¿México está preparado para dejar que niños y niñas decidan si usar falda o pantalón para ir a la escuela? Esta pregunta ha sido el centro del debate en los últimos días luego de que en la Ciudad de México se anunciara el “uniforme neutro” para las escuelas de nivel básico para promover la igualdad de género, medida respaldada por la Secretaría de Educación Pública (SEP) y cuyo titular, Esteban Moctezuma dijo que confiaba en que fuera replicada en otros estados.

Sin embargo, la polémica fue tal que la SEP tuvo que “aclarar” que a lo que en realidad se referían es que sólo las niñas podían decidir si usar falda o pantalón, mientras que los niños no tienen ese derecho, sin siquiera preguntarles.

Estudiantes en bicicleta en Gurao, Shantou.© Lu Guang / Greenpeace

Estudiantes en bicicleta en Gurao, Shantou. © Lu Guang / Greenpeace

Lamentablemente en nuestra sociedad seguimos viendo a la infancia como un grupo incapaz de tener una opinión propia, en la lógica de que es un sector en desarrollo. Sin embargo, se nos olvida que son sujetos de derechos y que es la Convención sobre los Derechos del Niño la que busca cambiar el paradigma de niñas y niños como “objetos de protección” e impulsar la participación protagónica de la infancia, un enfoque indispensable y pendiente dentro de la administración pública.

Los derechos de la infancia a la igualdad, a la educación, a la salud, a jugar y opinar son igual de importantes que el derecho a un medio ambiente sano, el cual también llama la atención de niñas y niños en nuestro país, en un tema como la contaminación del aire y el cambio climático y no les estamos escuchando porque las personas adultas estamos “ocupadas” discutiendo si que lleven pantalón o falda es un “ataque” a la moral o un paso hacia la igualdad de derechos, sin siquiera haberles consultado.

En Monterrey, por ejemplo, niñas y niños han organizado un movimiento interescolar para pedir al gobierno del estado medidas que mejoren la calidad del aire de la ciudad, que a inicios de este año presentó contingencia ambiental. En Ciudad de México, niños y niñas presentaron una demanda para que se ajustaran las normas de salud ambiental a los índices que recomienda la Organización Mundial de la Salud debido a que las leyes mexicanas son laxas y permiten una mayor exposición a contaminantes que dañan nuestra salud.

Alrededor del mundo -incluido México- niñas, niños y adolescentes se están organizando para hacer huelgas cada viernes en las escuelas para que los gobiernos tomen acciones contundentes para detener el cambio climático, pues como dice la líder de 16 años de esta iniciativa, Greta Thunberg: debemos actuar como si la casa estuviera en llamas porque lo está.

Las niñas y los niños no se mueren por usar falda o pantalón, pero sí por la contaminación.

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