La contaminación plástica es un problema que generan las industrias al producir artículos para el consumo humano. Pero, paradójicamente, quien enfrenta lo peor de esto no es la humanidad sino los animales.

¿Por qué? 78% de los desechos plásticos que producimos van a parar a los rellenos sanitarios y al medio ambiente, para terminar en los hábitats de millones de animales, en sus hogares: los océanos. Cada año, cien mil mamíferos marinos y un millón de aves marinas mueren por la ingesta de plástico; otros mueren por enredos, asfixia, estrangulación o desnutrición por estos desechos. 

¿Cómo detener la contaminación? La vía más rápida es que el Senado mexicano reforme la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR), para prohibir los plásticos de un solo uso y hacer responsable a las marcas de sus envases, empaques y embalajes. Cada minuto sin legislar, una tonelada de plástico (el equivalente a un camión lleno de desechos) llega a nuestros mares ¡Firma por un México libre de contaminación por plásticos!

 

¿Cuáles son los animales más afectados?

 

Tortugas

La comida favorita de las tortugas son las medusas. Las bolsas de plástico parecen medusas cuando flotan en los océanos. Si una tortuga ingiere una de estas bolsas puede sufrir un bloqueo en su intestino que resultará en su desnutrición, reducción de tasas de crecimiento o la muerte, según datos recabados por ONU Medio Ambiente.

Las tortugas pueden morir de hambre porque se sienten llenas después de tragar desechos plásticos. La organización internacional estima que 52% de las tortugas marinas de todo el mundo han comido desechos plásticos. 

Tortugas y plástico en el océano © Troy Mayne / Oceanic Imagery Publications

Imagen de una tortuga bajo el agua con plástico rodeando su cabeza © Troy Mayne / Oceanic Imagery Publications

Aves 

ONU Medio Ambiente también alertó que la contaminación plástica representa una triple amenaza mortal para las aves, ya que se quedan enredadas en las artes de pesca y otros desechos plásticos; lo ingieren al confundirlo con alimento; y lo utilizan como material para hacer sus nidos al confundirlo con hojas, ramas y otros artículos naturales, lo que hiere y atrapa a los polluelos.

La investigación muestra además que alrededor del 40 por ciento de las aves marinas contienen plástico en sus estómagos. Los patos marinos, buzos, pingüinos, albatros, petreles, pelícanos, gaviotas, golondrinas de mar están entre las especies con más riesgo.

De las 265 especies de aves de las que se tiene constancia han sufrido los efectos del plástico, al menos 147 fueron aves marinas, 69 especies de agua dulce, y 49 terrestres, desde águilas hasta pequeños pinzones, y estas cifras aumentarán, asegura 

Aves con basura plástica © Wolf Wichmann / Greenpeace

Aves usan desechos plásticos y redes de pesca para construir sus nidos © Wolf Wichmann / Greenpeace

Ballenas y delfines

Más de la mitad de las especies de ballenas y delfines han ingerido plástico, según un informe de Greenpeace Colombia. Esa investigación dice que los atrapamientos en basuras marinas suponen una de las causas principales de muerte de la ballena del ártico. Estudios realizados han encontrado que el 83% de las ballenas muestreadas se habían enredado en aparejos al menos una vez, y en un 60% al menos una segunda vez.

Ballena gigante ahogándose con plásticos en el carnaval de Italia© Francesco Alesi / Greenpeace

Representación de una ballena gigante ahogándose con plásticos participando en el carnaval de Italia para recordarnos la importancia de detener la contaminación plástica © Francesco Alesi / Greenpeace

Lobos marinos

En marzo pasado, el gobierno federal informó sobre el rescate de un lobo marino de California con una herida profunda en el cuello provocada por un empaque plástico, en Isla Margarita, municipio de Comondú, en Baja California Sur. El plástico llevaba dos años incrustado en su cuello. 

Pero hay otra forma menos visible como también se les afecta. El informe Basuras marinas, plásticos y microplásticos orígenes, impactos y consecuencias de una amenaza global advierte que aunque aún son escasos los estudios, algunas investigaciones hallaron microplásticos en lobos marinos. Los investigadores determinaron que la presencia se debía a la ingesta de una especie de pez linterna que a su vez había obtenido los microplásticos ingiriendo copépodos.

 

Es momento de alzar la voz por los que no la tienen y exigir un alto a la producción de plásticos desechables. Súmate por una ley nacional que los prohiba y protege a esta y otras especies más.

¡Firma la petición!