Héctor Bonilla, actor; Ana de Ita, miebro de la Red en defensa del maíz nativo; y Aleira Lara, coordinadora de la campaña de agricultura sustentable y transgénicos de Greenpeace.
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DF, México —
Campesinos, organizaciones, artistas e intelectuales exigen revertir las autorizaciones para la siembra de maíz transgénico en México, porque son ilegales
Unidos, ambientalistas, defensores de derechos humanos, artistas, intelectuales
y las más importantes redes en defensa del maíz nativo, que agrupan a
más de 600 organizaciones y comunidades de todo el país, en conferencia
de prensa, expresaron su condena total a la autorización a la siembra
de maíz transgénico en México y exigieron que se revierta esta ilegal
medida.
Unidos por la defensa del maíz, representantes de varios sectores de la
sociedad advirtieron que con estas autorizaciones se está entregando el
maíz a las corporaciones, poniendo en peligro la independencia y la
capacidad del país para producir su propio alimento, y arriesgando
nuestra alimentación al someter a nuestro alimento básico a una
tecnología que plantea serios riesgos a la salud humana.
“No podemos evitar la pregunta, ¿a qué intereses está respondiendo el
gobierno de México? Evidentemente no a los del pueblo y de la nación.
Exigimos de manera inmediata la revocación de las autorizaciones
ilegalmente otorgadas y una moratoria total y definitiva a las siembras
de maíz transgénico. Aquí de lo que estamos hablando es de perder la
independencia y la capacidad de nuestro país para producir su propio
alimento y de las consecuencias que esto tendrá para los campesinos, el
campo y el maíz, nuestro patrimonio más importante”, afirmó Patricia
Arendar, directoria ejecutiva de Greenpeace México.
“Las dos variedades de maíz transgénico aprobadas para sembrarse de
manera experimental en Tamaulipas no solucionan los problemas de la
agricultura mexicana. Son variedades obsoletas, diseñadas para los
agricultores industriales, que de acuerdo con los registros de trece
años en Estados Unidos, únicamente aumentaron los rendimientos de las
cosechas en 2.3 por ciento. Sin embargo, contaminarán las 59 razas y
miles de variedades nativas que existen en el país, conservadas por los
campesinos e indígenas, quienes producen cerca de la mitad del volumen
de la producción mexicana, de la que depende nuestra alimentación”,
explicó Ana de Ita, de Ceccam-Red en Defensa del Maíz.
“En términos legales está aún pendiente de resolver la Controversia
Constitucional interpuesta por el municipio de Tepoztlan en contra de
un supuesto régimen de protección del maíz que no consideraba medias de
bioseguridad. La Controversia fue admitida en 2008 por la Suprema Corte
de Justicia de la Nación. En un tema tan fundamental como es el
alimento básico de los 100 millones de mexicanos, el producto principal
de 15 millones de productores y el cereal más importante del mundo. Es
de gran importancia contar con la opinión de la máxima autoridad de
justicia de la Nación. Sin embargo, la presión de las empresas han
logrado esta autorizaciones desoyendo incluso a los Ministros”, declaró
Adelita San Vicente de la organización Semillas de Vida y de la campaña
nacional Sin maíz no hay país.
“Seguimos en espera de una audiencia solicitada a Felipe Calderón el
pasado 29 de septiembre en el marco de la celebración del Día del Maíz
por parte de la Campaña Nacional Sin maíz no hay país, para que
directamente escuche opiniones de algunos de estos científicos y de
productores que han sufrido prácticas monopólicas por parte de estas
empresas, sin embargo la respuesta del Ejecutivo a nuestra demanda
ciudadana fueron los permisos de siembra de maíz transgénico ignorando
cualquier voz que difiera de los interés de las empresas
biotecnológicas como las de los expertos de primer orden que,
fundamentándose en su estudio Origen y la diversificación de nuestro
maíz hicieron un llamado urgente a establecer una moratoria a la
siembra de maíz transgénico”, acusó San Vicente.
“La autorización de estos cultivos aumentará varios riesgos como el
profundizar aún más el empobrecimiento de las familias campesinas, el
control de las grandes transnacionales sobre nuestras semillas y
finalmente el renunciar a que nuestro país pueda lograr una efectiva
soberania alimentaria. Por tanto, la Red Todos los derechos para todos
se opone a medidas que vulneran los derechos de los hombres y mujeres
del campo y de toda la sociedad mexicana”, dijo Edgar Cortez, de la Red
Todos los Derechos para Todas y Todos.
“Los consumidores no queremos consumir maíz transgénico. Tenemos
derecho a alimentos de calidad, culturalmente adecuados, nutritivos y
seguros. Los consumidores de muchos lugares del mundo están rechazando
este tipo de productos y los mexicanos tampoco los queremos. Existen
estudios como el realizado por el Ministerio de Salud de Austria que
demostró los daños a la salud en ratas alimentadas con maíz
transgénico. Los mexicanos no queremos ser el laboratorio experimental
de las empresas biotecnológicas y queremos cuidar nuestra cultura del
maíz”, expresó el actor Héctor Bonilla.
Los asistentes a esta conferencia concluyeron exigiendo la revocación
de las autorizaciones de las siembras de maíz transgénico y que se
desarrolle el Régimen de Protección Especial del Maíz, a fin de
preservar las razas y variedades de maíz que tiene México, de proteger
a las campesinos mexicanos y de salvaguardar nuestro país. Además,
advirtieron que continuarán apelando a todas las instancias nacionales
e internacionales para evitar esta arbitrariedad y esta ilegalidad.