Comunidad Wichi en Pizarro

Greenpeace lamenta profundamente el fallecimiento de niños wichí en la provincia de Salta y advierte que la falta de reconocimiento y titularización de sus territorios, la deforestación, el agronegocio, la falta de acceso a agua potable y la pobre asistencia alimentaria son las principales causas de la desnutrición que provocó estas muertes.

Se estima que en la región del Gran Chaco argentino hay alrededor de 200.000 indígenas de nueve pueblos originarios, en su mayoría wichí y qom.

“La mayoría de las comunidades indígenas no han obtenido la titularización de sus tierras y en las últimas tres décadas, con el avance de la frontera agropecuaria, aumentaron la destrucción de los bosques y los conflictos territoriales con empresarios que compran fincas que históricamente son territorio indígena y las deforestan, mayormente para ganadería intensiva y soja transgénica”, señaló Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace.

Salta es una de las provincias con más deforestación del país. Según datos oficiales, entre 1998 y 2018 perdió 1.425.493 hectáreas de bosques nativos.

“La degradación y deforestación de los territorios indígenas reduce drásticamente las posibilidades de obtener alimentos, medicinas y maderas para su sustento y forma de vida como cazadores – recolectores. Por otra parte, el acceso al agua potable se volvió cada vez más difícil, ya que muchas comunidades sufren la contaminación de sus ríos y arroyos con agroquímicos. Ante esta dramática situación, resulta evidente la pobre asistencia alimentaria por parte del Estado”, afirmó Giardini.

Greenpeace apoya el acuerdo justo y equitativo de derechos indígenas pendientes y cuestiones relacionadas con los títulos como fundamentales para desarrollar sociedades sustentables. La organización ecologista apoya la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas, incluso el derecho específico de autodeterminación, libertad, paz y seguridad, como individuos y colectivamente como pueblos distintos, y al consentimiento libre, previo e informado para las decisiones que los afectarán, incluso cualquier proyecto en sus territorios tradicionales.