
Black Friday, rebajas, Blue Monday, San Valentín, Navidad… La respuesta es sí, tienen algo que ver. Y como en Greenpeace rechazamos todo tipo de violencia y trabajamos día a día por un mundo verde y en paz, este 25 de noviembre nos sumamos al “Día de la eliminación de la violencia contra la mujer” resaltando los impactos y efectos que tienen las industrias en la realidad de las mujeres.
En ocasiones, hay relación directa entre el consumo y la violencia, mientras que otras hablamos de las causas estructurales que se esconden detrás.

En esta nota te contamos algo más sobre esto para seguir sumando argumentos al necesario cambio del modelo de consumo que nos imponen las grandes marcas a uno que tenga en cuenta los límites del planeta y los derechos humanos de todas las personas.
Violencias directas sobre el cuerpo de las mujeres: la explotación laboral

Existen numerosas denuncias e investigaciones que demuestran que las condiciones laborales de quienes sostienen la industria textil violan los derechos humanos. Jornadas de trabajo extenuante, sin apenas descansos o directamente sin ellos, y en ocasiones manipulando tejidos o sustancias tóxicas que tienen efecto directo sobre quienes las manipulan en el proceso de fabricación son las condiciones de trabajo habituales en este sector.

Según la OIT (Organización Internacional del Trabajo), las mujeres representan alrededor del 80 por ciento de la mano de obra del sector de la confección y sus puestos de trabajo están predominantemente situados en el nivel inferior de los sistemas de producción textil. Esto significa, según el PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente), que tienen mayores riesgos de lesiones laborales y exposición a productos químicos peligrosos.

Una investigación de la entidad Public Eye de 2020 demostró que las mujeres que confeccionan en los talleres de donde sale la ropa que vende la marca Shein trabajan una media de 11,5 horas diarias y con graves carencias en seguridad.
Violencias socioeconómicas

Este estudio de la organización Changing Markets de 2017 muestra cómo la industria de la viscosa está relacionada con el aumento de cánceres y malformaciones congénitas debido a la contaminación de acuíferos y tierras de cultivo. Esta misma investigación constata que marcas como Zara y H&M se abastecen de esta viscosa contaminante.
Las sustancias tóxicas de algunos tejidos no solo afectan de forma directa a quienes los manipulan sino que contaminan el entorno generando situaciones críticas (contaminación de agua y alimentos, enfermedad, precariedad) que en todo el mundo siguen sosteniendo las mujeres.

No solo en la fabricación, también en la distribución de productos pueden verse este tipo de violencias. Una investigación del The New York Times de 2021 realizada en centros logísticos de Amazon en EEUU mostró los altos niveles de rotación del personal, los despidos por errores informáticos sin más, la cultura del miedo instalada y la desigualdad racial.
Violencias culturales

El consumismo es el motor del sistema económico. Si no consumes, y sobre todo si no consumes de la manera en que debes consumir, no existes para el sistema. Si no consumes, quedas fuera. Si te quedas fuera, en las reglas del juego actuales, perderás la capacidad de sostener tu vida y la de tu familia o tu red cercana.
Para que esto funcione de forma eficaz ocurren al menos dos cosas. Por un lado, la homogeneización cultural: todo lo que consumimos sigue un patrón y ese patrón es el que se genera en Occidente. Patrón que además no está exento de representaciones patriarcales y estereotipos sexistas.

La violencia estética en la industria de la moda también está presente haciendo creer a las mujeres que tienen que mantener una belleza normativa socialmente; incentivando así la baja autoestima y no pertenencia dentro lo establecido como “aceptable”
Por otro lado, el mundo se divide en zonas productoras y zonas consumidoras, centros y periferias. Quienes forman parte de las primeras, producen pero no consumen, están por tanto fuera del sistema y sus vidas parece que valiesen menos. Es por eso que pueden violentarse sus cuerpos (especialmente los de las mujeres) y sus entornos sin que apenas pase nada.
Como parte de estos procesos, la investigación acerca de Shein de 2020 constata que la mayoría de personas trabajadoras -mujeres- de los talleres proceden del medio rural que emigran a la ciudad, abandonando sus entornos y culturas tradicionales.
¿Soluciones?

