Exijamos más y mejor transporte que nos ayude a mejorar el aire que respiramos en nuestras ciudades

Participa

Ningún niño debería estar en una cama de hospital, en lugar de un parque… ninguna niña debería pasar su recreo en el salón, en lugar de en el patio… [email protected] adolescente debería morir a consecuencia de la  contaminación, en lugar de seguir respirando un aire limpio….

Pero la mala calidad del aire ha enfermado a nuestra niñez; en días de contingencia ha “encerrado” a millones de chicas y chicos en los interiores y en México mueren cada año al menos mil 680 niñas y niños menores de 5 años de edad por enfermedades relacionadas con la mala calidad del aire.

Todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a un medio ambiente sano y a la salud, y se los estamos negando.

Estamos hartos de que nadie haga nada y que tenemos que sufrir

las consecuencias de un problema que nosotros no creamos…

Hay niños en todas partes del mundo luchando por esta misma causa”

Esa, es la voz de nuestros niños, niñas y adolescentes.  Una voz potente, clara, elocuente. Una voz que no puede ser ignorada.

Este fin de semana, en el marco del Día del niñ@, niños, niñas y adolescentes de 17 ciudades de la República participaron en la actividad  “¡Niñ@s contra la contaminación!, para expresar a través de dibujos qué es lo que más ensucia el aire que están respirando.

Nubes negras, camiones y autos con escapes y humo que llega hasta el cielo, algunos de los elementos más presentes en los dibujos que se expusieron en tendederos al terminar las actividades. Sus palabras, algunas ni siquiera pronunciadas claramente por la corta edad, también son contundentes:

“Los autos que avientan humo es lo que más contamina aquí”,

“Los coches contaminan mucho. El humo hace que el aire se contamine

y nos podamos enfermar”

“… se que tenemos que cuidar al mundo y que seria mejor usar bicicleta”

 

Ellos, nuestros niños y niñas, tienen el valor de alzar la voz.

Nosotros, la sociedad civil, tenemos que hacerles eco.

Las autoridades tienen la obligación de escucharlos. El gobierno no puede permanecer indiferente, pasivo o aletargado  ante un tema tan grave. Es urgente contar con políticas públicas de movilidad y en materia energética que permitan la reducción de emisiones de gases contaminantes para poder ofrecerles un aire limpio para respirar. Ese sería el mejor regalo para nuestra niñez.