Por: Silvia Gomez 

La crisis climática que vivimos requiere acciones inmediatas, y las ciudades son clave en la transición hacia mejores escenarios ecológicos. Pero, ¿están los alcaldes y los gobiernos dispuestos a apostar por caminos a seguir que antepongan la salud de las personas y nuestro planeta a declaraciones políticas vacías o al postureo político? Y, ¿está la ciudadanía preparada para impulsar y empujar otro modelo de ciudad?

Las ciudades no solo son las que más contribuyen al cambio climático con sus emisiones sino que también las que albergan la mayor cantidad de población que está en riesgo de contraer enfermedades por la mala calidad del aire y por ser vulnerables a consecuencias riesgo por la emergencia climática. Cada vez es más evidente sus efectos en todo el planeta; las sequías, los incendios, inundaciones, aumento de huracanes y otros efectos devastadores que también hacen que crezca el número de refugiados climáticos. 

Más del 77% de la población de Colombia vive en áreas metropolitanas y Bogotá alberga al 22% de los colombianos. A medida que la población aumenta y más personas se trasladan a la ciudad, surgen una serie de desigualdades económicas, sociales y ambientales;  desafíos ambientales y de salud pública que necesitan acciones concretas por parte de la alcaldía, intensificar medidas y asegurar que nuestras ciudades sean más limpias ,ecológicas y resilientes.

No podemos permitirnos políticas vacías que no se implementen o no nos lleven a donde necesitamos ir, hacia un futuro verde y sostenible de verdad. Los líderes políticos deben preparar sus discursos para la COP26 de acuerdo con sus planes de reducir las emisiones para evitar que la temperatura global suba más de 1,5ºC para finales de siglo. Pero, a pesar de estar en la agenda oficial, es muy poco probable que estos planes se cumplan, y eso no vamos a permitirlo

La crisis causada por la COVID-19, que paralizó al mundo entero, nos ha enseñado que se pueden hacer cambios rápidos y económicos para mejorar nuestras ciudades sin tener que esperar años, apostando por las personas y el medio ambiente, en lugar de por los coches y el cemento. Hemos visto cómo se pueden implementar soluciones que muchas veces proceden de la propia ciudadanía y movimientos urbanos. Se cumple el primer año de la declaratoria de Emergencia Climática por parte del concejo de Bogotá y desde Greenpeace seguimos siendo veedores de la puesta en marcha de los mandatos. Le estamos haciendo un llamado al gobierno distrital que priorice todo lo establecido en la declaratoria de la emergencia climática y a que cumpla con el plan de mejora de la calidad del aire para que la ciudadanía pueda respirar un aire limpio.

Las cifras no dejan lugar a duda: LOS GOBIERNOS DISTRITALES DEBEN ACTUAR YA, DEBEN REINVENTAR LAS CIUDADES HACIA LA SOSTENIBILIDAD Y LA RESILIENCIA. El 55% de la población mundial vive en ciudades y se espera que este número aumente al 68% para 2050, y el 70% de las emisiones climáticas globales se originan en los centros urbanos. Según el Grupo del Banco Europeo de Inversiones, el gasto en acción climática tendrá su mayor impacto en las ciudades, por lo que, hacer que las ciudades estén más conectadas y coordinadas en torno a políticas ecológicas podría generar ahorros económicos de hasta 17 billones de dólares para 2050. Así que, los responsables municipales ya no tienen una excusa económica, porque actuar significa también ahorrar. 

Además, cada vez nos damos más cuenta de los problemas que hacen que nuestras ciudades no sean seguras: aire contaminado, desigualdad, alienación, falta de áreas verdes y espacios peatonales, insuficiente transporte público y carriles bici, publicidad hiperconsumista por todas partes, y escaso acceso a alimentos y productos locales entre otros. En este Día Mundial de las Ciudades, reflexionemos sobre qué tipo de futuro cercano queremos: ¿uno en que las ciudades serán cada vez menos habitables, o uno que permita una transición ecológica?

Yo quiero ciudades en las que merezca la pena vivir, con mejor transporte público, más carriles bici, acceso a alimentos producidos localmente, espacios verdes públicos, y tiendas de reparación y reutilización. ¿Y tú? ¿Qué tipo de ciudad vas a exigirle a tus responsables políticos?

El momento de exigir un cambio real es AHORA. 

Pide una Nueva Ciudad

No hay “salud” en un planeta enfermo. Necesitamos alimentos de producción local, medios de transporte sostenibles y conservar espacios verdes. Tenemos que #Reiniciar_ la ciudad para construir un futuro verde y justo.

Involúcrate