<!-- wp:image {"id":15450,"sizeSlug":"large","linkDestination":"none","current_post_id":15449} -->
<figure class="wp-block-image size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2022/04/d05f9259-gp0stu226_medium_res_with_credit_line-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-15450"/><figcaption>© Santiago Salimbeni / Greenpeace</figcaption></figure>
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<p>Las ballenas son muy importantes para los océanos. Podría decirse que son sus <strong>ingenieras</strong> porque ayudan a mantener saludable sus aguas y ecosistemas redistribuyendo nutrientes a través de los océanos en varias direcciones. </p>
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<p>La <strong>Ballena Franca Austral </strong>no es una excepción. Es una de las especies icónicas del mar Argentino. Hace más de tres décadas fue declarada Monumento Natural Nacional, lo que implica que su estado de protección debe ser absoluto, y debe alcanzar a las zonas de alimentación, de cría y de tránsito. Pero hoy su hogar enfrenta <strong>dos amenazas: el avance de la pesca industrial fuera de control en el Agujero Azul y de la industria petrolera. </strong></p>
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<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2022/04/20739120-gp0stu221_medium_res_with_credit_line-1024x659.jpg" alt="" class="wp-image-15451"/><figcaption>© Santiago Salimbeni / Greenpeace</figcaption></figure></div>
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<p>En esta nota te invitamos a conocer más sobre ella y por qué es importante proteger su hogar, los océanos:</p>
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<p>1- Su nombre es Eubalaena australis es una especie de cetáceo de la familia</p>
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<p>Balaenidae propia del Hemisferio Sur (de los 20° a los 60° de latitud en los océanos Pacífico sur, Atlántico sur e Índico sur)</p>
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<p>2- Es <strong>una de las ballenas más grandes</strong>: su tamaño promedio es de 13 a 15 metros de largo en el caso de los machos y alrededor de 16 metros en las hembras. Pesan alrededor de 40 toneladas y al nacer ya miden de 3 a 5 metros, desde el hocico hasta la cola. Pueden vivir hasta 100 años.</p>
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<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2022/04/d8e6f2c9-gp0pp1_medium_res_with_credit_line-1024x681.jpg" alt="" class="wp-image-15453"/><figcaption>©Bob Cranston/Seapics.com</figcaption></figure></div>
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<p>3- Sus famosos <strong><em>callos</em></strong><em> </em>en la piel funcionan como sus <strong>huellas dactilares</strong>, identifican a cada ballena durante toda su vida. Son áreas de piel elevadas de más de 5cm de grosor que aparecen en distintas partes de sus cabezas. </p>
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<p>4- Son <strong>tranquilas, curiosas y bastante lentas</strong> para nadar (como máximo de 9 a 11 km/h). Para comunicarse saltan y dan golpes con sus aletas en el agua. </p>
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<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2022/04/ef88b9da-gp0stu228_medium_res_with_credit_line-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-15454"/><figcaption>© Santiago Salimbeni / Greenpeace</figcaption></figure></div>
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<p>5- Las ballenas y otros grandes cetáceos cumplen un rol fundamental para los océanos,  ya que <strong>capturan el CO2 de la superficie</strong><strong> </strong>durante su vida, y cuando mueren sus cuerpos se depositan en el fondo y quedan almacenado. </p>
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<p>6-En vez de dientes tienen <strong>barbas largas</strong>, láminas de queratina que cuelgan del maxilar superior. Esas  barbas le permiten alimentarse «por filtro»: abren sus mandíbulas mientras nadan, después las cierran, usan su garganta y su lengua para que el agua vuelva a salir de su boca a través de las barbas, lo que permite que el agua salga mientras captura las presas. </p>
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<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2022/04/717c6877-gp0stu224_medium_res_with_credit_line-1024x719.jpg" alt="" class="wp-image-15456"/><figcaption>© Santiago Salimbeni / Greenpeace</figcaption></figure></div>
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<p>7-Su alimento principal es el <strong>krill</strong> y peces pequeños.</p>
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<p>8- Un tercio de todas las ballenas francas del mundo utiliza las bahías protegidas de la Península Valdés en Argentina como hábitat de apareamiento y parición entre los meses de mayo y diciembre. El <strong>vínculo de las madres y su ballenato es el lazo familiar más fuerte que mantienen.</strong> La cría acompaña a su madre durante un año, de la cual aprende las rutas migratorias y las zonas de alimentación predilectas.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:image {"align":"center","id":15457,"sizeSlug":"large","linkDestination":"none","current_post_id":15449} -->
<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2022/04/53f97122-gp0stu2vn_medium_res_with_credit_line-1024x636.jpg" alt="" class="wp-image-15457"/><figcaption>© Santiago Salimbeni / Greenpeace.</figcaption></figure></div>
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<p>9- Estas ballenas pueden llegar a verse en Argentina (Península Valdés), Australia, Sudáfrica, Chile, Uruguay, Tristán de Acuña (dependencia británica de ultramar) y Nueva Zelanda.</p>
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<p>10-A diferencia de las ballenas francas del Atlántico Norte y del Pacífico Norte (ambas en peligro de extinción), la ballena franca austral pudo recuperarse tras siglos de cacería comercial.</p>
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<!-- wp:heading -->
<h2><strong>¿Cómo afecta la pesca industrial a la ballena?</strong></h2>
<!-- /wp:heading -->

