “Sol y viento: futuro energético”, escrito sobre la arena frente al mar Caribe.

La acción acompaña el llamado global de Greenpeace a acelerar la salida de los combustibles fósiles en un contexto internacional marcado por la volatilidad energética, y pone el foco en una idea clave: la transición energética debe construirse con, por y para las personas.

El mensaje busca visibilizar que Colombia y América Latina cuentan con un enorme potencial en energías renovables como el sol y el viento, pero que el verdadero desafío es garantizar que este cambio se traduzca en bienestar, acceso equitativo a la energía y justicia social para las comunidades, además de protección a ecosistemas clave.

Crédito:Sergio Calderón / Greenpeace

Colombia tiene todo para liderar una transición energética basada en el sol y el viento. Ese potencial es una oportunidad concreta para avanzar hacia un modelo más justo, con participación de las comunidades y beneficios reales para la gente. Pero para que eso sea posible, necesitamos que se desbloquee el financiamiento global que permita implementar una hoja de ruta nacional. En un contexto de crisis e inestabilidad global, además, diversificar nuestra matriz energética no solo es una necesidad climática: es clave para fortalecer la resiliencia económica del país y reducir la dependencia de los combustibles fósiles”, aseguró Laura Caicedo Valencia, coordinadora de campañas de Greenpeace Colombia. 

La intervención se realiza mientras más de 50 gobiernos se reúnen en Santa Marta para debatir cómo avanzar en la transición fuera de los combustibles fósiles a nivel nacional y global. En este contexto, Greenpeace subraya que este proceso debe:

  • Garantizar acceso a energía limpia, asequible y segura para todas las personas.
  • Incluir la participación real de comunidades locales, pueblos indígenas, afrodescendientes y juventudes.
  • Evitar la reproducción de modelos extractivistas.
  • Asegurar financiamiento justo para los países del Sur Global.
  • Garantizar la toma de decisiones basado en datos científicos.  
  • Proteger ecosistemas clave y evitar su destrucción.
Crédito: Sergio Calderón / Greenpeace

Desde Santa Marta, Greenpeace Colombia refuerza que la transición energética no puede limitarse a un cambio de matriz: debe ser una proceso planificado que mejore la vida de las personas y proteja los territorios.