Día Internacional del Aire Limpio

Luego de analizar la ubicación de cuatro escuelas en el suroccidente de la ciudad, Greenpeace reafirma que se debe asegurar el derecho de los ciudadanos a respirar aire limpio y a un ambiente sano.

Luego de analizar la ubicación de cuatro escuelas en el suroccidente de Bogotá, Greenpeace reafirma la urgente necesidad de que la Alcaldía asegure el derecho de los ciudadanos a respirar aire limpio y a un ambiente sano, sobre todo para las poblaciones más vulnerables, como la niñez y las personas con mayores necesidades económicas. Se estima que la contaminación del aire por el PM 2.5 fue responsable de la pérdida de 5400 vidas durante el pasado año, y que el 60 por ciento de las emisiones en la ciudad se debe al transporte terrestre.

En sintonía al Día Internacional de Aire Limpio, impulsado por la ONU, Greenpeace, luego de haber realizado un análisis sobre la niñez, la salud y la calidad del aire en el suroccidente de Bogotá, reafirma la urgente necesidad de que desde la Alcaldía aseguren el derecho de los ciudadanos a respirar aire limpio y a un ambiente sano, sobre todo para las poblaciones más vulnerables como los niños y niñas y personas con mayores necesidades económicas. 

Según la organización ambientalista los niveles de contaminación en la ciudad no solo superan los parámetros permitidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), sino que los ciudadanos desconocen lo que están respirando al pie de calle. Los parámetros establecidos por la medición de Bogotá de la concentración anual de PM2.5 y de PM10 exceden en un 150% según los rangos permitidos por la OMS (1).  En la ciudad la contaminación del aire por el PM 2.5 fue responsable de la pérdida estimada de 5400 vidas durante el pasado año (2).

“Desde Greenpeace analizamos cuatro instituciones educativas en las localidades de Kennedy, Puente Aranda y Fontibón, ubicadas en zonas cercanas a cuatro estaciones de monitoreo y en áreas atravesadas por vías con mucho tráfico, probablemente expuestas a una mayor contaminación del aire debido a la alta movilidad vehicular e industrias en esas zonas.  Sin embargo, mientras los niños transitan por estas ubicaciones, desconocemos los índices de contaminación de aire presentes a los niveles de la calle”  advirtió Tatiana Céspedes, Coordinadora de la campaña Nueva Ciudad de Greenpeace.  

Entre estas instituciones educativas elegidas por la organización ambientalista hay  jardines infantiles, liceos, instituciones educativas distritales e instituciones educativas privadas. 

Algunas estaciones de monitoreo pertenecientes a la red de calidad del aire de la ciudad se encuentran localizadas en lugares donde es muy poco probable que registren lo que la ciudadanía está respirando a los niveles de las calles. Creemos que el gobierno debe liderar un sistema de monitoreo de calidad de aire que mida lo que realmente están respirando los niños y asegurar el derecho de los ciudadanos al aire limpio y a un ambiente sano” agregó Céspedes.  

Entre estas instituciones educativas elegidas por Greenpeace hay  jardines infantiles, liceos, instituciones educativas distritales e instituciones educativas privadas. 

Según la ONU la contaminación de aire es el mayor riesgo ambiental para la salud humana, una de las principales causas de muerte y enfermedades en todo el mundo que se podría evitar, afectando desproporcionadamente a las poblaciones más vulnerables, como a los niños y niñas, mujeres y personas de edad avanzada, teniendo además efectos negativos en los ecosistemas.  

“Los efectos de la contaminación del aire en los más pequeños son mayores ya que su comportamiento y fisiología los pone en más riesgo. Su tasa metabólica es alta y respiran más rápido que los adultos.  Kilo por Kilo utilizan más oxígeno y respiran más aire que los más grandes, por lo que su exposición a los contaminantes es mayor (3). Algunas de las afecciones a la cual pueden estar expuestos los niños y niñas por la mala calidad del aire son  problemas de desarrollo neurológico, infecciones del tracto respiratorio inferior, función pulmonar, asma y cánceres infantiles, entre otros.  De hecho, los niños expuestos a la contaminación del aire en la etapa prenatal y temprana también tienen más probabilidades de experimentar resultados adversos para la salud en la edad adulta (4)”  indicó Céspedes.

En Bogotá más de 60% de las emisiones en la ciudad se debe únicamente al transporte terrestre, el porcentaje restante se debe a las fuentes fijas de emisión (5). Los combustibles de los vehículos motorizados, principalmente el de los buses y camiones generan tóxicos perjudiciales para la salud. Entre los contaminantes dañinos se encuentra el dióxido de nitrógeno (NO2)  y Material Particulado (PM10 y PM2.5). 

Los ciudadanos tenemos el derecho de conocer qué estamos respirando mientras transitamos la ciudad. Desde Greenpeace continuaremos siendo veedores de la puesta en marcha de la declaratoria de emergencia climática, y del plan estratégico para mejorar la calidad del aire en la ciudad para cumplir la meta de disminuir en 50% de las emisiones de la ciudad para el 2030” destacó Céspedes. 

Notas: 

  1. 2020. Greenpeace. Evaluación del monitoreo de la contaminación atmosférica en Bogotá, Colombia. http://greenpeace.co/pdf/2021/Evaluaci%C3%B3n%20del%20monitoreo%20de%20la%20contaminaci%C3%B3n%20atmosf%C3%A9rica%20en%20Bogot%C3%A1%2C%20Colombia.docx.pdf 
  2. 2020. Greenpeace. Tracking the Cost of Air Pollution. https://www.greenpeace.org/international/campaign/tracking-cost-air-pollution/ 

La contaminación atmosférica causó 160,000 muertes en las 5 ciudades más grandes del mundo en 2020

  1. Bearer, Cynthia F. “How are children different from adults?.” Environmental health perspectives 103.suppl 6 (1995): 7-12.
  2.  Air pollution and child health: prescribing clean air. Summary. Geneva: World Health Organization; 2018 WHO/CED/PHE/18.01). Licence: CC BY-NC-SA 3.0 IGO.
  3. 2018. SIAC. Inventarios De Emisiones En Colombia. Sistema de Información Ambiental de Colombia. http://www.siac.gov.co/emisionesaire
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