<!-- wp:image {"align":"center","id":15458,"sizeSlug":"large","linkDestination":"none","current_post_id":15449} -->
<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2022/04/9422ae4a-gp0stu6zk_medium_res_with_credit_line-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-15458"/><figcaption>© Martin Katz / Greenpeace</figcaption></figure></div>
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<p>Lamentablemente hoy su hogar está invadido por barcos industriales. La <strong>presencia de cientos de embarcaciones que se instalan en el Agujero Azul</strong>, en el límite fronterizo de las aguas nacionales en el Mar Argentino no es <strong>nada positivo para ellas</strong>. Esta zona es el principal corredor biológico del mar, zona de alimentación y tránsito de las ballenas y hoy es invadido por potencias pesqueras internacionales que pescan sin control por la falta de gobernanza en aguas internacionales. </p>
<!-- /wp:paragraph -->

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<p>Si bien el tamaño de las ballenas impide que sean levantadas con redes hacia los barcos, los riesgos a los que están expuestas son varios:</p>
<!-- /wp:paragraph -->

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<p>-<strong>Riesgo de choques o colisiones</strong>: La presencia de muchísimos barcos pesqueros en la zona de hábitat  y en la ruta migratoria de la ballena franca austral (desde la Antártida hasta la Península Valdés) aumenta el riesgo de choques o colisiones que pueden terminar lesionando a estos animales.  </p>
<!-- /wp:paragraph -->

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<p>Esto podría suceder porque <strong>los barcos de pesca industriales navegan a una velocidad mayor que el movimiento de las ballenas</strong> (2 nudos aproximadamente cuando se alimenta). </p>
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<p>De hecho, en el Atlántico Norte desde 1970 hasta 2009,<strong> <a href="https://ballenas.org.ar/proteger-a-las-hembras-es-clave-para-salvar-a-la-ballena-franca-del-atlantico-norte/">el 80% de las muertes de ballenas francas del Atlántico Norte</a> fueron provocadas por enmallamientos en redes</strong> de pesca y colisiones con barcos.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>-<strong>Métodos de pesca</strong>: las técnicas de pesca destructiva que usan muchos pesqueros arrasan indiscriminadamente con la vida en el mar afectando los ecosistemas con los cuales las ballenas conviven e interactúan.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

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<p> -<strong>Ruidos:</strong> Los sonidos de las ballenas se propagan grandes distancias en el mar. Hoy en día la contaminación sonora del mar, en especial por embarcaciones, es cada vez mayor y hay preocupación de que pueda afectar la comunicación de las ballenas. </p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:heading -->
<h2><strong>¿Cómo afecta a la ballena la industria petrolera?</strong></h2>
<!-- /wp:heading -->