En un mercado totalmente copado por las grandes marcas y las grandes distribuidoras cada vez tenemos menos margen para consumir de otra manera y no caer en las redes de sus estrategias de greenwashing. La culpabilidad se apodera de nosotras y nosotros y es difícil ver alternativas.
Te animamos en primer lugar a hacer la reflexión acerca de las necesidades reales que tenemos antes de comprar
¿Quién, cómo y dónde se fabrica la ropa de muchas grandes marcas?
¿Qué hay detrás de la industria textil?
¿Cuáles son las condiciones de las trabajadoras?
¿Cuáles son los estereotipos de publicidad? (por ejemplo la relación entre electrodomésticos y la mujer)
Después te invitamos a probar algunas de estas propuestas. Reduciendo nuestro consumo a lo que realmente necesitamos, reparando siempre que sea posible, intercambiando las cosas que ya no nos gustan por otras que sí, comprando de segunda mano o comprando local estaremos reduciendo nuestra huella de carbono y, de paso, ahorrando dinero y haciendo amigas.
La violencia contra la mujer y la relación con el medioambiente
Con mayor frecuencia vemos mujeres ignoradas, minimizadas, silenciadas o aún más; extorsionadas, encarceladas e inclusive asesinadas. Para la mujer, la decisión de proteger la naturaleza y su salud es una forma de manifestarse en contra de la violencia que sufre diariamente.
Según la UICN en su publicación Vínculos entre la violencia de género y el medioambiente se menciona que “el 59% de los encuestados indicó haber observado violencia de género (de violencia sexual, física o psicológica, trata de personas, acoso sexual, coerción sexual, y hasta violaciones en algunos casos, matrimonios infantiles y más) en todo un abanico de cuestiones relacionadas con mujeres defensoras de los derechos humanos ambientales (MDDHA), migrantes y refugiados ambientales”.
![Rex Weyler cuenta nuestra historia Rex Weyler fue el primer Director de la Fundación Greenpeace, el editor del primer newsletter de la organización, y el cofundador de Greenpeace Internacional en 1979. Fue también fotógrafo y reportero en las primeras campañas de focas y ballenas de Greenpeace y ha escrito una de las mejores y más exhaustivas historias de la organización, “Greenpeace” (Raincoast, 2004). Su libro, “Sangre de la Tierra, una historia del Movimiento Indoamericano”, fue nominado al Premio Pulitzer. “Verde profundo” es la columna mensual de Rex, donde recorre las raíces del activismo y el ecologismo, y nos cuenta acerca del pasado, presente y futuro de Greenpeace.
<div>
<h1>Capítulo 33: Ciencia y Retórica, Confesiones de Patrick Moore</h1>
<p style="text-align: left;">Marzo de 2011</p>
<p style="text-align: left;"> </p>
<p style="text-align: left;"><img style="float: left; border: 0; margin: 5px;" src="/argentina/Global/argentina/image/2011/rex/rex-weyler-verde-profundo.jpg" alt="" width="167" height="250"></p>
<p style="text-align: right;"><em>"Quien prefiere lo vivo a lo pintado es el hombre que piensa, canta o sueña.”<br>- Antonio Machado</em></p>
<p style="text-align: left;">Una o dos veces al año tomo una cerveza con mi viejo colega de Greenpeace Patrick Moore, aunque ya no concordamos en cuestiones ambientales. Hace veinticinco años, Moore se volvió consultor corporativo y ahora declara – en sus autopublicadas Confesiones de un Desertor de Greenpeace – que los ecologistas son “extremistas”. Él se retrata “sensible” y a Greenpeace como “cada vez más insensato”.</p>
<p style="text-align: left;">Su recuento de la historia de Greenpeace es en general preciso, y ocasionalmente egoísta. Moore afirma que abandonó Greenpeace en los años 1980s tras una campaña para “prohibir el cloro” en todo el mundo, pero Greenpeace nunca condujo tal campaña. Greenpeace combatió emisiones específicas de cloro orgánico - particularmente dioxinas - de industrias específicas, como molinos de pulpa canadienses cuyas aguas residuales causaron el cierre de playas de mariscos. Los viejos colegas recuerdan que Moore abandonó Greenpeace tras una lucha de poder con el entonces Director Ejecutivo David McTaggart. El cofundador de Greenpeace Bob Hunter recordó que Moore “quemó a viejos compañeros” y fue “depuesto”.</p>
