Queremos finalizar con la forma en que las corporaciones y los gobiernos se confabulan para obtener ganancias a expensas de las personas y el planeta. Deben rendir cuentas por su impacto en el clima y la pérdida de biodiversidad. Queremos rebobinar hábitos de consumo y producción insostenibles para vivir dentro de nuestros límites planetarios. El sistema económico actual está impulsado por la mentira de que el crecimiento sin fin es bueno y sostenible. Necesitamos redefinir cómo pensamos sobre nuestra calidad de vida rechazando el consumo sin fin y cambiando nuestra comprensión de lo que consideramos un "derecho básico" y una "vida aspiracional".