<!-- wp:image {"align":"center","id":15459,"sizeSlug":"large","linkDestination":"none","current_post_id":15449} -->
<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2022/04/1df1ed01-gp0stu6zi_medium_res_with_credit_line-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-15459"/><figcaption>© Martin Katz / Greenpeace</figcaption></figure></div>
<!-- /wp:image -->

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<p>Además del peligro de la pesca intensiva la ballena Franca Austral también enfrenta la <strong>inminente amenaza por desarrollo de proyectos petroleros offshore en el Mar Argentino</strong>.  La <strong>exploración sísmica</strong>, que se realiza para localizar reservas de gas o petróleo en el lecho marino, genera bombardeos acústicos constantes que cubren un área de más de 300,000 km2.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Hoy <strong>hay <a href="https://www.greenpeace.org/argentina/story/issues/oceanos/menos-ballenas-en-el-mar-argentino-greenpeace-revela-las-causas-y-responsables/">menos ballenas en el Mar Argentino</a> por los efectos de esta cruel técnica</strong>. <a href="https://greenpeace.org.ar/pdf/Impacto%20de%20s%C3%ADsmica%20sobre%20ballenas.pdf?&_ga=2.229007196.1512248495.1641841813-667886589.1604072518">Muertes por ahogamientos, varamientos, ausencia de grupos de madres con crías</a>, son algunas de las consecuencias de los bombardeos acústicos.  Como ejemplo, un estudio sobre <a href="https://greenpeace.org.ar/pdf/2020/Impactos%20Sismica%20en%20Golfo%20San%20Jorge%2C%20Santa%20Cruz.%20Museo%20Educativo%20Patagonico.pdf?_ga=2.229007196.1512248495.1641841813-667886589.1604072518">el caso del Golfo de San Jorge</a>, lugar que comparten las provincias de Santa Cruz y Chubut, mostró que en el año 2009 durante el período en el que se realizó actividad sísmica, hubo una caída significativa de los avistamientos de cetáceos en sus hábitats naturales. </p>
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<p>Además, en uno de los períodos hubo una reducción drástica de los grupos de cópula y de las madres con cría, desapareciendo completamente de la zona. En el año 2008 se observaron 173 ballenas en el golfo, sin embargo al año siguiente, luego de la operación sísmica, se registraron 92 y en el 2010 apenas 46.</p>
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<p>Las zonas donde<strong> hoy las empresas petroleras planean operar son lugares vitales en la alimentación de la Ballena Franca Austral</strong> y otras especies como el pingüino de Magallanes, También alberga especies endémicas con estados de conservación vulnerables como el delfín Franciscana, mamífero que viene reduciendo año a año su población y entre sus principales amenazas está la industria petrolera. </p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:heading -->
<h2><strong>¿Cómo proteger el hogar de las ballenas?</strong></h2>
<!-- /wp:heading -->