<p style="text-align: left;">Moore puede tener derecho a su vista subjetiva de la historia, pero él va más allá de la opinión al falsificar eventos e interpretar selectivamente datos para apoyar a sus patrones corporativos. Por ejemplo, él llama a los ecologistas “asesinos” porque el DDT fue “descontinuado para usarse en el control de malaria por la Organización Mundial de la Salud y USAID.” Sin embargo, los representantes de la OMS y USAID dijeron a George Monbiot del Guardian del Reino Unido que ellos nunca dejaron de usar DDT para el control de malaria. Moore parece haber inventado esto.</p>
<p style="font-size: 14px; text-align: left;"><strong>¿A eso llamás ciencia?</strong></p>
<p style="text-align: left;">Moore es listo y usa trucos retóricos tan viejos como Cicerón. Él insiste, por ejemplo, “No hay ninguna alarma sobre el cambio climático,” porque “el clima siempre está cambiando.” Esta clase del dispositivo semántico juega bien en clubes de discusión universitarios y almuerzos corporativos, pero no tiene ningún papel en la ciencia. En este caso, Moore se tropieza en la falacia común de “concreción fuera de lugar”, suponiendo que una palabra significa la misma cosa en contextos diferentes. El “cambio” de un día inoportunamente caliente o invierno frío no es equivalente a una tendencia del clima global. Moore debería saber esto.</p>
<p style="text-align: left;">Él declara que “la temperatura global dejó de elevarse desde hace 12 o 15 años” pero esta interpretación de los datos confunde una fluctuación rutinaria con una tendencia irrefutable. La temperatura de la tierra fluctúa debido a, por ejemplo, nevadas mayores que aumentan la reflexión de la luz, pero cuando examinamos un promedio de la temperatura (como con precios en materias primas para calibrar una tendencia) vemos que desde 1850, la temperatura media global se ha elevado de aproximadamente 13.7°C a 14.6°C, con un punto particularmente alto en 1999. Cuando la temperatura fluctúa naturalmente abajo de un punto, el calentamiento no “para”.</p>
<p style="text-align: left;">La calefacción de la Tierra continúa y la mayor fuerza que conduce aquel aumento es la acumulación de gases de desechos humanos en la atmósfera, constantemente calentando la Tierra con una fuerza de aproximadamente tres watts por metro cuadrado. En comparación, la fuerza solar ha fluctuado durante los últimos 25 años en aproximadamente una treintava parte de la fuerza de los gases de invernadero humanos.</p>
<p style="font-size: 14px; text-align: left;"><strong>Eligiendo los mejores datos</strong></p>
<p style="text-align: left;">Moore tiende a elegir los datos que le gustan e ignorar los datos que podrían poner en duda sus conclusiones. Él promueve la energía nuclear como una fuente de energía limpia, baja en carbono, pero ignora datos que revelan el costo en carbono de la energía nuclear. Por ejemplo, Mark Jacobson de la Universidad de Stanford comparó las emisiones de CO2 del ciclo de vida de fuentes de energía y encontró que la nuclear es la opción más alta fuera de los hidrocarburos. Jacobson encontró que la electricidad nuclear – debida a la construcción, minería, etcétera – emite entre seis y 60 veces más carbono que el viento y la energía solar concentrada. La energía nuclear es un cerdo de carbono.</p>
<p style="text-align: left;">Moore declara que la energía nuclear puede ser producida “a menor costo”, pero él se equivoca en esta cuenta también. La energía nuclear ha requerido subsidios públicos masivos, y los presupuestos se han revuelto fuera de control. En Canadá por ejemplo, se espera que el proyecto nuclear Darlington cueste 28 mil millones de dólares, en vez de los 6 mil millones de dólares prometidos. Además, estos costos de construcción no incluyen futuros decomisos, accidentes o almacenaje de residuos, un problema peligroso que no ha sido solucionado.</p>
<p style="text-align: left;">Walt Patterson, un físico que aconsejó a Greenpeace sobre cuestiones nucleares en los años 1970s, ahora trabaja en Chatham House, de Londres. Hoy, Patterson llama a la energía nuclear la opción de energía “más lenta, más cara, más estrecha, más inflexible y más arriesgada”. Patterson es un físico nuclear.</p>
<p style="text-align: left;">En contraste, Moore es un consultor de relaciones públicas corporativas. Durante los últimos 25 años, Moore ha vendido su afiliación a Greenpeace a algunas de las compañías más poderosas y predadoras del planeta. Por ejemplo, él promovió Asia Pulp and Paper, la célebre compañía indonesia de tala, ligada al dictador General Suharto, denunciado por el Observatorio de Derechos Humanos y 35 organizaciones indonesias por abusos de derechos humanos, y fue boicoteado por mayoristas como Office Depot, Volkswagen y Hugo Boss por crímenes sociales y destrucción ecológica.</p>
