Los glaciares guardan secretos que la ciencia recién está comenzando a conocer más en profundidad. Aún queda mucho por descubrir sobre las delicadas formas de vida que han sabido adaptarse y prosperar entre sus vastas extensiones de hielo y que, al vivir en zonas muy altas y desafiantes, son difíciles de observar. 

Half Moon Island, in the South Shetlands of the Antarctic. Greenpeace is documenting the Antarctic's unique wildlife and landscapes to strengthen the proposal to create the largest protected area on the planet, an Antarctic Ocean Sanctuary.

Lo cierto es que con la crisis climática que hace que las temperaturas del planeta se eleven provocando que los glaciares se derritan, es probable que muchos organismos desaparezcan antes de que los conozcamos.

A través de un trabajo del diario The Guardian viajamos a esos ecosistemas helados donde el cambio climático ya está transformándolo todo.

Los pequeños y valiosos universos que viven en el hielo está en peligro

Como dice Maurus Bamert, director del centro de educación ambiental Pro Natura Aletsch consultado por The Guardian: “No esperas encontrar un organismo vivo sobre el hielo” y, sin embargo, “existe una rica comunidad biótica amante del hielo y una sorprendente biodiversidad que prospera en este paisaje congelado”.

Es así que, invisibles para el ojo humano, existen mundos que viven en y alrededor del hielo y la nieve. Entre ellos están los colémbolos, o “pulgas de los glaciares”, que sobreviven en la costra de la nieve (solo este año se identificaron cinco nuevas especies en los Alpes europeos). También hay algas, bacterias, hongos y gusanos de hielo, así como arañas y escarabajos que se alimentan de colémbolos.

A dropstone specimen collected from a submarine dive off Brabant Island (Gerlache Strait, Antarctic Peninsula) at around 420 m. Stones dropped by glaciers and icebergs – termed dropstones – provide a hard substrate for organisms to attach to. Attached to this dropstone are a variety of bryozoan and hydroid species, bottle-brush primnoid corals (Thourella sp.), hexactinellid glass sponges and yellow colonial ascidians. 

Greenpeace is conducting scientific research and documenting the Antarctic’s unique wildlife, to strengthen the proposal to create the largest protected area on the planet, an Antarctic Ocean Sanctuary.

Entre estos organismos imperceptibles a simple vista, también están los invertebrados que viven en ríos alimentados por glaciares. Ellos se adhieren a la superficie del hielo y de los ríos, formando comunidades y filtrando el agua. Lee Brown, profesor de ciencias acuáticas en la Universidad de Leeds, que se especializa en su estudio remarca que tienen un rol central en las “redes tróficas” —los nutrientes que fluyen entre organismos dentro de un ecosistema— que conectan hielo, ríos, tierra y océanos. 

Iceberg near the Svea Glacier (Sveabreen), located on Spitsbergen, the largest island in the Svalbard archipelago, Norway. This glacier flows into Van Mijenfjorden, contributing to the unique Arctic landscape and ecosystem.

Lamentablemente, todos estos universos fascinantes, esenciales para la salud del planeta y de las personas, corren el riesgo de desaparecer antes de que lleguemos a conocerlos en profundidad debido a la crisis climática que acelera el retroceso de los glaciares en todo el mundo, llevando a toda la biodiversidad que los habita al borde de la desaparición.

Donde el hielo desaparece, la vida busca acomodarse 

En tanto, en las tierras que ya quedaron expuestas por el retroceso del hielo (llamadas proglaciares) “hay un poderoso esfuerzo combinado de organismos” para crear hábitats nuevos y cada vez más complejos, explica para The Guardian Francesco Ficetola, profesor de ciencias ambientales en la Universidad de Milán y director del proyecto PrioritIce, que estudia los ecosistemas emergentes en estas zonas.

A medida que aumenta la temperatura del planeta, los animales adaptados a entornos fríos se ven forzados a desplazarse hacia zonas más altas de montaña, lo que reduce sus hábitats disponibles y aumenta la presión sobre sus poblaciones. Lo mismo ocurre con especies vegetales que dependen de bajas temperaturas, que también migran hacia mayores altitudes. La vegetación especializada en los bordes de los glaciares se ve amenazada, desplazada por la sucesión de ecosistemas glaciarios a bosques y praderas.

A team from Greenpeace Italy and Greenpeace Germany projected the message "hear my cry for help" onto the Presena glacier in the Italian Alps to denounce how climate change is contributing to their melting and the consequences of the loss of a very important water reserve.

En definitiva, en las altas cumbres donde los glaciares por siglos se mantuvieron estables, ayudando a regular el clima del planeta y siendo fuente de agua dulce, están ocurriendo muchos reajustes, todos forzados por la crisis climática.

Esto que ocurre muy lejos de la mirada de la mayoría de las personas, tiene un impacto real en nuestras vidas. En palabras de Tom Battin, profesor de ciencias ambientales en el Instituto Federal Suizo de Tecnología de Lausana: “Las montañas son como islas elevadas con ecosistemas únicos y especies endémicas (es decir, propias de la región). Sin esta biodiversidad que no puedes ver toda esa otra biodiversidad que a la gente le importa podría desaparecer.” 

Además, cada vez que uno de estos gigantes helados desaparece, sus habitantes se ven afectados porque con ellos también se van con ellos culturas, sociedades y ecosistemas enteros.

Glaciares: hielos en peligro

Es importante comprender el rol fundamental que cumplen tanto los glaciares como el ambiente periglaciar en el resguardo de los recursos hídricos, por lo cual ambos necesitan protección.

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