Estas historias de éxito muestran que delimitar una porción de los océanos y ponerlos fuera del alcance de la industria puede hacer una gran diferencia.

Nuestros océanos son inmensos y, a diferencia de la mayoría de los lugares en tierra, realmente no tienen fronteras.  Los animales, el agua (y tristemente ahora el plástico) se mueven libremente a través de nuestros océanos globales.

Debido a esto, algunas personas se han preguntado si los santuarios marinos son una forma efectiva de proteger los océanos que compartimos.

Bueno, la respuesta corta es sí! Pero si quieres más evidencia que eso, aquí hay cuatro santuarios marinos en todo el mundo que han hecho una gran diferencia.

1 – Monterey Bay, California

Nutrias  © Greenpeace / Henk Merjenburgh

Nutrias © Greenpeace / Henk Merjenburgh

Monterey Bay es una enorme historia de éxito en conservación.  La Pesca y caza en estos litorales condujeron a parte de la vida silvestre al borde de la extinción. Pero desde la creación del Santuario Marino Nacional. establecido en 1992, los mares – y su vida silvestre – se han recuperado de una manera fenomenal. Ahora son el hogar de juguetones lobos marinos, majestuosos pelícanos y lindas nutrias marinas, todo prospera en las ricas aguas llenas de bosques de algas submarinas.

Monterey Bay es también un punto de acceso global para la observación de ballenas, ya que sus aguas cargadas de alimentos atraen la migración de ballenas durante todo el año, desde las jorobadas que salpican al público, hasta la más grande de todas, la ballena azul gigantesca El ecoturismo y la observación de la vida silvestre han dado una nueva razón para proteger este especial lugar.

 

2 – Papahānaumokuākea monumento nacional marino,

Hawai

Tortugas © Paul Hilton / Greenpeace

Tortugas © Paul Hilton / Greenpeace

Cubriendo más de 1,5 millones de kilómetros cuadrados este inmenso santuario marino en el medio del Océano Pacífico fue creado por el presidente George W. Bush en 2006 y ampliado por su sucesor Barack Obama: un despliegue fantástico de liderazgo en la protección de los océanos por parte de ambos líderes.

En ese momento, era el área marina protegida más grande del mundo y alberga a más de 7,000 especies marinas: una de cada cuatro es exclusiva del archipiélago Hawaiano. Este santuario da refugio y protección a las tortugas marinas verdes, el pato más amenazado del mundo, la foca monje en peligro de extinción, millones de aves marinas, arrecifes de coral, así como importantes sitios culturales nativos de Hawai.

Incluido en este santuario se encuentra la famosa y remota isla de coral de Midway Atoll, un sitio de anidación vital para miles de albatros que vagan por el océano.

 

3 – Lamlash Bay, Arran, Escocia

Las cosas buenas vienen en paquetes pequeños, en este caso una milla cuadrada de protección. Lamlash Bay puede que no sea mundialmente famosa sin embargo, su área protegida, o “zona de exclusión”,  libró una batalla que finalizó en una victoria después de 4 años de esfuerzo comunitario.

Los isleños de Arran presionaron incansablemente a los políticos, llevaron a cabo estudios científicos,  conversaron con turistas, y lucharon contra intereses creados para obtener la protección de la hermosa Bahía Lamlash.  Las ricas aguas protegidas de la bahía albergan una gran variedad de delicadas plantas marinas y animales que dependen de las camas de ‘maerl’, un tipo extraño de algas duras que crecen en la bahía. Los isleños sabían que era crucial evitar que la zona fuera dragada por pesadas artes de pesca en aras de ​proteger las camas de maerl y la vida silvestre como pulpos, vieiras y peces que viven entre ellos.

Hoy en día los impactos de la comunidad de Arrán son por mucho una gran lección para políticos y otras comunidades de lo que significa una campaña basada en la labor comunitaria.

 

4 – Mar de Ross, Océano Austral

Iceberg Mar de Ross © Greenpeace / Daniel Beltrá

Iceberg Mar de Ross © Greenpeace / Daniel Beltrá

Un grupo de pingüinos Adelia se ven aquí en el hielo marino antártico.

Parte del Océano Antártico, el Mar de Ross es el hogar de orcas, pingüinos y focas. En 2017 esta zona finalmente se convirtió en un santuario protegido, lo que le da a la fauna Antártica un refugio seguro para alimentarse, criar y prosperar.

 

¿Y si hiciéramos esto en todas partes?

Estas historias de éxito sobre los Santuarios son un gran recordatorio de lo que es posible, pero aparte de la Mar de Ross, todos están dentro de las aguas nacionales de los países. Mientras tanto, la mayoría de los océanos más allá las fronteras nacionales aún están desprotegidas. Pero ahora tenemos la oportunidad de hacer mucho más.

Los científicos han elaborado un audaz plan de rescate para nuestros océanos, y es extremadamente simple: cubrimos el planeta de santuarios marinos, dejando a un tercio de los mares fuera del alcance de la pesca, la minería. la perforación de aguas profundas y otras industrias destructivas. Si el plan se pone en marcha, será uno de los mayores esfuerzos de conservación en la historia de la humanidad, creando Millones de kilómetros cuadrados de nuevas áreas protegidas.

Los gobiernos han comenzado a trabajar en un Tratado Global de los Océano en la ONU, y si lo hacen bien, nos darán las herramientas legales que necesitamos para comenzar a crear estos nuevos santuarios marinos.

Así que este año, haremos todo lo posible para asegurarnos de que eso suceda A través de la campaña Protege los Océanos, la gente de todo el mundo estará presionando para lograr un robusto Tratado Global de los Océanos.

¿Quieres unirte a la campaña? Firma la petición para empezar