La embarcación fue construida en 1984 en Gdansk, Polonia, y utilizada por la armada rusa como barco de bomberos. Su nombre original era Eco Fighter.

En el año 2000 adquirimos la nave y la llamamos Esperanza. Esta denominación surgió del resultado de una votación entre los socios de Greenpeace de todo el mundo.

El Esperanza llegó por primera vez a Argentina en 2016.


Características de la embarcación

El barco mide 72.3 metros de largo (eslora) y su velocidad máxima es de 16 nudos. Debido a estas características es ideal para acciones rápidas y de largo alcance. Además, por su capacidad para navegar entre el hielo puede trabajar en regiones polares.

Al comprar el buque lo reconvertimos para que sea amigable con el medio ambiente y le realizamos diferentes mejoras:

– Adecuamos el sistema carburante para evitar derrames en el mar.
– Los sistemas de refrigeración y aire acondicionado funcionan con amoníaco y no contribuyen al cambio climático ni afectan la capa de ozono.
– Cuenta con una propulsión diésel-eléctrica más eficiente.
– Tiene un sistema de reciclaje de aguas residuales que permite que solo el agua limpia sea arrojada fuera de borda.
– El sistema de calefacción está basado en el aprovechamiento de residuos.
– El casco no contiene pintura contaminante.
– El sistema de propulsión es efectivo para reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2).


Los hechos más importantes en la historia del Esperanza

2002
Un equipo de Greenpeace llegó a Johannesburgo, Sudáfrica, a bordo de la nave para estar presente durante el desarrollo de la Cumbre de la Tierra organizada por Naciones Unidas. Allí se le exigió a las autoridades de los países participantes que adopten medidas serias para proteger el medio ambiente.

2005-2007
El Esperanza formó parte de acciones en defensa de ballenas amenazadas por la flota japonesa en el océano Antártico.

2009
Documentamos prácticas de pesca ilegal en el océano Pacífico.

Además, el Esperanza participó en acciones contra centrales eléctricas de carbón que afectan el clima en Australia.

2010
Llegamos hasta el Ártico con el objetivo de investigar algunas de las amenazas que sufre la región. Posteriormente, viajamos a Groenlandia, donde la compañía Cairn Energy estaba perforando en busca de petróleo.

También pusimos el barco a disposición de la organización internacional Médicos Sin Fronteras para ayudar a la población de Haití después del terremoto producido a comienzos del año. El buque fue utilizado para transportar medicinas y diferentes suministros (bidones, mantas, piezas de jabón y combustible).

2014
En mayo, más de 80 activistas de Greenpeace intentaron detener al buque petrolero ruso Mikhail Ulyanov en el puerto de Róterdam, Holanda. El barco trasladaba las primeras 70 mil toneladas de petróleo extraídas del Ártico.
El Esperanza formó parte de la actividad junto a nuestra embarcación Rainbow Warrior, botes inflables, equipos de escaladores y ala deltas.

A fines del mismo mes, nos dirigimos a Noruega a bordo del Esperanza y ocupamos con nuestro barco el lugar exacto donde la empresa Statoil planeaba posicionar la plataforma petrolera Transocean Spitsbergen. La protesta duró 89 horas.

2015
El Esperanza llegó a Chile para apoyar la campaña en defensa de los glaciares. Un equipo de Greenpeace estudió el impacto que tuvo el cambio climático sobre los glaciares de la Patagonia.

2016
Nuestro barco visitó Argentina en el marco de la campaña de bosques.  El país se encuentra en situación de emergencia forestal.

2017
Un equipo de Greenpeace viajó en el Esperanza hasta el arrecife de coral del Amazonas, en Brasil. Allí un grupo de expertos documentó el ecosistema que cuenta con 9.500 km2. Gracias a esta expedición fue posible capturar las primeras imágenes submarinas tomadas en el lugar.

2019
En abril iniciamos un recorrido de casi un año desde el Ártico a la Antártida a bordo del Esperanza y de nuestro barco Arctic Sunrise. Así buscamos exponer las amenazas que enfrentan los océanos y pedir por un tratado global que proteja las aguas internacionales.