<p style="font-size: 14px; text-align: left;"><strong>El hombre de paja ataca</strong></p>
<p style="text-align: left;">Uno de los trucos retóricos favoritos de Moore es el ataque del “hombre de paja”, un argumento contra un opositor imaginario. En la defensa de la tala industrial, Moore ataca “grupos ambientales” que creen que hay “algo fundamentalmente incorrecto en cortar árboles” y quienes quieren querer “dejar de usar madera”. Pero no hay grupos ambientales que aboguen por estas ideas. Moore inventa este objetivo imaginario, el hombre de paja, y luego lo ataca. Durante décadas, los ambientalistas han abogado por la tala selectiva y han apoyado iniciativas de escala comunitaria que cosechan madera para energía y construcción, preservan el bosque y permiten un uso múltiple y sostenido para el humano y comunidades silvestres.</p>
<p style="text-align: left;">Finalmente, Moore culpa a los pobres de la destrucción forestal. Él afirma que “el uso forestal no sostenible [no tiene] nada que ver con la industria forestal, y todo que ver con la pobreza.” Él deja de mencionar a gigantes de la tala como su cliente Asia Pulp and Paper. Él ignora la devastación perpetrada por compañías como Monsanto y Cargill, quienes destruyen millones de acres de bosques y desplazan a la gente indígena autosuficiente, no para cultivar alimento para los pobres, sino para sembrar cultivos comerciales para los ricos. Moore declara, “la pobreza es el problema ambiental,” pero él evita los datos que muestran que una sexta parte de la humanidad – los ricos – utilizan cinco sextas partes de los recursos del mundo y exportan el impacto ambiental saqueando naciones pobres. Sin embargo, culpar de la destrucción ecológica a los pobres le ayuda a racionalizar los excesos de sus clientes.</p>
<p style="font-size: 14px; text-align: left;"><strong>Le pagan para decir que se equivocó</strong></p>
<p style="text-align: left;">Moore ha servido como consultor de relaciones públicas corporativas mucho más tiempo de lo que trabajó para Greenpeace, y él nunca ha trabajado como científico. Los científicos hacen la investigación primaria, confirman hechos, revelan datos contrarios, citan fuentes y discuten respetuosamente los puntos de vista discrepantes. Yo trabajo con científicos alrededor del mundo abordando cuestiones ambientales y los mejores científicos parecen humildes con su conocimiento, no condescendientes, muestran respeto hacia otros científicos y evitan trucos retóricos que distorsionan los datos.<br><br>Moore llama su libro una ‘Confesión’, pero admite sólo que sus antiguas preocupaciones por la radiación nuclear deben haber estado equivocadas, ya que él ha sido contratado ahora para tomar la posición opuesta. Los historiadores literarios occidentales dan crédito a Agustín de Hippo por la primera 'Confesión' hace dieciséis siglos. Agustín rechazó su pasado cuando él ganó el patrocinio de la oligarquía romana. En su papel como el escritor de discursos, él tomó prestados los dispositivos oratorios de Cicerón para ayudar a justificar las atrocidades – guerra, genocidio y tortura – de sus patrones. Él retorció el significado de 'paz' sugerir que la inquisición creó una ‘Paz mayor’. Él explicó, “hay muchas cosas verdaderas que no es útil que sepa la muchedumbre vulgar, y ciertas cosas, que aunque sean falsas es oportuno que la gente las crea.” Los Obispos recompensaron bien a Agustín por su inteligencia y lealtad.<br><br>Las opiniones esculpidas de Moore parecen graciosas y esporádicamente plausibles después de una cerveza o dos, pero en el libro quedan sujetos al escrutinio de la historia. La humanidad afronta un dilema serio en cuanto a la escala de nuestro consumo, empobrecimiento humano y abuso ecológico. Los desiertos crecientes, bosques encogidos, acuíferos drenados, suelos agotados, especies desaparecidas, mares ácidos, cumbres de montaña podadas, las mil millones de personas hambrientas y un planeta que se calienta como un flambé hablan más convincentemente que los trucos retóricos que promueven los negocios como de costumbre.<br><br></p>