<!-- wp:image {"id":15460,"sizeSlug":"large","linkDestination":"none","current_post_id":15449} -->
<figure class="wp-block-image size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2022/04/efb8fa67-gp0stu222_medium_res_with_credit_line-1024x505.jpg" alt="" class="wp-image-15460"/><figcaption>© Santiago Salimbeni / Greenpeace</figcaption></figure>
<!-- /wp:image -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Hoy el hogar de la ballena está en peligro, en el Mar Argentino y en las vastas extensiones de aguas internacionales que lo bordean. A nivel global, en aguas internacionales, no existe un mecanismo efectivo para la protección de las aguas. </p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Por eso, desde Greenpeace, por un lado, a nivel internacional  pedimos a los gobiernos del mundo  que <strong>acuerden un Tratado Oceánico Global fuerte que permita la creación de santuarios marinos par dar protección a la vida de los océanos (aguas internacionales)</strong>, en particular la de especies migratorias como la ballena franca austral.   Además, el <a href="https://www.greenpeace.org/argentina/story/issues/oceanos/sobre-la-caida-de-estado-parlamentario-del-proyecto-de-ley-de-areas-marinas-protegidas-en-el-agujero-azul/"><strong>proyecto de</strong> <strong>ley de AMP bentónica Agujero Azul</strong></a> pretende proteger el lecho y subsuelo marino más allá de las 200 millas y el Tratado Global de los océanos permitiría también proteger la columna de agua del agujero azul, que son aguas internacionales, asegurando así el resguardo de los ecosistemas que lo conforman y de la fauna que lo habita y transita.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Por otro lado, a nivel nacional.  junto a personas de todo el país y organizaciones ambientalistas, <a href="https://www.greenpeace.org/argentina/blog/issues/oceanos/dijimos-basta-llevamos-a-la-justicia-al-estado-nacional-con-una-demanda-ambiental-colectiva-porque-pusieron-en-peligro-a-nuestro-mar-argentino/">presentamos una demanda colectiva ambiental al Estado Nacional, Ministerio de Ambiente y a la Secretaría de Energía en la Justicia de la Nación</a> para evitar que nuestro Mar Argentino caiga en las garras de la industria petrolera, destruya el hogar de la ballena franca austral y además  agrave la crisis climática que estamos enfrentando. </p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:image {"id":15461,"sizeSlug":"large","linkDestination":"none","current_post_id":15449} -->
<figure class="wp-block-image size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2022/04/0d55d010-gp0stu6zj_medium_res_with_credit_line-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-15461"/><figcaption>© Martin Katz / Greenpeace</figcaption></figure>
<!-- /wp:image -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>En la demanda pedimos que se reconozca el<strong> derecho a un clima estable </strong>como un derecho humano, <strong>detener el avance de la frontera de hidrocarburos</strong> por sobre ecosistemas vulnerables y relevantes, que las políticas públicas estén orientadas a la <strong>inversión en energías renovables</strong> y que se <strong>priorice la biodiversidad </strong>por sobre la exploración offshore.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Para poder asegurar que las actividades humanas en los océanos se gestionen de manera efectiva cuidando que las especies animales tengan una protección integral contra sus impactos, contra el cambio climático y la contaminación.</p>
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<!-- wp:heading -->
<h2><strong><a rel="noreferrer noopener" href="https://www.greenpeace.org/argentina/experiencia-arctic-sunrise/" target="_blank">Muy pronto el barco Arctic Sunrise y la tripulación van a estar llegando a Buenos Aires. Y vas a tener la oportunidad de vivir la experiencia Arctic Sunrise en Puerto Madero. Hacé click aquí para conocer toda la información y anotarte al evento (gratis)</a></strong></h2>
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<!-- wp:heading -->
<h2><strong><a href="https://www.greenpeace.org/argentina/involucrate/frena-la-exploracion-sismica-en-el-mar-argentino/travesia-2022/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">No te pierdas el día a día de la Travesía del Arctic Sunrise, mirá todas las fotos y videos en el diario del viaje.</a></strong></h2>
<!-- /wp:heading -->
  • Se trata de un hito histórico en la defensa de los océanoses. Ahora es urgente que los países desarrollen normativas que permitan garantizar la protección del 30% de las aguas internacionales antes de 2030
  • Para llegar a proteger el 30% antes de 2030 los Estados deben proteger anualmente un área de una extensión equivalente al tamaño de Canadá

20 de septiembre de 2025.– Después de más de dos décadas de trabajo incansable de activistas, ambientalistas, científicos, celebridades y la movilizción ciudadana global el Tratado Global de los Océanos alcanzó las 60 ratificaciones, lo que en la práctica supone la entrada en vigor en 120 días de un acuerdo histórico.

