Cómo evalúa Greenpeace las recientes novedades sobre la cautelar presentada por el gobierno de La Pampa.

 © Martin Katz / Greenpeace

Sabemos que cada noticia judicial sobre la Ley de Glaciares genera expectativa, preocupación y muchas preguntas. Por eso, queremos contarte con claridad qué pasó en estas últimas semanas y por qué seguimos más convencidos que nunca de que esta defensa necesita de todos.

Además del amparo colectivo impulsado por Greenpeace, FARN y Abogados/as Ambientalistas, existen otros procesos judiciales, en paralelo, uno de ellos fue iniciado por la Provincia de La Pampa y otros actores. En dicha causa, los demandantes solicitaron una medida cautelar para que, mientras se resuelve el amparo, se suspenda la aplicación de la reforma de la Ley de Glaciares en todo el país y vuelva a regir provisoriamente el régimen de protección anterior. Como alternativa, pidieron impedir autorizaciones o intervenciones que pudieran poner en riesgo los glaciares, el ambiente periglacial y las cuencas hídricas vinculadas con La Pampa.

Durante el mes de mayo, el Juzgado Federal de Santa Rosa no dió lugar a la medida cautelar presentada por el Estado provincial y la misma fue apelada. Esta semana, en el marco de la apelación, el fiscal que interviene ante la Cámara Federal de Bahía Blanca emitió un dictamen en el que recomienda rechazar el recurso presentado contra la decisión que había negado esa medida cautelar en primera instancia.

Esto no significa una decisión definitiva: el dictamen expresa la opinión del fiscal, pero la Cámara de Apelaciones aún debe resolver la apelación.

Aun así, el propio dictamen reconoce algo central, que confirma la gravedad de lo que venimos advirtiendo desde el comienzo: la reforma estableció un nivel de protección menor para los glaciares y el ambiente periglacial.

Es importante aclarar que este dictamen corresponde a otro proceso judicial: no forma parte del amparo colectivo impulsado por Greenpeace, FARN y Abogados/as Ambientalistas, ni se refiere a las medidas cautelares que presentamos en nuestra demanda colectiva. Sobre esto, es importante mencionar que no hemos recibido, hasta el día de hoy, notificación alguna de la justicia sobre su estado.

Esta noticia no nos hace retroceder. No cambia lo que está en juego ni debilita nuestra convicción. Al contrario: nos recuerda por qué es tan importante seguir defendiendo los glaciares y el agua en cada espacio y con todas las herramientas disponibles.

Porque esta lucha nunca perteneció solamente a una organización, a una provincia o a un expediente judicial. Es la lucha de cada persona que entiende que sin glaciares no hay agua, y que sin agua no hay futuro posible.

Los tribunales son una herramienta fundamental, pero la verdadera fuerza de esta defensa está en una sociedad que no se resigna, que sigue mirando, preguntando, compartiendo y exigiendo que se proteja lo que es de todos.

 © Pepe Mateos / Greenpeace

Cada firma cuenta. Cada voz cuenta. Cada persona que se involucra hace más difícil que quienes quieren debilitar la protección ambiental avancen en silencio.

Vamos a seguir adelante, en nuestro amparo y en cada espacio donde sea necesario. Con más fuerza, más participación y una comunidad cada vez más grande. Los glaciares son de todos. El agua es de todos. Y esta defensa también.