<p><a href="http://www.greenpeace.org.ar/cyberacciones/index.php?cyberaccion=4967"><img style="border: 0;" src="/argentina/Global/argentina/image/2010/Rex/bannerrex.jpg" border="0" alt="" width="430" height="35"></a></p>
<p style="font-family: Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif; font-size: 12px; font-weight: bold" align="left">Ver capítulos anteriores <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/copy-of-rex-weyler-uno-de-los/">1</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-2/">2</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-3/">3</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-4/">4</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-5/">5</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/rex-weyler-cuenta-nues-6/">6</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-7/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">7</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">8</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-9/">9</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-10/">10</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-11/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">11</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-12/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">12</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-13/">13</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-14/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">14</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-15/">15 </a><a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-16/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">16</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-17/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">17</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-18/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">18</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-19/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">19 </a><a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/Rex-Weyler-cuenta-nuestra-historia/">20</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/verde-profundo/">21</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/Rex-Weyler-cuenta-nuestra-historia2/">22</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/Verde-Profundo-Autos-Corporaciones-y-Sociedad/">23</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/Rex-Weyler-cuenta-nuestra-historia-cap-24/">24</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/Capitulo-27-Las-mujeres-que-fundaron-Greenpeace/">25</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/Rex-Weyler-cuenta-nuestra-historia-26/">26 </a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/Rex-Weyler-cuenta-nuestra-historia-27/">27</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/Rex-Weyler-cuentra-nuestra-historia/">28</a> <a href="http://greenpeace.org/argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/Rex-Weyler-cuenta-nuestra-historia-29/">29</a> <a href="http://www.greenpeace.org/archive-argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/Rex-Weyler-cuenta-nuestra-historia-30/">30</a> <a href="http://www.greenpeace.org/archive-argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/Rex-Weyler-cuenta-nuestra-historia-31/">31</a> <a href="http://www.greenpeace.org/archive-argentina/es/sobre-nosotros/copy-of-rex-weyler-cuenta-nues-20/Rex-Weyler-cuenta-nuestra-historia-32/">32</a></p>
</div><p></p>](https://www.greenpeace.org/static/planet4-colombia-stateless/2022/11/4a6613ee-gp01v1k_medium_res_with_credit_line-768x1024.jpg)
Las mujeres y niñas son las más afectadas en contextos de pérdida de la biodiversidad, inseguridad alimentaria, pobreza, desplazamientos y la pérdida de conocimientos tradicionales y culturales

La violencia contra la mujer sigue siendo un obstáculo para alcanzar igualdad, desarrollo, paz, al igual que el respeto de los derechos humanos de mujeres y niñas. Lo que es más, la promesa de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de no dejar que nadie se quede atrás, no podrá cumplirse sin primero poner fin a la violencia contra mujeres y niñas.

En Greenpeace buscamos un futuro donde la justicia social y ambiental se encuentren alineadas con el cumplimiento de los derechos de la mujer y la igualdad de género.