Contaminación plástica en Manila © Daniel Müller / Greenpeace

Niño nada en agua contaminada por plásticos en Manila © Daniel Müller / Greenpeace

Sí. La prohibición de plásticos de un sólo uso en las leyes locales y federales es uno de los principales pasos para que las empresas eviten generarlos y distribuirlos, y empiecen a desarrollar alternativas más responsables con el medio ambiente. Con el tiempo, esta medida también contribuye a que las personas, individual y colectivamente, caminemos hacia una cultura completamente libre de plásticos.

La prohibición en las leyes hace que todas las personas voltemos a ver la responsabilidad de quien produce, distribuye e importa los plásticos que contaminan nuestros océanos, y es que en México el problema ya es tan grande que la contaminación plástica mata cada año a un millón de aves marinas y cien mil mamíferos acuáticos.

Las regulaciones pueden ser de dos tipos: a través del cobro de impuestos o a través de la prohibición. Ambas medidas, cuando están dirigidas principalmente a los productores y distribuidores, garantizan una reducción del plástico de un sólo uso desde el origen de la cadena.

Limpieza de playa en Yogyakarta. © Boy T Harjanto / Greenpeace

Voluntarios de Greenpeace haciendo limpieza de playas para auditorías de marca © Boy T Harjanto / Greenpeace

La gran mayoría de estas leyes vinieron después de 2017, pero en algunos lugares, ya están dando resultados. Por ejemplo, Naciones Unidas analizó a 60 países con regulaciones al respecto: 50% aún no tiene datos sobre los impactos, pero en 30% el resultado fue un consumo reducido de bolsas de plástico y menor contaminación.

Chile fue el primer país en latinoamérica que aplicó una ley a nivel nacional para prohibir el uso de bolsas de plástico en grandes tiendas y supermercados. De acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente de ese país, los comercios dejaron de entregar bolsas de plástico seis meses después de que se publicó oficialmente esta legislación; y 66% de la ciudadanía hace sus compras con su propia bolsa de tela.

Países de la Unión Europea, Kenia, Reino Unido, Ruanda y Costa Rica, por nombrar algunos, también tienen leyes federales que regulan o prohíben los plásticos de un sólo uso Por ejemplo Irlanda, que desde 2002 puso un impuesto del 20% sobre a las compras de bolsas de plástico, consiguió que el consumo de este producto cayera 90%.

Y en Kenia, donde hay una prohibición total del uso de bolsas de plástico desde 2017, las autoridades aseguran que las vías fluviales están más limpias, la cadena alimentaria está menos contaminada y hay menos basura plástica en las calles, aunque reconocen que necesitan hacer más estudios para identificar plenamente los impactos.

Activistas devolviendo basura plástica en supermercados mexicanos

Activistas devolviendo basura plástica en supermercados mexicanos

Muchos otros países no tienen regulaciones a nivel nacional pero han impulsado prohibiciones en sus ciudades o estados, como Argentina, Colombia, Estados Unidos y México. La mayoría de estas iniciativas fueron empujadas por la ciudadanía y, después, fueron respaldadas por las y los legisladores en los Congresos.

En nuestro país, CDMX, Sonora, Veracruz, Quintana Roo, Chihuahua, Durango, Jalisco, Tamaulipas, Baja California, Nayarit, Coahuila, Tlaxcala, Baja California Sur, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Tabasco, San Luis Potosí, Nuevo León e Hidalgo tienen diferentes tipos de regulaciones para la distribución de popotes y bolsas de plástico.

Sólo la Ciudad de México logró aprobar el pasado 9 de mayo una iniciativa que además de bolsas y popotes, prohibió “la comercialización, distribución y entrega de tenedores, cuchillos, cucharas, palitos mezcladores, platos, popotes o pajitas, bastoncillos para hisopos de algodón, globos y varillas para globos, vasos y sus tapas, charolas para transportar alimentos, aplicadores de tampones, fabricados total o parcialmente de plásticos, diseñados para su desecho después de un solo uso, excepto los que sean compostables”.

La aprobación de estas regulaciones en México vinieron en cascada apenas desde 2018, por lo que se espera que sea hasta dentro de un año cuando (luego de que se hayan implementado) podamos tener más información sobre su impacto real en nuestro país.

Cangrejo atrapado en desechos plásticos © Noel Guevara / Greenpeace

Cangrejo atrapado en desechos plásticos © Noel Guevara / Greenpeace

¿Qué tan cerca está México de lograr la prohibición de plásticos de un sólo uso a nivel federal?

Mucho. Aunque las iniciativas ciudadanas en las entidades son fundamentales para transformar la cultura a nivel local, en Greenpeace esperamos que el Senado de la República integre estas prohibiciones a la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos. Ya hay hay iniciativas al respecto en la Cámara alta pero aún no se aprueban.

Recordamos que las prohibiciones en la ley abonan a señalar que la solución a este problema está en reducir la producción, no en reciclar ni incinerar, como han señalado algunas empresas y legisladores.

En Greenpeace sabemos que tomará tiempo e inversión eliminar gradualmente todos los plásticos desechables, pero tanto las empresas, como los gobiernos y la ciudadanía debemos empezar a avanzar ya hacia ese objetivo.

Si te interesa hacer este cambio posible, te invitamos a que firmes nuestra petición para exigir al Senado que aprueben leyes libres de plástico de un sólo uso.