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En medio de las dudas respecto de los cambios que experimentarán las ciudades en la estampa de pospandemia, el destacado académico franco-colombiano Carlos Moreno, autor de la idea de “Las ciudades de los 15 minutos”, iniciativa que está siendo ampliamente debatida en el mundo, planteó en conversación con Greenpeace Colombia que “debemos abandonar el paradigma de construcción de las ciudades a partir del consumo, el petróleo, cemento y el plástico para dar paso a una respuesta orgánica. Debemos aspirar a ciudades ecológica, social y económicamente viables”.

Y agregó: “La situación de confinamiento que hemos enfrentado nos servirá para repensar la manera de vivir que hemos tenido hasta ahora en las ciudades, cambiarlas y modificar los tipos de interacción en ellas”.

Profesor asociado de La Sorbona, Carlos Moreno es director científico de la cátedra ETI (Emprendimiento, territorio e innovación) y su trayectoria lo ha llevado a estar a la vanguardia de la idea de ciudades digitales sostenibles, ciudades vivas y, en época de pandemia, el revolucionario concepto de las ciudades de los 15 minutos, la cual busca replantear la forma en que han existido hasta hoy las grandes urbes y proponer que es posible repensarlas con desplazamientos que no impliquen más de un cuarto de hora al día.

Durante su conversación con Silvia Gómez, directora de Greenpeace Colombia, Carlos Moreno dijo que, hasta ahora, el urbanismo se ha preocupado por cambiar las ciudades, pero que no se ha preocupado de modificar la vida en las urbes. “Esto, por cierto, requiere tiempo para que se instale una idea de ciudad que priorice la ecología urbana y tenga como prioridad la proximidad”.

De acuerdo con el académico, las urbes del mundo y las colombianas deben ser entendidas como organismos vivos en donde los ciudadanos cumplen un rol fundamental. “En este sentido, los habitantes pueden ejercer un rol de empoderamiento a partir del cambio de hábitos y modificaciones en la vida urbana. La inversión urbana debe tener un retorno ecológico, económico y social. Por eso es que el problema no es si se construye o no un metro en la ciudad, sino preguntarnos las razones y sentido de los desplazamientos urbanos que tenemos”, señaló.

En este contexto, Silvia Gómez, directora de la ONG medioambiental, señaló: “En la actualidad, el 77% de los colombianos vive en áreas urbanas y este número seguirá aumentando a futuro. Esto significa que nuestras grandes urbes tienen la posibilidad y el desafío de estar a la vanguardia para enfrentar de manera distinta la crisis climática, económica y de salud que ha significado la pandemia. Por eso las ideas del profesor Moreno son tan interesantes, ya que justamente priorizan ciudades a escala humana, con acento en las relaciones cotidianas de los ciudadanos, medios de transporte menos contaminantes, un consumo consciente y, en general, un nuevo modelo económico basado en lo local y sostenible. Ya antes de la pandemia teníamos ciudades enfermas, por lo que ahora tenemos la oportunidad y responsabilidad de convertirlas en espacios mucho más sanos”.

Por último, el profesor Moreno destacó el hecho que en la convivencia y forma de funcionamiento de las ciudades la variable tiempo haya sido desplazada por el de la velocidad y aceleración. “Debe existir una apropiación del espacio público, priorizando a los peatones y su calidad de vida. Debe haber más espacio para los ciudadanos y menos para los automóviles”.
La propuestas del académico franco-colombiano se dieron en el marco del ciclo de conversaciones por las ciudades organizado por Greenpeace, las cuales se enmarcan dentro de la campaña Nuestra Nueva Ciudad, la cual busca repensar el modelo de ciudades que hoy existen en Colombia, priorizando el transporte sustentable, el comercio local y las áreas verdes.