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Greenpeace celebra este hito crucial para la protección de las aguas internacionales y señala ahora que es responsabilidad de todos los países actuar con urgencia antes de la primera COP (Conferencia de las Partes de Naciones Unidas) de los océanos, que se celebrará en 2026.

Esta victoria es crucial: si se implementa este compromiso global, supondrá un antes y un después en la vida de nuestros océanos.

El tratado es una herramienta poderosa que los gobiernos pueden utilizar para crear una red de santuarios marinos: zonas vedadas a las actividades humanas destructivas que han devastado los ecosistemas marinos durante décadas. La comunidad científica es rotunda: si protegemos al menos el 30% de los océanos del mundo para 2030 —tal y como recoge el tratado—, la vida oceánica podrá recuperarse.

Greenpeace urge, además, a todos los países que todavía no han ratificado el Tratado a que lo hagan antes de que se celebre la COP de los Océanos. De no hacerlo, se quedarían fuera de las negociaciones y de la protección de las aguas internacionales.

A día de hoy, solo el 0,9% de las aguas internacionales está completa o altamente protegida, por lo que el Tratado es crucial para aumentar esta protección, a través de la creación de santuarios marinos que ayuden a mitigar la crisis climática y salvaguardar la seguridad alimentaria para los miles de millones de personas que dependen de los recursos de los océanos.

Un nuevo análisis de Greenpeace revela que para proteger el 30% de las aguas internacionales antes de 2030, tal y como señala el Tratado, los Estados deberían proteger más de 12 millones de km2 anuales en los próximos 5 años. Es decir, un área con una extensión equivalente al tamaño de Canadá.

“Es un momento histórico para la protección de los océanos, la prueba de que los países pueden unirse para proteger nuestro planeta azul. Es hora de que la explotación y la destrucción en alta mar terminen y el Tratado Global de los Océanos es la herramienta necesaria para que esto ocurra. Pero no debemos confiarnos. La comunidad científica señala que debemos proteger al menos el 30% de nuestros océanos antes de 2030 y el tiempo se acaba. Los Gobiernos de todo el mundo deben aprovechar la ocasión para asegurar que la primera COP de océanos sea un punto de inflexión y deben empezar a trabajar para poner en marcha los santuarios marinos que pide el Tratado. Nuestros océanos no pueden esperar. El mundo no puede esperar”, afirmó Mads Christensen, director ejecutivo de Greenpeace Internacional.

Para establecer una red de santuarios marinos en aguas internacionales y lograr la protección del 30% de los océanos antes de 2030, Greenpeace demanda que:

  • Los Gobiernos aprovechen los próximos meses, antes de que tenga lugar la primera COP de los océanos, y empiecen a trabajar en la declaración de santuarios en aguas internacionales. Estas zonas deben estar total o altamente protegidas para garantizar que extensas áreas del océano queden libres de actividades extractivas y destructivas del ser humano, a diferencia de muchas de las actuales áreas marinas protegidas, que solo lo son sobre el papel.
  • Los Gobiernos garanticen que el Tratado sirva para aplicar medidas rápidamente, sin verse atrapados en retrasos o tener que depender de entidades como las organizaciones regionales de ordenación pesquera.
  • Los Gobiernos aseguren que la declaración de santuarios se realiza con base en la evidencia científica disponible y contando con la participación de los pueblos indígenas y las comunidades locales, a fin de garantizar que el proceso está respaldado por la ciencia y es socialmente justo.

Greenpeace destaca el poder de la ciudadanía cuando actúa y se une para presionar y agradece a todas las personas que han apoyado esta campaña por la protección de los océanos: los más de tres millones de socios y socias en todo el mundo, el sector de la pesca artesanal y cientos de personalidades del sector de la cultura a nivel global.

Una vez más, esta victoria nos demuestra que la movilización social funciona. Durante más de 20 años, miles de personas hemos estado alzando la voz para proteger la vida oceánica. Hoy podemos decir que, gracias a este esfuerzo, los santuarios en altamar pronto serán una realidad.