-Balance del sexto informe de gobierno en materia ambiental

Ciudad de México 03 de septiembre de 2016.- Frenar el cambio climático y la pérdida de biodiversidad así como resguardar el patrimonio natural de la nación son los grandes pendientes que deja la administración de Enrique Peña Nieto en materia ambiental. Marcado por un claro desinterés por este sector, éste es, sin duda, un sexenio de pérdidas.

El mandatario saliente, Enrique Peña Nieto presentó un sexto informe de gobierno en el que al referirse al tema ambiental plantea un fuerte impulso a lo que llamó crecimiento verde, incluyente “que preserve nuestro patrimonio natural al mismo tiempo que genere riqueza, competitividad y empleo” (1), sin embargo, a lo largo de los últimos seis años hemos sido testigos de desoladoras pérdidas y afectaciones a la biodiversidad y el equilibrio ecológico de nuestro territorio.

Se destacan las acciones de gobierno orientadas a recuperar los ecosistemas y zonas deterioradas, para mejorar la calidad del ambiente y la provisión de servicios ambientales de los ecosistemas, como que se invirtió 3. 3 veces más que la administración anterior en la restauración del mangle, pero esta administración fue testigo y cómplice de la destrucción en Tajamar donde se perdieron 57 hectáreas de manglar.

Se habla de un Gobierno de la República que focalizó sus esfuerzos en la conservación de la biodiversidad. En el informe destacan las acciones del Programa de Conservación, Protección y Recuperación de la Vaquita Marina (Vaquita CPR) calificándolas como prioritarias, pero a pesar del establecimiento (en 2017) del Programa de Atención Integral del Alto Golfo de California, en esta administración hemos llegado a un declive del 72% en la población de esta especie endémica que está prácticamente extinta.

Cierto, en esta administración se aumentó el patrimonio natural protegido llegando a 182 áreas naturales protegidas (ANP) que ponen a México como líder en materia del territorio destinado a la conservación, sin embargo 79 de ellas no tienen un programa de manejo, algunas de ellas nunca lo han tenido dejando así un vacío en la conservación.

Se afirma que México avanzó en el cumplimiento de sus compromisos ante foros internacionales en los temas de cambio climático, reducción de emisiones de compuestos y gases de efecto invernadero y la disminución de la vulnerabilidad de la población y de los sectores productivos ante los impactos adversos del cambio climático pero México sigue ocupando el décimo segundo lugar entre los países con más emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI).

TIME Magazine Cover Action in Mexico. © Ivan Castaneira

Activistas de Greenpeace México despliegan una pancarta de la Torre Pemex en el puerto de Veracruz que dice: “¿Salvando a México?”. La pancarta, una parodia de la portada de una revista TIME, muestra al presidente mexicano, Enrique Peña Nieto manchado de petróleo. El artículo original de TIME describió a Peña Nieto como un héroe por sus reformas energéticas “revolucionarias”, que están orientadas a la exploración de petróleo en la costa. El barco Rainbow Warrior de Greenpeace se ve en el fondo. Greenpeace está instando al gobierno mexicano a implementar una captación masiva de fuentes de energía renovables y a disminuir la dependencia del petróleo. © Ivan Castaneira

Esta administración cierra además con catástrofes como las 300 tortugas en peligro de extinción atrapadas en una red en costas de Oaxaca recientemente, la muerte masiva de manatíes en Tabasco, la muerte de millones de abejas en territorio nacional, la afectación a la zona de desove en la Isla Salmedina, que forma parte del Área Natural Protegida Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano por una fiesta de particulares.

Todas estas pérdidas y afectaciones tienen un común denominador: negligencia, falta de vigilancia o displicencia de las autoridades que no hicieron cumplir la legislación ambiental en nuestro país.

Más allá de las causas evidentes de estas muertes o devastación: una red de enmalle, una fiesta en la que se pisotean los nidos de tortugas, existen otras causas de fondo. Son la pesca o la siembra ilegal, la contaminación, el uso de sustancias tóxicas, la falta de regulación o nula aplicación de los programas de protección, y la ausencia de políticas y programas que realmente ayuden a combatir el cambio climático –otra de las causas de las alteraciones que están provocando la muerte de especies o la afectación de sus hábitats-, el verdadero origen de estas pérdidas.

Si hacemos un recuento de los años anteriores, para el 2014 la administración cargaba ya la sombra de cuatro “accidentes” ambientales ocurridos en menos de un mes, que contaminaron diferentes ríos del país: dos derrames petroleros: uno en Cadereyta, Nuevo León y el otro en Huimanguillo, Tabasco; así como el vertido de agua con cianuro en el municipio El Oro, Durango y el derrame de 40 mil metros cúbicos de sustancias tóxicas en los ríos Sonora y Bacanuchi, provenientes de la mina Buenavista de Grupo México, que afectó al menos a 22 mil personas en siete municipios y considerado por la propia administración de Peña Nieto como “la peor catástrofe ambiental en la industria minera del país en los tiempos modernos” (2).

Desde Greenpeace vemos esto como el resultado de una política ambiental desdibujada, mercantilizada y omisa en la que el medio ambiente nunca fue prioridad en esta administración. Basta ver el tema del presupuesto para constatarlo: la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) sufrió un recorte superior al 50 por ciento entre los años 2015 y 2018, esto la definió como una de las tres dependencias que mayores recortes tuvo durante la administración de Peña Nieto. En el 2017 se recortaron 21 por ciento los recursos destinados a combatir el cambio climático en comparación al año anterior (3).

Otras deudas de este gobierno con el medio ambiente: está pendiente garantizar el derecho de las y los consumidores a saber y a tomar decisiones informadas sobre si quieren o no comer productos que contengan OGM o sus derivados a través del etiquetado. También es una deuda que en el territorio mexicano podamos contar con zonas libres de Organismos Genéticamente Modificados (ZLOGM).

Esperamos que el gobierno entrante ejerza una protección legal efectiva de nuestros recursos naturales y nuestros ecosistemas y otorgue al medio ambiente la importancia que tiene como fuente de recursos vitales. Conservar la biodiversidad y mantener el equilibrio ecológico en nuestro territorio, uno de los 12 países megadiversos del mundo es fundamental para el desarrollo del país y su gente.

Notas

1.- Punto 4.4 del Sexto Informe de Gobierno http://www.presidencia.gob.mx/sextoinforme/

2.-http://www.greenpeace.org/mexico/es/Noticias/2014/Septiembre/Como-le-ha-ido-al-medio-ambiente-con-Pena-Nieto/

3.- Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para el Ejercicio Fiscal 2017